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Amparo Estévez Saviza

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Considero que un espacio interactivo debe servir para comunicar, compartir y pasar momentos agradables que nos ayuden a pensar la vida como bella y en este caso específico a conocer a los escritores y poetas que en todo momento transbordan vidas diversas arte y sueños a nuestro corazón...

martes, 16 de septiembre de 2014

Título: MIEDO Autor: Diego López



Diego Lopez

Bueno, he de hacerme cargo y daré mis motivos de los hechos acaecidos. Me declaro como único ejecutor de la condena, la cual también sancioné sin opción a revocarse. El cadáver aquí presente es el resultado de tales sucesos. Como verán lo amordacé para poder inmovilizarlo… a fin de cuentas hice lo que respira su esencia, paralizar. Después lo sepulté en el fondo de mis tiempos, ahí donde ustedes lo han encontrado… ya muerto.

Y no, no me siento culpable, porque no hay sangre manchando mis manos ni mis instantes. Me costó demasiado llegar a tomar esta decisión, sobre todo poder tomarla y darme cuenta era él o yo. Me hastié de lágrimas en mis albas y crepúsculos, como si solo viviera en los horizontes de la tristeza… a fin de cuentas, por él no podía contemplar mañanas. ¿Esperanzas? ¡Ja!, qué ilusos, no, no había, cuando la cobardía infecta cada muro de las pútridas murallas, la esperanza se vuelve moho, se vuelve nada. ¿Fuerza? ¡Ja! No, no había fuerzas… la debilidad carcome hasta el aliento, hasta las ganas de levantarse… como una depresiva garra devorando ímpetus.

Y sí, he de hacerme cargo, amordacé, di muerte y sepulté a este cadáver. Ahora me llevan como si nadie se hubiera animado antes, como si nadie lo hubiera hecho a pesar de los mandatos sociales.
Y sí… le di muerte a mi MIEDO

Título: MIEDO
Autor: Diego López
Imagen tomada de la red

lunes, 15 de septiembre de 2014

CUANDO NADIE ME VE - Fernando Navarro (El Poeta Inculto)




¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!
FERNANDO NAVARRO
Fernando Navarro (El Poeta Inculto)
23 de abril
Mi primer poema que será publicado en un libro ¡Gracias Editorial Garbec



CUANDO NADIE ME VE

Bifurcando ideas entre la nada y la pasión
confundido en la nostalgia, vive mi tonto corazón.
Deseando tenerte, rechazando tu cercanía
irracional miedo subsiste, ¡es sublime agonía!

Pronuncio tu nombre, revoloteando en antiguos anhelos
acordes de amor entretejidos en felices recuerdos.
En la soledad infame que mis errores trajeron
la conciencia me grita que los días felices partieron.

Mas, ahora comprendo, del olvido no hay retorno
la mariposa partió... y en mi jardín es invierno
marchitando ilusiones que podían haber florecido
al calor de una historia, con final de amor prometido.

Ocultaré para siempre el dolor de tu partida
fingiendo que en un olvido de bruma te dejé.
A solas, besaré con locura tu imagen en mis desvelos
y te diré ¡te amo!... cuando nadie me ve.

Fernando Navarro (El Poeta Inculto)

Tinta de Sangre Marcelo Roberto Galán Capel Namaste - De las cosas simples




De las cosas simples
14 de septiembre de 2014 a la(s) 17:15
Ella y él
vivían en distintos barrios,
él, serio,
ella frágil,
él camino a sus primeros cincuenta,
ella miraba de cerca los cuarenta,
ella y él amantes de las buenas letras,
ella y él, llenándose los zapatos de distancia.

Ella era gustosa de las noches largas,
él prefería los mejores deseos,
corrían y se amaban
y a veces parecía,
que ella le cambiaba el nombre a las cosas,
que él soñaba con gaviotas,
y ella creía en la libertad de los versos,
y él en ella.

Él, a propósito de la humildad,
le gustaba sorprenderse
y actuar en defensa propia,
ella prefería las palabras
y al hablar descubrir poesía,
él tenía algunos poemas que le seguían los pasos,
ella prefería el otoño,
y una suave lámpara sobre el tiempo.

El amor se hace de dos elementos
que preponderan,
copas de vino y fracasos,
esos instantes en que todo está en su lugar,
hasta la humedad del jardin,
y aquellos otros en que la puerta no se abre,
y todo parece maquillarse
de una singular y plácida tristeza,

el amor sabe tanto de tormentas
como de ocasos,
ella y él se reconocen en los hechos
y saben la dicha verdadera.

Él la miraba como esa esquina primera,
de murallas altas,
de cercana plaza,
imaginando la ilusión de un beso
y un sueño sin orillas,
ella lo esperaba más y más cerca,
inventando el final de cada historia,
como una pequeña nube pasajera mullida de silencio,
ella y él como de frente a una arboleda,
él, como de costumbre,
ella, enamorada.

Ella había decidido considerarlo el hombre,
él jugaba con las hojas como quien da vida al ahora,
ella, con un sentir en forma de rueda de molino,
por lo grande y lo preciso, pensó ...
¡es él, lo reconozco bien, lo distingo!,
él fue mejor que una ventana abierta,
la tomó entre sus manos,
la abrazó dulcemente,
y un delicado aroma a violetas
los envolvió.

Él se había permitido saberla su mujer,
el amor no podía decirlo con más certeza,
él, cumpliendo con su palabra
le dijo TE AMO,
ella, llorando repitió, TE AMO también.

Ella y él perdieron los nombres
y con ellos la memoria,
ahora se llaman amor,
que cada quien los llame como quiera.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados

domingo, 14 de septiembre de 2014

Tinta de Sangre Marcelo Roberto Galán Capel Namaste - AUTORRETRATO




Autorretrato
13 de septiembre de 2014 a la(s) 10:07
A veces no recuerdo
ni su nombre,
entonces nervioso
con mi mala voz
voy preguntando,

a veces sólo puedo compararla,
y por toda su piel imagino la noche,
y por su corazón, el hombre,
y por sus manos, los árboles,
que en cuadros imaginarios
llevo a mi lecho,
por sus caricias,
por sus besos,
por su mirada
que al despertar era mía,

y una grieta se asoma
al balcón de mi paisaje.

A veces me recorro
a las calles que de su mano me dediqué,
y me acompaño de su piel,
como esa cálida ternura de otoño,
y me invade el tiempo
que por un instante nada ha cambiado,

y me detengo
delante de una vidriera, y la veo,
no por simple capricho,
¡en verdad la veo!,
asomada a la lágrima
sorprendiendo a mis pupilas,
aromada de gente
y ella simple,
¡ahí su belleza!,

¡la conocí una vez,
su cuerpo era exacto!,
hasta besarla fue un singular ejemplo
que por amor,
yo moriré de poesía,

a veces,
lo quiera o no,
yo elijo amarla.

Amando soy el hombre
que busca el lugar más apropiado,
el de los pájaros que no preguntan,
tan sólo se llenan de aire,
el de las rocas que no figuran,
pero son necesarias en un río,
el del columpio que nunca alcanza,
pero siempre es un placer
de ahí en adelante,

amando soy entonces y por ella,
aunque a veces sea demasiado largo el camino,
y me deje invadir por falsos problemas,
y pase varios días sin hablar,
y me quede rodeado de cosas
construyendo verdades,
y no recuerde ni su nombre,

amando
no tengo remedio,
y sigo poetizando.

A veces no me importa
gritar que la amo,
¡perdóneme si pierdo la razón,
si escribo hasta morir,
si no me callo!,

a veces en materia de ojos,
soy su más perfecto autorretrato.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados

jueves, 11 de septiembre de 2014

Oscar Eduardo Flores Sánchez RAFAGA DE VIENTO (Quisiera ser)




Oscar Eduardo Flores
Hace 8 minutos
Oscar Eduardo Flores Sánchez

RAFAGA DE VIENTO
(Quisiera ser)

Esa ráfaga de viento quisiera ser,
que sutilmente te rodea,
acaricia dulcemente tu rostro,
hace entrecerrar grácilmente tus ojos,
te hace palidecer, cuando fresca,
te hace sonrosar, cuando cálida.

No sé, que grato misterio tiene,
que nos une en amistad,
yo me siento no se como,
y mi sentimiento es no sé que,
lo explicable me enmadera,
solo se, que ella quisiera ser.

Será que siento celos,
al ver como acaricia tu pelo,
como prospera su suave energía,
al rozar tu cuerpo,
o al besar sin permiso tu boca,
te espera y siempre te encuentra.

Es un momento incierto,
pero cierto lo que me sucede,
tengo mis ojos abiertos,
pero despierto alegremente sueño,
cuando sonriendo te acercas,
esa ráfaga de viento... quisiera ser.

Oskyflors

Oskyflors@yahoo.com.ar
Septiembre 12. 2014
Derechos Reservados del Autor 2014
San Juan – REPÚBLICA ARGENTINA

Tinta de Sangre Marcelo Roberto Galán Capel Namaste - Considero poesía




Considero poesía
11 de septiembre de 2014 a la(s) 13:56
Tú,
quédate a mi lado,
con las manos llenas de amor
de amoroso cuidado,
cercana como para
necesitar mis besos,
lejana como para retirar tu boca
y correr tras mis ojos,

de mi mano,
frágil de igual modo,

y conoce mi amor
en mis maneras y deseos,
expandido por el aire,
naciendo y muriendo
mil veces al día.

Tú,
quédate a mi lado,
con tu corazón verdadero
de gran fuego envuelto,
y una palabra breve
de un largo pensamiento,
reposando tus celos,
sabiéndome,

fiel a mis brazos,
abierta a la primera flor,

y hora por hora,
acaríciame
como ventura incierta,
búscame como rendida de amor,
y ámame entonces
como si no volvieses a mirarme.

Tú,
quédate a mi lado,
¡te haré tanto que el silencio
será tu servidor amante!,
¡te diré tanto que tu amor ante mis ojos,
yo veré sin cesar!,

a ti que te siento
como cuando voy quedándome dormido,
primero lentamente,
y de pronto de golpe,

¡y mi poesía a tus versos
de mi boca yo te entrego,
para deletrearte en poemas,
para ser nosotros en cada palabra,
y muy bajito en tu boca
me beses los sueños!

Tú,
quédate a mi lado
y no te salves,
quiéreme sin reservarte,
piénsame sin tiempo
y no quieras evitarlo,
y déjate caer como si siempre
estuvieses llegando,

de modo que si ocurre que no me encuentras,
que tu confianza me mire
conociéndome de a poco,
como si miraras mi casa desde afuera,
sabiendo que es contigo y conmigo
que te pido,

¡tú, quédate a mi lado!
que no es prohibido el amor,
que encontrarse tiene un por qué,

¡tú, en mi mente!,
considerando poesía.
Considero poesía
11 de septiembre de 2014 a la(s) 13:56
Tú,
quédate a mi lado,
con las manos llenas de amor
de amoroso cuidado,
cercana como para
necesitar mis besos,
lejana como para retirar tu boca
y correr tras mis ojos,

de mi mano,
frágil de igual modo,

y conoce mi amor
en mis maneras y deseos,
expandido por el aire,
naciendo y muriendo
mil veces al día.

Tú,
quédate a mi lado,
con tu corazón verdadero
de gran fuego envuelto,
y una palabra breve
de un largo pensamiento,
reposando tus celos,
sabiéndome,

fiel a mis brazos,
abierta a la primera flor,

y hora por hora,
acaríciame
como ventura incierta,
búscame como rendida de amor,
y ámame entonces
como si no volvieses a mirarme.

Tú,
quédate a mi lado,
¡te haré tanto que el silencio
será tu servidor amante!,
¡te diré tanto que tu amor ante mis ojos,
yo veré sin cesar!,

a ti que te siento
como cuando voy quedándome dormido,
primero lentamente,
y de pronto de golpe,

¡y mi poesía a tus versos
de mi boca yo te entrego,
para deletrearte en poemas,
para ser nosotros en cada palabra,
y muy bajito en tu boca
me beses los sueños!

Tú,
quédate a mi lado
y no te salves,
quiéreme sin reservarte,
piénsame sin tiempo
y no quieras evitarlo,
y déjate caer como si siempre
estuvieses llegando,

de modo que si ocurre que no me encuentras,
que tu confianza me mire
conociéndome de a poco,
como si miraras mi casa desde afuera,
sabiendo que es contigo y conmigo
que te pido,

¡tú, quédate a mi lado!
que no es prohibido el amor,
que encontrarse tiene un por qué,

¡tú, en mi mente!,
considerando poesía.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados

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Diego López - Ah por favor firme esta súplica… como María, la puta del pueblo.




Diego Lopez
1 h · Ciudad de Córdoba · Editado ·
Buenos días oficial… me he visto en la necesidad de acudir a este recinto para hacer una denuncia. La tristeza me está matando, tal vez no me quede tiempo… quizás la nostalgia sea el epitafio de mi tumba. Pero, ¿sabe qué? Debo declarar que me ultrajaron la esperanza, que me han hurtado los sueños. No busco culpables, ya no me es necesario un castigo, demasiado tiempo se me ha azotado con miradas, con dedos señalando mi existencia.
Necesito que una vez alguien me escuche… sí, si me abriera de piernas Usted dejaría de mirar la ventana bajo ese murmullo molesto que reniega de mi presencia. Sí, los políticos tampoco me oyen, hacen como si el mutismo cubriera mis labios, lo extraño es que más de una vez oí sus bocas vomitar placeres en jadeos clandestinos… peor aún, cuántas veces me nombraron como sus esposas al momento de penetrar sus inmundas vergüenzas. Ay oficial, usted parece buen muchacho, solo deseo me tome esta denuncia para que un puto papel certifique que algo de mí tiene valía. No tuve hijos porque vejaron mi cuerpo hasta que mis entrañas se pudrieron de quebrantos. Tantas lágrimas bañaron mis cobardías para marcharme, nadie me dio una mano, porque la vista mira primero… y lo que vieron no era decoro a los mandatos. Y caminé de día vagando este silencio, y me orlé de lujurias por las noches, para darle un poco de alegría al borracho, al juez, al abogado, al peón, al mecánico, al albañil… al oficial. No sabe cuántas marcas tiene mi sexo, mutilado de tanta daga hendiendo mierda. No sabe que mis palabras se fueron volviendo adustas, porque de dulce solo me queda la sangre en mis adentros. No sabe con qué vacío uno contempla la vida… clamando hasta el hartazgo un poco de muerte.
Hasta la fe quebrantó mis credos, el sacerdote me mira con ojos del pecado, como si el infierno danzara en mis respiros. Lo extraño es que mi compañera ha visto el tridente del cura más de una vez. Y vio oficial que acá para que el muchacho se haga hombre, tiene que debutar en un burdel, ya en mis años, he sido la primera mujer de dos o tres generaciones. Pensamientos raros los de esta sociedad… donde las prostitutas no van al cielo, pero sí los que condonan culpas con diezmos. Ay oficial, se me hace tarde y allá la noche vale oro vio… todavía tiemblo por el hedor de alientos nauseabundos, o de suciedad viciando mis eternas sombras… Lo malo es que tanta tristeza en un momento se vuelve costumbre.
Gracias por tomarme esta denuncia oficial. Yo sé que la esperanza ya no me será devuelta, pero por lo menos que alguien sepa la extraño, que no la abandoné a su suerte… me la robaron.
Ah por favor firme esta súplica… como María, la puta del pueblo.
Diego López

martes, 9 de septiembre de 2014

AMPARO ESTÉVEZ SAVIZA - UNA CARTA PARA MÍ



UNA CARTA PARA MÍ
¡Hola Angélica! ¿Ya te habías olvidado de tu otro nombre? Desde que tus alumnos te llamaban de ese modo pocas veces lo escuchaste. Crees ser una mujer que sabe vivir,
pero te equivocas. Tienes una limitación física que no te permite deambular y que te postra por largas horas y sin embargo haces muy poco para superarte. Tal vez si obligas a tus piernas a que te respondan y valoras lo físico sobre tu mente, lograrías mucho. Por ejemplo tus amigos de siempre te verían más seguido y escucharías Angélica con más asiduidad. No está mal lo que haces, elevar tu espíritu hacia metas muy grandes, lejos del esfuerzo físico y cerca del alma. Eso te hace inmensamente feliz, pero cuando recuerdas que tienes además un cuerpo todo se viene a pique. Y lloras porque sabes que
no tiene remedio. Que a lo sumo tomar decisiones justas te aliviaría y sabes qué… Ya no te gusta la calle, ni comprar por comprar, ni ver vidrieras o simplemente matar las horas. Ni los vestidos elegantes ni las joyas. Las flores en sus plantas, que nadie te las regale. Ni comer afuera ni el cine. Todo lo has quitado de tu mente. Algo te gustaría, estoy segura…disfrutar de un hermoso paisaje en buena compañía. Tener largas charlas con alguien que tuviera tus mismas inquietudes, otros temas en los cuales aprender. Aprender todos los días ha sido tu mayor disfrute. Seguro te gustaría hablar con alguien que confronte sanamente puntos de vista interesantes y si no coincides, seguramente le dirías “estamos en paz”. ¿Tomamos un mate o un té?
Ya sabes que tus horas se matan con lo que te gusta: leer, escribir, pintar y hacer poesías de amor. Amor que sientes de verdad en medio de las utopías reveladoras en donde la vida te enseñó que el salto por sobre el charco debe ser justo o te caes al agua. Eres grande para creer en milagros y sin embargo por aquello de que nos vamos haciendo niños, de regreso, sentís que muchas cuestiones que para otros son para no tenerlas ni en cuenta, para ti siguen teniendo magia. Será que has vivido muy poco. Que la palabra sueños ni se te cruzaba por la cabeza en tu afán de transitar la vida y hacer todo bien sin descuidar nada. No te dabas cuenta que ni siquiera te encontrabas, si siquiera sabías que tenías derecho a la diversión o al tiempo de meditación que te hubiese dado la oportunidad de conocerte. ¡Se fue tan rápido! Por eso permaneces largas horas en la compu. Y eres feliz. Estás en un mundo que jamás hubieses soñado y Dios te regala día a día. Tienes amigos virtuales pero que tu condición de valorar lo espiritual de los otros
te acerca a ellos…a unos más que a otros desde ya. Pero hay un ida y vuelta que a lo mejor tú sólo percibes. En tus paseos por la Web viajas a lugares maravillosos. Cuando aprendiste a descubrir los libros y ellos te transportaban a otros mundos, de igual manera también ahora lo vives en lo virtual. Crees saberle la mínima historia a cada uno de tus contactos amigos. Supongo que sólo será un veinte por ciento, pero ese poquito te hace tenerlos en cuenta todos los días con igual ímpetu.
Es todo mucho más simple de lo que parece. Pedirle a Dios mucha vida,
que aquellos que te llaman Amparo estén siempre cerca. Que siempre los estás esperando y que necesitas saber que lo que haces tiene cierto valor. Que entiendes que muchos de ellos están como estabas tú hace algunos años…matando la vida y sin entender lo importante que eres para vos mismo. Tal vez tu experiencia le sirva a alguien. El equilibrio y la moderación son indispensables para no perder de vista el camino y los ángulos si te encierran. Vivir con los pies en tierra pero al igual que los pájaros, listos para emprender el vuelo que te haga sentir niño aunque te tilden de cándido. Angélica Amparo trataré de cuidarte pero no esperes mucho de porque te conozco lo suficiente para saber que eres muy terca y a estas instancias no cambiarías
utópicas realidades por sueños… y sin embargo lo harás A lo sumo todos dirán que comienzas a tener demencia senil y todo será factible. De las modificaciones que elijas…surgirán los tiempos que todos tenemos designados por Dios. YO

Berta Singerman

BERTA SINGERMAN - Ruben Darío - Cuento a Margarita..wmv

Nocturno de Asunción Silva por BERTA SINGERMAN.wmv

lunes, 8 de septiembre de 2014

Siento que - Tinta de Sangre

Cinco noches, cinco días

domingo, 7 de septiembre de 2014

Diego Lopez Cuando desperté en mitad de la noche





Diego Lopez


Cuando desperté en mitad de la noche… recordaba vívidamente lo soñado. Un barco zarpando a la deriva de sus tiempos, un mar embravecido por cruentos vientos de un pasado austero. Un navío naufragando zozobras en las profundidades de aguas oscurecidas. Un faro en altamar abrazando las lágrimas del desencuentro con el destino. Una luz hendiendo las sombras mortecinas de la noche eterna. Una brisa anclando el vuelo de las libertades sobre la inmensidad de un piélago dormido. Un firmamento hilvanando esperanzas en los cordeles de celajes y tornasoles danzando en las escamas de los peces. Un delfín surcando silencios sobre el salto de un presente… que se adentra al mañana sobre la ribera de instantes.

Cuando desperté en mitad de la noche… estaba humedecido mi lecho, tal vez eran lágrimas… tal vez no era un sueño adormecido… Quizás una vida invita siempre a navegarla a fuerzas de naufragios pero siempre con puertos para arribar en las lontananzas de un destino.

ZARPEMOS QUE HOY EL MAR… ROMPE OLAS EN LA ESPERANZA DE UN FARO ABRAZANDO AHORAS.

Diego López

BIBLIOTECA NACIONAL ARGENTINA

sábado, 6 de septiembre de 2014

RECUERDOS -Alondra Valey



RECUERDOS
Una nube pasajera se coló en el firmamento
desafiando a las otras como estando en lo cierto
¡Nadie llega muy lejos si establece momentos!
hay que dejarse llevar tal cual como dice el viento
Si éste es el sitio y el tiempo de los malos fundamentos
¿Por qué vamos a volar en busca de los desiertos?
Si abajo, por la pendiente, van cayendo los versos
y nos dan los argumentos para llenar los adentros
Si nadie espera la nada y menos los escarmientos
¡Besemos la magia hoy! que mañana la lluvia
hará de la nube un velo y de nosotros recuerdos…
ALONDRA VALEY/07/09/2014

Lucciano Pavarotti Concierto completo en Bilbao 1998

viernes, 5 de septiembre de 2014

1905 Muere en Buenos Aires Miguel Cané




1905
Muere en Buenos Aires Miguel Cané
Escritor, político, diplomático, legislador y periodista, miembro emblemático de la llamada Generación del 80, fue colaborador de La Tribuna y autor de "Prosa ligera", "En viaje", "A distancia", "Notas e impresiones", "Charlas literarias" y la popular novela "Juvenilia". Diputado Nacional, director de Correos y ministro de Relaciones Exteriores, desde su banca en el Senado, a la que había accedido en 1898, a pedido de la Unión Industrial Argentina impulsó la Ley 4144 de Residencia, que sería sancionada en 1902. La bochornosa ley permitía al gobierno a expulsar a inmigrantes a su arbitrio y fue utilizada por sucesivos regímenes conservadores contra anarquistas, socialistas y activistas obreros en general.

Juvenilla 2/2

Juvenilla 1/2

jueves, 4 de septiembre de 2014

¡muchacha, se te ama! Tinta de Sangre Marcelo Roberto Galán Capel Namaste




Que lo sepas
3 de septiembre de 2014 a la(s) 21:15
Este vivir que inalterable me mira,
que nadie más que yo
arriesga ahora
corazón en boca,

este vivir que vuelca en mi alma
una dulce certeza,
que quema a este árbol que soy
detenido en tierra,

este vivir cautivo
que es porvenir y nostalgia,
esta casa vendida de mi juventud,
colmada de soles y lunas y lluvias.

Nace el hombre,
con actitud y cuerpo de túnel,
y paredes de pájaros,
en un ala las flechas,
en la otra el arco,
y por labios un garabato,

nace pequeño,
como recién comprado,
nace mujer,
sin pedirle explicaciones a la noche.

Este vivir que mañana sólo será una hoja,
un quieto beso que cae
entre fuego y ternura,
este vivir que en versos te explico:

te amo por como eres,
por como luces en mi cama,
y cuando te levantas,
que en puntillas
tu cabellera y tus manos
parecen ser sólo una,
te amo por la penumbra de tus ojos
hacia todas mis vidas,
este vivir que en versos te digo:

te amo porque me amas,
como ama tu cuerpo al mío.

Nace el hombre
así como te vistes,
con la paciencia del camino
antes de recorrerlo,
como el vuelo recién volado
sobre el viento y sobre el agua,

nace con años,
buscándote,
y te busca hasta tocarte,
cerrando su viaje,
y viaja cuando tus manos saben,
cuando tus manos me reconocen desde antes,

y nació el hombre exactamente aquel día,
en que te esperé sabiendo que vendrías.

Este vivir
amor mío de esta hora,
estos pasos que van y van,
deletreándote,
este olor a tu sombra
y esta tan tuya manera de lucir,

¡muchacha, se te ama!

Que lo sepas
3 de septiembre de 2014 a la(s) 21:15
Este vivir que inalterable me mira,
que nadie más que yo
arriesga ahora
corazón en boca,

este vivir que vuelca en mi alma
una dulce certeza,
que quema a este árbol que soy
detenido en tierra,

este vivir cautivo
que es porvenir y nostalgia,
esta casa vendida de mi juventud,
colmada de soles y lunas y lluvias.

Nace el hombre,
con actitud y cuerpo de túnel,
y paredes de pájaros,
en un ala las flechas,
en la otra el arco,
y por labios un garabato,

nace pequeño,
como recién comprado,
nace mujer,
sin pedirle explicaciones a la noche.

Este vivir que mañana sólo será una hoja,
un quieto beso que cae
entre fuego y ternura,
este vivir que en versos te explico:

te amo por como eres,
por como luces en mi cama,
y cuando te levantas,
que en puntillas
tu cabellera y tus manos
parecen ser sólo una,
te amo por la penumbra de tus ojos
hacia todas mis vidas,
este vivir que en versos te digo:

te amo porque me amas,
como ama tu cuerpo al mío.

Nace el hombre
así como te vistes,
con la paciencia del camino
antes de recorrerlo,
como el vuelo recién volado
sobre el viento y sobre el agua,

nace con años,
buscándote,
y te busca hasta tocarte,
cerrando su viaje,
y viaja cuando tus manos saben,
cuando tus manos me reconocen desde antes,

y nació el hombre exactamente aquel día,
en que te esperé sabiendo que vendrías.

Este vivir
amor mío de esta hora,
estos pasos que van y van,
deletreándote,
este olor a tu sombra
y esta tan tuya manera de lucir,

¡muchacha, se te ama!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados

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martes, 2 de septiembre de 2014

Alondra Valey - HOY SOMOS






HOY SOMOS

Un abrazo
imaginario
el payaso
disimulando
la necedad
aportando
como niños
llorando
incompletos
buscando
fantasmas
soñando
lo invisible
inventando
la sonrisa
temblando
el pañuelo
consolando
y los besos
esperando
que el viento
así soplando
no suelte
nuestras manos
porque la vida
hizo posible
encontrarnos
y existir
sin necesitarnos
para compartir
lo que amamos
el día a día
la familia
acariciando los pasos
que nos lleva al ocaso…
dejando en los versos
eternos abrazos…
ALONDRA VALEY
Derechos Reservados/2014

Diego Lopez -Oran disímiles historias...



Diego Lopez
12 h

Oran disímiles historias que los elefantes entrados ya en su vejez y a veces enfermos… se apartan de la manada y emprenden un camino hacia las postrimerías de sus vidas. Un camino que solo ellos conocen, como un rito comulgando solitudes y tiempo, como un sagrado sendero de silencios y senectud. Son insondables los misterios de la naturaleza, como indescifrables los arcanos de una vida cuando no anhelan ser descubiertos. Y allí, donde el último aliento besa la caminata hastiada de instantes… un cementerio de elefantes se oculta en lo perpetuo.

Rezan distintas crónicas… pero solo yo, sé muy bien el camino peregrinado por mis paquidermos, por mi vejez, por la enfermedad de las almas que alguna vez arañaron mis lágrimas. Mis adentros se despojaron de una manada vetusta a la que no pertenecía, y quedaron en la más acérrima soledad… la elegida y la impuesta. Y allí, con la dignidad propia de los elefantes besando su muerte… caminaron mis adentros hacia el mausoleo donde morarían los cadavéricos sentires. Y cuando despojé del cuerpo y el alma, el barritar de mis internos. Y cuando corté el marfil pútrido de mis colmillos lastimados… pude morir de pie sobre el sigilo de mis quebrantos, pude perecer mis tempestades en los valles donde se erigieron mis tumbas.

Suplican diferentes leyendas… la condena de un elefante en su propio destino. Lo que no pronuncian estas fábulas, es que mis elefantes murieron… pero siempre renacen mis mariposas.

Diego López

jueves, 28 de agosto de 2014

Tinta de Sangre Marcelo Roberto Galán Capel Namaste




Juega conmigo
27 de agosto de 2014 a la(s) 21:03
Toma una hoja cualquiera,
un lápiz de color,
el que gustes,
y dibújame sin moverme,
trázame grande
y a la vez interior.

Píntame al primer golpe de vista,
como gente grande
que parece un poco niña,
como niño virgen
que sabe de política,
como ciudadano que es
contínuo pasajero
en estado de reparación.

Cuando llegues a mi corazón,
mírame con la mirada de un náufrago,
¡recuerda, dibújame de pie
pero extraordinario!,
me gusta creer que el mejor retrato
es extasiado mirando las estrellas.

¡Juega!,
que la hoja y el lápiz
sean cerrados y abiertos,
cerrado para que me encuentres
siempre habitado,
abierto para estar perdido
y que salgas a mi encuentro,

de ti el dibujo mío hecho misterio,
demasiado posible pero absurdo.

Juega conmigo
el juego de las máscaras,
tú te vuelves noche
y yo me vengo dormido,
también el juego de los trenes,
tú vas saltando durmientes
y yo una mesa servida para dos,

juega el juego
que jamás recuerda las formas,
con manos llenas de aleteos,
con silencios callando en grave voz.

¿Sabes?,
me gustan los espejos que jamás se fatigan,
que nada dicen pero parecen
una contínua visita,
me gusta vacilar un momento
y luego un suspiro, o dos, o quizá más,
y jugar entonces a gritar,

a gritar que el miedo
es una ventana donde renacen los sueños,
que el cielo es un péndulo
y las hojas son árboles que mecen,
jugar que un techo roto es bueno,
aunque llueva,
y tú y yo una enredadera,
que sabe del sol y la luna cuando brillan.

Ven a jugar conmigo
sin preguntarte si te gusta,
podemos ser nostalgia o un poco de aire,
o palabras condenadas a permanecer,
o una copa de vino
entre dos almas gemelas,

¡juega conmigo!,
otros podrán olvidar sus deudas
pero nosostros,
nosotros nos conocemos,
nos parecemos,
siempre nos sentamos un poco más cerca,

¡juega conmigo!,
que este juego no termina
ni con lágrimas
ni con huelgas.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados

miércoles, 27 de agosto de 2014

Amado Nervo 1870-1919

"EL PRIMER BESO". AMADO NERVO. POEMA RECITADO.

A MIS PADRES - Amparo Estévez Saviza




APRENDÍ EL COLOR
DEL MUNDO

Ni bien pongo mi mirada
en lo bello de este mundo,
he de saber en el destello
de la luz y en lo profundo,
como son mis padres
únicos…¡Todo!


El saber y conocer juntos
la habilidad de las letras
dibujando la obra,
de la mente y mi cabeza
sostengo sin zozobras
mis libros y mis perezas

Secuencia de los números,
bailando de uno en uno,
despliegues de problemas
de corchetes y sistemas
de batallas bien ganadas
de amor y naturaleza…

De microbios y medusas,
del mono y el hombre erecto
de los huesos y esqueleto
del sol y la luna bella
de mis dedos y mi pluma
dibujando las estrellas

Del titilar de las teclas,
los acordes y la música,
la pintura y las musas,
bailan entre mis dedos;
y una jota española
va enredando mi vuelo

Por mis padres y maestros
aprendo que todo es hoy,
que el ayer está guardado
muy dentro del corazón
para salir al encuentro
del amor ¡me basto yo!

De los pasos insistentes,
de los días y premuras
del saber permanente
de circunstancias banales
de la vida y la muerte
escucho, hablan siempre

Esos saberes me dan
junto al amor sin prisa
entiendo cómo los amo
en las horas transcurridas,
aún salen en el asomo
sonrisas entristecidas

Sin pronunciar los cómo
con la paciencia divina
que sólo Dios aproxima
con las manos que acarician
al silencio en carne viva
hoy evoco sus sonrisas,

hago salir mis letras
en alma permanecidas
y una lágrima los nombra
son ellos Lita y José
están en ese lugar
del que ya no volveré

están allí para siempre
los finales se aproximan
los pájaros en sus nidos
esperan la primavera
y no importan los inviernos
ni dolores ni quimeras…

los años así se suceden
¡Quién aquí los tuviera!

A MIS PADRES
Amparo Estévez Saviza
Derechos Reservados de Autor
Prólogo de la novela autobiográfica
de la autora/ 25/04/2014

martes, 26 de agosto de 2014

Roberto Bolaño lector, el bibliotecario valiente

Julio Cortázar: Textos en su voz - Cuento Sin Moraleja

lunes, 25 de agosto de 2014

Diego López - Tenía...



Tenía pececitos nadando en sus ojos…
Sí, yo los vi con sus aletas doradas danzar en una lágrima.
Tenía mariposas reposando en su cabeza…
Sí, yo las contemplé aletear sobre la calvicie del tiempo.
Tenía delfines cantando en sus labios…
Sí, yo los avizoré desde el mar en que zozobro mis duelos.

¡Ay! si vieras que bella trova escribió el poeta dormido
sobre los blancos vacíos del anhelo respirando sueños.
¡Ay! Si vieras nadar a sus pececitos con alas mariposas
besando delfines en ese tiempo silencioso… de un amor.

Diego López

PARÁBOLA DEL TRUEQUE... (Compartido por MIGUEL RUEDA)





PARÁBOLA DEL TRUEQUE...Al grito de «¡Cambio esposas viejas por nuevas!» el mercader recorrió las calles del pueblo arrastrando su convoy de pintados carromatos.
Las transacciones fueron muy rápidas, a base de unos precios inexorablemente fijos. Los interesados recibieron pruebas de calidad y certificados de garantía, pero nadie pudo escoger. Las mujeres, según el comerciante, eran de veinticuatro quilates. Todas rubias y todas circasianas. Y más que rubias, doradas como candeleros.
Al ver la adquisición de su vecino, los hombres corrían desaforados en pos del traficante. Muchos quedaron arruinados. Sólo un recién casado pudo hacer cambio a la par. Su esposa estaba flamante y no desmerecía ante ninguna de las extranjeras. Pero no era tan rubia como ellas.
Yo me quedé temblando detrás de la ventana, al paso de un carro suntuoso. Recostada entre almohadones y cortinas, una mujer que parecía un leopardo me miró deslumbrante, como desde un bloque de topacio. Presa de aquel contagioso frenesí, estuve a punto de estrellarme contra los vidrios. Avergonzado, me aparté de la ventana y volví el rostro para mirar a Sofía.
Ella estaba tranquila, bordando sobre un nuevo mantel las iniciales de costumbre. Ajena al tumulto, ensartó la aguja con sus dedos seguros. Sólo yo que la conozco podía advertir su tenue, imperceptible palidez. Al final de la calle, el mercader lanzó por último la turbadora proclama: «¡Cambio esposas viejas por nuevas!». Pero yo me quedé con los pies clavados en el suelo, cerrando los oídos a la oportunidad definitiva. Afuera, el pueblo respiraba una atmósfera de escándalo.
Sofía y yo cenamos sin decir una palabra, incapaces de cualquier comentario.
-¿Por qué no me cambiaste por otra? -me dijo al fin, llevándose los platos.
No pude contestarle, y los dos caímos más hondo en el vacío. Nos acostamos temprano, pero no podíamos dormir. Separados y silenciosos, esa noche hicimos un papel de convidados de piedra.
Desde entonces vivimos en una pequeña isla desierta, rodeados por la felicidad tempestuosa. El pueblo parecía un gallinero infestado de pavos reales. Indolentes y voluptuosas, las mujeres pasaban todo el día echadas en la cama. Surgían al atardecer, resplandecientes a los rayos del sol, como sedosas banderas amarillas.
Ni un momento se separaban de ellas los maridos complacientes y sumisos. Obstinados en la miel, descuidaban su trabajo sin pensar en el día de mañana.
Yo pasé por tonto a los ojos del vecindario, y perdí los pocos amigos que tenía. Todos pensaron que quise darles una lección, poniendo el ejemplo absurdo de la fidelidad. Me señalaban con el dedo, riéndose, lanzándome pullas desde sus opulentas trincheras. Me pusieron sobrenombres obscenos, y yo acabé por sentirme como una especie de eunuco en aquel edén placentero.
Por su parte, Sofía se volvió cada vez más silenciosa y retraída. Se negaba a salir a la calle conmigo, para evitarme contrastes y comparaciones. Y lo que es peor, cumplía de mala gana con sus más estrictos deberes de casada. A decir verdad, los dos nos sentíamos apenados de unos amores tan modestamente conyugales.
Su aire de culpabilidad era lo que más me ofendía. Se sintió responsable de que yo no tuviera una mujer como las de otros. Se puso a pensar desde el primer momento que su humilde semblante de todos los días era incapaz de apartar la imagen de la tentación que yo llevaba en la cabeza. Ante la hermosura invasora, se batió en retirada hasta los últimos rincones del mudo resentimiento. Yo agoté en vano nuestras pequeñas economías, comprándole adornos, perfumes, alhajas y vestidos.
-¡No me tengas lástima!
Y volvía la espalda a todos los regalos. Si me esforzaba en mimarla, venía su respuesta entre lágrimas:
-¡Nunca te perdonaré que no me hayas cambiado!
Y me echaba la culpa de todo. Yo perdía la paciencia. Y recordando a la que parecía un leopardo, deseaba de todo corazón que volviera a pasar el mercader.
Pero un día las rubias comenzaron a oxidarse. La pequeña isla en que vivíamos recobró su calidad de oasis, rodeada por el desierto. Un desierto hostil, lleno de salvajes alaridos de descontento. Deslumbrados a primera vista, los hombres no pusieron realmente atención en las mujeres. Ni les echaron una buena mirada, ni se les ocurrió ensayar su metal. Lejos de ser nuevas, eran de segunda, de tercera, de sabe Dios cuántas manos… El mercader les hizo sencillamente algunas reparaciones indispensables, y les dio un baño de oro tan bajo y tan delgado, que no resistió la prueba de las primeras lluvias.
El primer hombre que notó algo extraño se hizo el desentendido, y el segundo también. Pero el tercero, que era farmacéutico, advirtió un día entre el aroma de su mujer, la característica emanación del sulfato de cobre. Procediendo con alarma a un examen minucioso, halló manchas oscuras en la superficie de la señora y puso el grito en el cielo.
Muy pronto aquellos lunares salieron a la cara de todas, como si entre las mujeres brotara una epidemia de herrumbre. Los maridos se ocultaron unos a otros las fallas de sus esposas, atormentándose en secreto con terribles sospechas acerca de su procedencia. Poco a poco salió a relucir la verdad, y cada quien supo que había recibido una mujer falsificada.
El recién casado que se dejó llevar por la corriente del entusiasmo que despertaron los cambios, cayó en un profundo abatimiento. Obsesionado por el recuerdo de un cuerpo de blancura inequívoca, pronto dio muestras de extravío. Un día se puso a remover con ácidos corrosivos los restos de oro que había en el cuerpo de su esposa, y la dejó hecha una lástima, una verdadera momia.
Sofía y yo nos encontramos a merced de la envidia y del odio. Ante esa actitud general, creí conveniente tomar algunas precauciones. Pero a Sofía le costaba trabajo disimular su júbilo, y dio en salir a la calle con sus mejores atavíos, haciendo gala entre tanta desolación. Lejos de atribuir algún mérito a mi conducta, Sofía pensaba naturalmente que yo me había quedado con ella por cobarde, pero que no me faltaron las ganas de cambiarla.
Hoy salió del pueblo la expedición de los maridos engañados, que van en busca del mercader. Ha sido verdaderamente un triste espectáculo. Los hombres levantaban al cielo los puños, jurando venganza. Las mujeres iban de luto, lacias y desgreñadas, como plañideras leprosas. El único que se quedó es el famoso recién casado, por cuya razón se teme. Dando pruebas de un apego maniático, dice que ahora será fiel hasta que la muerte lo separe de la mujer ennegrecida, ésa que él mismo acabó de estropear a base de ácido sulfúrico.
Yo no sé la vida que me aguarda al lado de una Sofía quién sabe si necia o si prudente. Por lo pronto, le van a faltar admiradores. Ahora estamos en una isla verdadera, rodeada de soledad por todas partes. Antes de irse, los maridos declararon que buscarán hasta el infierno los rastros del estafador. Y realmente, todos ponían al decirlo una cara de condenados.
Sofía no es tan morena como parece. A la luz de la lámpara, su rostro dormido se va llenando de reflejos. Como si del sueño le salieran leves, dorados pensamientos de orgullo. ANÓNIMO

Autor: MIlton Álvarez Viteri País: Ecuador - Contemporáneo



Milton Álvarez Viteri
Hace 8 horas
Las metáforas y tú…
Autor: MIlton Álvarez Viteri
País: Ecuador
Derechos reservados al autor MH@V

LAS METÁFORAS Y TÚ...

Y aunque las metáforas son tan útiles al escribir
son una herramienta imperfecta al hablar de ti…
porque no alcanzan esos detalles, que no tienen
siquiera palabras, para describir lo que provocas
desde que mis sentidos se encontraron contigo,
desde que la cordura fue arrasada por un beso…

Pero igual quisiera su ayuda para poder acercar
en algo lo que significa tenerte a mi lado y decir,
que siento que se incendia mi mundo y a la vez,
que es como caminar bajo la arbolada selvática
recibiendo la borrasca desde la maraña verde
o percibir a la vez los halos bruñidos de sol y luna.

Es que tenerte es perder los referentes inútiles
de distancia y profundidad porque no hacen falta
cuando se vuela ni interesa entorno alguno, sino,
tan solo la proximidad de tus formas, tu aroma,
de ese aliento tuyo que me inflama y extasía…
consiguiendo desconectarme del mismo universo.

Si tuviera que usar metáforas, sin mucho pensar,
buscaría una vez más a la luna, la inexorable luna,
para encontrar en su regazo toda la ternura y pasión,
que sin compasión descargas sobre mi humanidad
elevándome hacia eclipses y parajes jamás soñados,
sitiado con delirio por el halo diamantino de tu silueta.

Y para darle fuerza a mis metáforas, por supuesto,
tendría que volver a besarte y perder cualquier
resquicio de razón, para darle total apertura
al vendaval de manjares cayendo a torrentes,
desde el universo carnoso, fresco, volátil de tu boca
de tu saliva, tu lengua voraz, tus agudos dientes…

Y no parar hasta hallar en las delicias de tu cuerpo,
una cadena de fuego erupcionando alucinaciones,
que rompan toda resistencia a racionalizar cada
delicia, cada sensación imposible de escribir, sin dejar
volar con la imaginación mis ansias infinitas de tenerte,
intentar poseerte y llevarte al mismo cielo... — con America Santiago y 47 personas más.

domingo, 24 de agosto de 2014

El mejor poema Borges "Límites" y el texto "del rigor en la ciencia"

JORGE LUIS BORGES-(6) SU OBRA


SU OBRA

Cuentos[editar]
Historia universal de la infamia (1936)
El espantoso redentor Lazarus Morell
El impostor inverosímil Tom Castro
La viuda Ching, pirata
El proveedor de iniquidades Monk Eastman
El asesino desinteresado Bill Harrigan
El incivil maestro de ceremonias Kotsuké no Suké
El tintorero enmascarado Hákim de Merv
Hombre de la esquina rosada
Un teólogo en la muerte
La cámara de las estatuas
Historia de los dos que soñaron
El brujo postergado
El espejo de tinta
Ficciones (1944)123
I. El jardín de senderos que se bifurcan
Prólogo
Tlön, Uqbar, Orbis Tertius
El acercamiento a Almotásim
Pierre Menard, autor del Quijote
Las ruinas circulares
La lotería en Babilonia
Examen de la obra de Herbert Quain
La biblioteca de Babel
El jardín de senderos que se bifurcan
II. Artificios
Prólogo
Funes el memorioso
La forma de la espada
Tema del traidor y del héroe
La muerte y la brújula
El milagro secreto
Tres versiones de Judas
El fin
La secta del Fénix
El Sur
El Aleph (1949)
El inmortal
El muerto
Los teólogos
Historia del guerrero y la cautiva
Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874)
Emma Zunz
La casa de Asterión
La otra muerte
Deutsches Requiem
La busca de Averroes
El Zahir
La escritura del Dios
Abenjacán el Bojarí, muerto en su laberinto
Los dos reyes y los dos laberintos
La Espera
El hombre en el umbral
El Aleph
El informe de Brodie (1970)
La intrusa
El indigno
Historia de Rosendo Juárez
El encuentro
Juan Muraña
La señora mayor
El duelo
El otro duelo
Guayaquil
El evangelio según Marcos
El informe de Brodie
El libro de arena (1975)
El otro
Ulrica
El congreso
There are more things
La secta de los treinta
La noche de los dones
El espejo y la máscara
Undr
Utopía de un hombre que está cansado
El soborno
Avelino Arredondo
El disco
El libro de arena
Epílogo.
La memoria de Shakespeare (1983)
Veinticinco de agosto de 1983
Tigres azules
La rosa de Paracelso
La memoria de Shakespeare
Ensayos[editar]
Inquisiciones (1925)
El tamaño de mi esperanza (1926)
El idioma de los argentinos (1928)
Evaristo Carriego (1930)
Discusión (1932)
Historia de la eternidad (1936)
Aspectos de la literatura gauchesca (Número. 1950)
Otras inquisiciones (1952)
Siete noches (1980)
Nueve ensayos dantescos (1982)
Atlas (1985)
Poesía[editar]
Los ritmos rojos (1918)
Fervor de Buenos Aires (1923)
Luna de enfrente (1925)
Cuaderno San Martín (1929)
El hacedor (1960)
El otro, el mismo (1964)
Para las seis cuerdas (1965)
Elogio de la sombra (1969)
El oro de los tigres (1972)
La rosa profunda (1975)
La moneda de hierro (1976)
Historia de la noche (1977)
Adrogué, con ilustraciones de Norah Borges (1977)
La cifra (1981)
Los conjurados (1985)
Antologías[editar]
Antología personal (1961)
Nueva antología personal (1968).
Libro de sueños (1976)
Textos cautivos (1986).
Borges en el hogar (2000).
Obras en colaboración[editar]
Índice de la poesía americana (16), antología con Vicente Huidobro y Alberto Hidalgo
Antología clásica de la literatura argentina (1937), con Pedro Henríquez Ureña
Antología de la literatura fantástica (1940), con Bioy Casares y Silvina Ocampo
Antología poética argentina (1941), con Bioy Casares y Silvina Ocampo
Seis problemas para don Isidro Parodi (1942), con Bioy Casares
El compadrito (1945), antología de textos de autores argentinos en colaboración con Silvina Bullrich
Dos fantasías memorables (1946), con Bioy Casares
Un modelo para la muerte (1946), con Bioy Casares
Obras escogidas (1948).
Antiguas literaturas germánicas (México, 1951), con Delia Ingenieros
El idioma de Buenos Aires (1952), con José Edmundo Clemente
Obras completas (1953)
El Martín Fierro (1953), con Margarita Guerrero
Poesía gauchesca (1955), con Bioy Casares
Cuentos breves y extraordinarios (1955), con Bioy casares
El paraíso de los creyentes (1955), con Bioy casares
Leopoldo Lugones (1955), con Betina Edelberg
Los orilleros (1955), con Bioy Casares
La hermana Eloísa (1955), con Luisa Mercedes Levinson
Manual de zoología fantástica (México, 1957), con Margarita Guerrero
Los mejores cuentos policiales (1943 y 1956), con Bioy Casares
Libro del cielo y del infierno (1960), con Bioy Casares
Introducción a la literatura inglesa (1965), con María Esther Váquez
Literaturas germánicas medievales (1966), con María Esther Vázquez, revisa y corrige el tratado Antiguas literaturas germánicas
Introducción a la literatura norteamericana (1967), con Estela Zemborain de Torres
Crónicas de Bustos Domecq (1967), con Bioy Casares.
El libro de los seres imaginarios (1967), escrito en colaboración con Margarita Guerrero.
Nueva antología personal (1968).
Prólogos (1975).
¿Qué es el budismo? (1976), con Alicia Jurado
Diálogos (1976), con Ernesto Sabato
Nuevos cuentos de Bustos Domecq (1977), con Bioy Casares
Breve antología anglosajona (1978), con María Kodama
Obras completas en colaboración (1979)
Atlas (1985), con María Kodama
Textos cautivos (1986), textos publicados en la revista El hogar
Guiones de cine[editar]
Los orilleros (1939). Escrito en colaboración con Adolfo Bioy Casares
El paraíso de los creyentes (1940). Escrito en colaboración con Adolfo Bioy Casares
Invasión (1969). Escrito en colaboración con Adolfo Bioy Casares y Hugo Santiago.
Les autres (1972). Escrito en colaboración con Hugo Santiago

Predecesor:
Dámaso Alonso Medal of the Miguel de Cervantes Prize.svg
Premio Miguel de Cervantes
ex aequo con Gerardo Diego
1979 Sucesor:
Juan Carlos Onetti
Véase también[editar]
Listado cronológico de la obra de Jorge Luis Borges
Revista Sur
Victoria Ocampo
José Bianco
Adolfo Bioy Casares
Silvina Ocampo
Emporio celestial de conocimientos benévolos
Instantes (texto atribuido erróneamente a Borges)
Notas[editar]
Volver arriba ↑ Según relata, no sin ironía, el propio Borges: "Su pedagogía fue deletérea o inútil, porque al ingresar yo en 1909, al cuarto grado de la escuela primaria, descubrí con temor que no me podía entender con mis condiscípulos. Carecía del léxico más común: biaba, biaba caldosa, otario, piña, muy de la garganta, ganchudo, faso, meneguina, batir. Las obscenidades de primera necesidad también no faltaban. Las estudié y pronto me curé del contrario error pedantesco de menudearlas mucho.12
Volver arriba ↑ Su hermana Norah Borges y su madre fueron detenidas, acusadas de escándalo en la vía pública. Norah Borges (y su amiga Adela Grondona) fueron llevadas durante unos días a la cárcel del Buen Pastor (cárcel de mujeres), y en el caso de Leonor Acevedo se decretó arresto domiciliario por razones de edad.29
Volver arriba ↑ Con mayor precisión: en la tumba 735, ubicación D-6 del cementerio de Plainpalais, a la derecha de un ciprés.39
Volver arriba ↑ Esta frase hace referencia a "La balada de Maldon", un poema épico del siglo X que describe el enfrentamiento que tuvo lugar el 10 u 11 de agosto de 991 en el río Blackwater (Essex, Inglaterra).45 En uno de sus pasajes dice: "Entonces comenzó Byrhtnoth a arengar a los hombres / Cabalgando les aconsejó, enseñó a sus guerreros / Cómo debían pararse y defender sus lugares / Les ordenó que sostuvieran bien sus escudos / con sus puños firmes y que no temieran. / Entonces cuando sus huestes estuvieron bien ordenadas / Byrhtnoth descansó entre sus hombres donde más le gustaba estar / Entre aquellos guerreros que él sabía más fieles". A la segunda parte del quinto verso transcrito pertenece el epitafio del anverso de la lápida de Borges.39 El grabado de los siete guerreros es copia del grabado de otra lápida —posiblemente la lápida erigida en el siglo IX en el monasterio de Lindisfarne, en el norte de Inglaterra, que conmemora el ataque vikingo sufrido por el monasterio en el año 793— que Borges relacionó con "La balada de Maldon"; él mismo nos habla de ella: "Una lápida del norte de Inglaterra representa, con torpe ejecución, un grupo de guerreros nortumbrios. Uno blande una espada rota; todos han arrojado sus escudos; su señor ha muerto en la derrota y ellos avanzan para hacerse matar, porque el honor les obliga a acompañarlo". Las afirmaciones que Borges hizo en vida sobre la muerte son contradictorias, a veces dijo no temerla, sino ansiarla como la única vía para salvarse de él mismo; otras dijo no suicidarse por cobardía. Los heroicos guerreros sajones de su lápida parecen querer infundirle valor ante su último acto en el mundo... y que no temiera.39
Volver arriba ↑ El sentido original de la segunda inscripción hace referencia a la historia del héroe Sigurd, que cuando comparte el lecho con Brynhild, la pretendida por el hermano de su esposa, para no tocarla coloca una espada llamada Gram entre ambos. Años después, en una crisis de celos, Brynhild hace matar a Sigurd; cuando comprende que no puede sobrevivir su muerte se apuñala, y pide yacer en la misma pira que su amado, y que de nuevo esté entre los dos la espada desnuda, como en aquellos días en que subieron juntos a un mismo lecho.39
Volver arriba ↑ Las comillas hacen alusión a un ensayo de 1930 de Borges, titulado La supersticiosa ética del lector, en el que se quejaba de que «ya no van quedando lectores, en el sentido ingenuo de la palabra, sino que todos son críticos potenciales». Borges (1974, p. 122)WIKIPEDIA

JKORGE LUIS BORGES - (5)


Discípulos contemporáneos[editar]
Si bien Borges no ha tenido «discípulos» directos —pues ello supondría una estética y una escuela previsibles de las que él mismo descreía— hay autores contemporáneos que, de acuerdo con sus críticos, han recibido su influencia de modo directo. El hecho de que hubieran conocido a Borges personalmente y hayan leído su obra en español, puede haber influido en las obras de Ricardo Piglia,100 César Aira, Roberto Bolaño, Carlos Fuentes, Orhan Pamuk, Paul Auster, Salman Rushdie y Umberto Eco, por no mencionar a algunos de los obvios (que además lo han reconocido): Ernesto Sabato, Julio Cortázar, Adolfo Bioy Casares, Julio Ramón Ribeyro, entre otros. También es destacable la influencia que la obra de Borges tuvo en diversos pensadores contemporáneos de otras latitudes, como es el caso de Gilles Deleuze o Michel Foucault.
Las amistades de Borges[editar]


Uno de los amigos íntimos de Borges: Adolfo Bioy Casares. La fotografía fue tomada en 1968.
Borges tuvo dos amigos íntimos durante la mayor parte de su vida: los escritores Adolfo Bioy Casares y Manuel Peyrou. A Bioy Casares lo conoció en la casa de, su también amiga, Victoria Ocampo, a Peyrou se lo presentaron en un bar alemán de la calle Corrientes cerca de Pueyrredón, en la década de 1920. La relación de amistad con cada uno de ellos fue profundamente diferente. Con Bioy se trataba de una amistad "a la inglesa", que excluía las confidencias; la que mantuvo con el segundo, en cambio, incluyó las confesiones más íntimas y personales. Cuando Borges necesitó la ayuda de un psiquiatra —así lo reveló Estela Canto—, fue Peyrou quien se lo recomendó. Tras la muerte de su amigo en 1974, Borges escribió un poema que lleva por título Manuel Peyrou y que publicó luego en Historia de la noche:
Suyo fue el ejercicio generoso
de la amistad genial. Era el hermano
a quien podemos, en la hora adversa,
confiarle todo o, sin decirle nada,
dejarle adivinar lo que no quiere
confesar el orgullo (...)
También cultivó la amistad del mexicano Alfonso Reyes, a quien conoció a través de Pedro Henríquez Ureña. Durante la etapa en que Reyes fue embajador en Buenos Aires (de 1927 a 1930) se veían con frecuencia, primero en la villa de Victoria Ocampo y después en las tertulias que el propio Reyes organizaba los domingos en la sede diplomática. A Borges «sobre todo le subyugaba el refinado y seductor estilo literario del escritor mexicano»,101 hasta el punto de considerarlo «el mejor prosista de lengua española en cualquier época».102 En su recuerdo escribió el poema In memoriam.103 Para algunos críticos, su cuento Funes el memorioso sugiere un «velado reconocimiento y homenaje del ya maduro alumno a su evocado mentor».104
Aparte de estos amigos muy cercanos —y de Silvina Ocampo, hermana de Victoria y mujer de Bioy—, que lo fueron desde el principio de la década de los treinta hasta el fin, otros que giraron en la órbita de ese grupo —en distintas épocas y por diversos espacios de tiempo— fueron Carlos Mastronardi, Emma Risso Platero, Francisco Luis Bernárdez, Xul Solar, Enrique Amorim, Ricardo Güiraldes, Oliverio Girondo, Norah Lange, Elvira de Alvear, Ulises Petit de Murat, Santiago Dabove, Alicia Jurado, Julio César Dabove, Gloria Alcorta, Estela Canto, María Esther Vázquez, Néstor Ibarra y Héctor Germán Oesterheld. Macedonio Fernández no fue estrictamente amigo sino una especie de mentor de Borges, y únicamente durante unos años, hasta que se distanciaron por razones políticas. Curiosamente, Fernández se graduó de abogado en la Universidad de Buenos Aires en 1897, junto a los padres de Borges y Peyrou.105
Maurice Abramowicz, es un abogado, escritor y poeta de origen judío-polaco. Borges lo conoció en Ginebra en 1914, mientras estudiaba en el Collège Calvin. Dos años menor que Borges, lo inició en la lectura de Rimbaud y mantuvo correspondencia con él sobre temas literarios. En algunos relatos Borges le atribuye comentarios o le dedica páginas. José Bianco (1908-1986) fue un escritor y traductor argentino. Publicó, entre otras obras, La pequeña Gyaros (cuentos, 1932), Sombras suele vestir (1941) y Las ratas (novela, 1941). Realizó excelentes traducciones, como Otra vuelta de tuerca, La lección del maestro, La muerte del león y Hermosas imágenes. Borges, fue su amigo personal y prologó diversas obras suyas y publicó, en 1944, una reseña de la novela Las ratas en la prestigiosa revista Sur. Susana Bombal fue una escritora argentina. Su amigo Borges, prologó su libro Tres Domingos (1957) en donde expresa que "El método narrativo es el de Virginia Woolf; no recibimos los hechos directamente sino su reflejo en una conciencia y la pasión o el pensamiento con los datos sensibles". En 1969 obtuvo el Premio Municipal de Teatro Leído (Green wings, una versión anterior de esta obra, escrita en inglés, había sido publicada por la editorial Losange en 1959). El cuadro de Anneke Loos (cuentos, 1963) fue premiado por la Sociedad Argentina de Escritores con la Faja de Honor. Borges publicó en 1971 El arte de Susana Bombal, un ensayo sobre su obra aparecido en el diario La Nación.
Las mujeres y el sexo en la vida y en la obra de Borges[editar]


Borges y un grupo de admiradoras.
El papel de las mujeres en la vida y en la obra de Borges ha hecho correr ríos de tinta. Con respecto a su madre, por ejemplo, el hispanista escocés Edwin Williamson le atribuye una importancia fundamental en su biografía sobre Borges.106 107 Esa cualidad de «madre opresora» fue desmentida por el propio Borges, que reconoció siempre la autoridad de su padre, y quien a diferencia de la «ignorante familia de su madre» (según él mismo afirmó) le heredó un «mundo intelectualmente más complejo», el idioma inglés y su biblioteca, el hecho más importante de su vida según su famosa confesión. Para Emir Rodríguez Monegal, por ejemplo, el papel de «Madre» en la vida de Borges era menor: «la parte que Madre juega en el mito personal de Borges: está siempre allí, siempre mencionada con cortesía, pero siempre mantenida (de manera muy sutil) en una posición subordinada.» Prácticamente todos los biógrafos coinciden en esta interpretación de la menor importancia relativa de Leonor Acevedo en la vida de su hijo, excepto Estela Canto que fue víctima de su desdén.
Los pormenores de su estancia en Ginebra y España durante la adolescencia, en donde no solo tuvo su primera y según todos sus biógrafos traumática experiencia sexual, sino que conoció a su primer amor, Emilie, y encontró una nueva literatura y nuevos amigos con quien compartirla. La sorprendente y detectivesca «evidencia» del gran amor de Borges —cuya identidad ha sido siempre motivo de especulación— es la tan aparentemente tangencial Norah Lange. A ella, por ejemplo, según Williamson, estarían dedicados los Two English Poems y, desde luego, Historia universal de la infamia. La profunda huella que le habría dejado su rechazo, la supuesta rivalidad con el estentóreo Oliverio Girondo por los favores de Norah. Así, varias mujeres han gravitado en la vida de Borges: Emilie, Concepción Guerrero, Norah Lange, Estela Canto, Elsa Astete, María Kodama, a las cuales habría que agregar aquellas a las que les habría insinuado su simpatía sin éxito: Ema Risso Platero, Marta Mosquera Eastman, Cecilia Ingenieros, Wally Zenner, Sara Diehl, Beatriz Bibiloni, Delia Ingenieros, María Esther Vázquez, Luisa Mercedes Levinson, Esther Zemborain…
El sexo y las mujeres son dos componentes problemáticos de la ficción de Borges: la ausencia de estos dos elementos, que parece tan casual, realmente destaca la extrañeza de su exclusión.108 Por ejemplo, las escenas de actos sexuales se hallan casi totalmente ausentes en los escritos borgeanos (el encuentro sexual de Emma Zunz con un marinero anónimo es la excepción más notable) y aun la más velada sugerencia de actividades eróticas se hallan limitadas a unos pocos relatos. Tan escaso como lo anterior en la obra de Borges son los personajes femeninos que tengan un papel central en la narración o que posean una personalidad independiente. En general prima su ausencia o una presencia meramente decorativa.109 El mundo ficticio creado por Borges es un lugar donde las mujeres, si es que aparecen, parecen existir como objetos secundarios con el propósito de proveer a los hombres de una oportunidad para el sexo. El sexo y las mujeres se utilizan principalmente como piezas de negociación en la relación entre hombres, nunca para la procreación o el placer. El sexo en la ficción de Borges, no es más que una táctica, una estrategia, que otorga significado y dinamismo a la interacción entre hombres.108 110 111
Premios, distinciones y homenajes[editar]


Homenaje a Borges en Santiago de Chile
Recibió importantes premios y distinciones de diversas universidades y gobiernos de diversos países. En 1961 compartió con Samuel Beckett el Premio Formentor otorgado por el Congreso Internacional de Editores, y que fue el comienzo de su reputación en todo el mundo occidental. Recibirá luego el título de Commendatore por el gobierno italiano, el de Comandante de la Orden de las Letras y Artes por el gobierno francés, la Insignia de Caballero de la Orden del Imperio Británico y el Premio Cervantes, entre otros galardones y títulos. Su obra fue traducida a más de veinticinco idiomas y llevada al cine y a la televisión.11
En 1999 el gobierno argentino emitió una serie de monedas conmemorativas por el centenario del nacimiento de Borges. El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires organiza visitas guiadas gratuitas sobre puntos de la ciudad que tuvieron que ver con Borges112 y un tramo de la Calle Serrano, del barrio de Palermo, fue renombrado como Jorge Luis Borges en honor al escritor. De modo similar, una banca del jardín zoológico de Buenos Aires conmemora al escritor con un panel, que refiere que era en esa banca que Borges se sentaba para mirar a los tigres, por los que sentía fascinación. A continuación se presenta un listado cronológico de los diversos premios, distinciones y homenajes recibidos por Borges durante su vida.
1929. Da a conocer su tercer libro de poemas, Cuaderno San Martín, con el que gana el segundo Premio Municipal de Poesía de Buenos Aires.
1944. Su obra Ficciones recibe de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) el Gran Premio de Honor.
1955. Borges es elegido miembro de la Academia Argentina de Letras.
1956. Es nombrado catedrático titular en la Universidad de Buenos Aires y recibe un doctorado honoris causa de la Universidad de Cuyo.
1961. Comparte con Samuel Beckett el Premio Internacional de Literatura (10 mil dólares), otorgado por el Congreso Internacional de Editores en Formentor, Mallorca. Es condecorado por el presidente de Italia, Giovanni Gronchi, con la Orden de Commendatore.
1962. Recibe en Buenos Aires el Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes. Recibe la insignia de Commandeur de l'Ordre des Lettres et des Arts del gobierno de Francia.
1963. En diciembre es nombrado doctor honoris causa por la Universidad de los Andes, en Colombia.
1964. El gobierno peruano le otorga la Orden del Sol en el grado de Comendador. La revista francesa L'Herne le dedica un número especial monográfico de homenaje, con numerosas colaboraciones nacionales y extranjeras.
1965. Recibe en Gran Bretaña la insignia de Caballero de la Orden del Imperio Británico, donde se le otorga el título de Sir. Recibe la medalla de oro del IX Premio de Poesía de la ciudad de Florencia.
1966. La comuna de Milán le entrega el Premio Internacional Madonnina. La Fundación Ingram Merril de Nueva York le concede su premio literario (5 mil dólares).
1968. Es nombrado miembro de la Academia de Artes y Ciencias de los Estados Unidos. Recibe del gobierno de Italia las insignias de Gran Oficial de la Orden al Mérito de la República Italiana.
1970. La Fundación Bienal de San Pablo (Brasil) le otorga el Premio Interamericano de Literatura 'Matarazzo Sobrinho' (25 mil dólares), el más importante del país, durante el Primer Seminario de Literatura de las Américas. Se lo nombra miembro de la 'The Hispanic Society of America', Nueva York.
1971. Viaja a Estados Unidos para recibir los nombramientos de la American Academy of Art and Letter de Nueva York y del Instituto de Artes y Letras de Estados Unidos (INAL) como miembro honorario de ambas instituciones. En Israel recibe el Premio Jerusalén (2 mil dólares). Es nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Columbia, Nueva York. En abril viaja a Londres, invitado por el Instituto de Arte Contemporáneo que lo incorpora como miembro de su cuerpo docente. La Universidad de Oxford le confiere el título de doctor honoris causa como Doctor en Letras.
1972. Viaja a Estados Unidos para recibir el doctorado honoris causa en Humanidades por la Universidad de Michigan State, East Lansing, Míchigan. En septiembre se lo nombra miembro del Museo Judío de Buenos Aires.
1973. La Municipalidad de Buenos Aires lo declara ciudadano ilustre. Viaja junto con Claude Hornos de Acevedo a España y México, donde recibe el Premio Internacional Alfonso Reyes.
1974. En Milán, Franco María Ricci publica el cuento El congreso en una edición lujosísima con letras de oro.
1976. Recibe el título de doctor honoris causa de la Universidad de Cincinnati. En Chile, recibe el título de doctor honoris causa por la Universidad de Chile y la dictadura militar lo condecora con la Gran Cruz de la Orden al Mérito Bernardo O´Higgins.
1977. Recibe el título de doctor honoris causa por la Universidad de La Sorbona. Le otorga el mismo título la Universidad de Tucumán.
1978. Es declarado ciudadano meritorio de Bogotá.
1979. La Academia Francesa lo distingue con una medalla de oro. Recibe la Orden al Mérito de la República Federal Alemana y la Cruz Islandesa del Halcón en el grado de Comendador con estrella. Se le hace un homenaje nacional en el Teatro Cervantes, con motivo de cumplir los ochenta años.
1980. Recibe el Gran Premio de la Academia Real Española, el Premio Cervantes (5 millones de pesetas), otorgado por el Ministerio de Cultura de España. Lo comparte con el poeta español Gerardo Diego. Recibe en París el Premio Mundial Cino Del Duca (200 mil francos). Sandro Pertini, presidente de Italia, le entrega el Premio Balzan (140 mil dólares).
1981. Viaja a Estados Unidos, Puerto Rico y México, donde recibe el premio Ollin Yoliztli (70 mil dólares).
1983. En su última visita a España, recibe la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio. En París, el presidente Miterrand le hace entrega de la Legión de Honor. Recoge en Estados Unidos el premio de la Fundación Ingersoll (15 mil dólares).
1984. En Sicilia recibe una rosa de oro como homenaje y símbolo de la sabiduría. Vuelve a Estados Unidos, donde el editor italiano Ricci le entrega 84 libras esterlinas de oro, una por cada año de vida. Vuelve a Italia, recibe de manos del presidente Pertini la Gran Cruz de la Orden al Mérito. Va a Marruecos y a Lisboa, donde es condecorado.
1984. Obtuvo el Premio Konex de Brillante a la figura más importante de la historia de las Letras en Argentina, otorgado por la Fundación Konex
A pesar de su enorme prestigio intelectual y el reconocimiento universal que ha merecido su obra, no fue distinguido con el Premio Nobel de Literatura, no obstante haber sido nominado por muchos años consecutivos. Se especula que fue excluido de la posibilidad de obtenerlo por haber aceptado un premio otorgado por el Régimen Militar de Augusto Pinochet.113 114
Obras[editar]


Jorge Luis Borges en 1976.
Si bien la poesía fue uno de los fundamentos del quehacer literario de Borges, el ensayo y la narrativa fueron los géneros que le reportaron el reconocimiento universal. Dotado de una vasta cultura, elaboró una obra de gran solidez intelectual sobre el andamiaje de una prosa precisa y austera, a través de la cual manifestó un irónico distanciamiento de las cosas y su delicado lirismo. Sus estructuras narrativas alteran las formas convencionales del tiempo y del espacio para crear mundos alternativos de gran contenido simbólico, construidos a partir de reflejos, inversiones y paralelismos. Los relatos de Borges toman la forma de acertijos, o de potentes metáforas de trasfondo metafísico. Borges, además, escribió guiones de cine y una considerable cantidad de crítica literaria y prólogos. Editó numerosas antologías y fue un prominente traductor de inglés, francés y alemán (también tradujo obras del anglosajón115 y del escandinavo antiguo)116 Su ceguera influyó enormemente en su escritura posterior. Entre sus intereses intelectuales destacan la mitología, la matemática, la teología, la filosofía y, como integración de éstas, el sentido borgiano de la literatura como recreación —todos estos temas son tratados unas veces como juego y otras con la mayor seriedad—. Borges vivió la mayor parte del siglo XX, por lo que vivió el período modernista de la cultura y la literatura, especialmente el simbolismo. Su ficción es profundamente erudita y siempre concisa.117


Borges junto a Ben Molar.
Desde una perspectiva más histórica, la obra de Borges puede dividirse en períodos. Una primera etapa inicial, vanguardista, acotada entre los años 1923 y 1930. Este período está caracterizado por la importancia fundamental del poema, el verso libre y la proliferación metafórica (sobre todo la proveniente de Lugones), la apelación a un neobarroco de raigambre española (Quevedo, en primer término) y cierto nacionalismo literario, que llega a proclamar la independencia idiomática de Argentina, en textos luego repudiados por el propio autor. A este período pertenecen los poemarios Fervor de Buenos Aires, Luna de enfrente y Cuaderno San Martín, así como los ensayos de Inquisiciones, El tamaño de mi esperanza, El idioma de los argentinos y Evaristo Carriego. A partir de 1930 la obra de Borges, durante unos treinta años, se inclinará a la prosa y surgirá una doble vertiente de su tarea: el ensayo breve, normalmente de lecturas literarias, y la llamada "ficción", que no es estrictamente un cuento, aunque su trámite sea narrativo y su convención de lectura sea la ficcional. En ella aparecen, a menudo, escritores y libros apócrifos como Pierre Ménard y su Quijote, o Herbert Quain. Apelando a citas deliberadamente erróneas en sus meditaciones sobre la tradición literaria, Borges definía la tarea del escritor como esencialmente falsificadora y desdibujaba toda pretensión de originalidad y creación. La literatura era, según su concepción, la infinita lectura de unos textos que surgen de otros y remite a un texto original, perdido, inexistente o tachado. En otro sentido, la obra ficcional borgiana se inclinó a temas recurrentes, como son lo fantasmal de la vida, el combate singular como reconocimiento del otro en el acto de darle muerte, el espejo como cifra de las apariencias mundanas, la lejanía y la desdicha vinculadas con la relación amorosa, o la busca del nombre de los nombres, el prohibido nombre de Dios, donde se realicen las fantasías de perfecta adecuación entre las palabras y las cosas. Estéticamente, en este segundo período de su obra, Borges efectuó una crítica radical a sus años de vanguardista. Se replegó hacia una actitud estética de apariencia neoclásica, aunque en él pervivieran los tópicos del infinito y de lo inefable, recogidos en sus juveniles frecuentaciones de Schopenhauer y de los poetas románticos alemanes. El afán de tersura en la expresión, la relectura de los clásicos y su cita constante, la concisión que exigen los géneros breves, son todos gestos de su neoclasicismo en el que la razón intenta ordenar, jerarquizar y clarificar hasta los límites admisibles de su poder sobre el lenguaje, siempre resbaladizo, engañoso y ambiguo. Borges en esta etapa vuelve sobre algunos episodios costumbristas de ambiente campesino o suburbial, que había tratado en su juventud, como el duelo a cuchillo, para repasarlos en un contexto de mitología universal. Así, sus gauchos y compadritos de las orillas se entreveran con los héroes homéricos, los teólogos medievales y los piratas del mar de la China. No son ya el motivo de una exaltación peculiarista ni se los encara como emblemas de un universo cultural castizo y cerrado, sino que se los relativiza en un marco de ambiciones eclécticas y cosmopolitas. A este período, prescindiendo de antologías y reelaboraciones, pertenecen los ensayos de Discusión (1932), Historia de la eternidad (1936) y Otras Inquisiciones (1952); los relatos de Historia universal de la infamia (1935), de Ficciones (1944) y El Aleph (1949), y un buen número de obras en colaboración con Bioy Casares (Seis problemas para don Isidro Parodi, 1942; Dos fantasías memorables, 1946; Un modelo para la muerte, 1946, y los guiones cinematográficos Los Orilleros y El paraíso de los creyentes, 1955, con Delia Ingenieros (Antiguas literaturas germánicas, 1951), con Betina Edelberg (Leopoldo Lugones, 1955) y con Margarita Guerrero (El Martín Fierro, 1953 y Manual de zoología fantástica, 1957).118
La mayoría de sus historias más populares abunda en la naturaleza del tiempo, el infinito, los espejos, laberintos, la realidad y la identidad; mientras otras se centran en temas fantásticos. El mismo Borges cuenta historias más o menos reales de la vida sudamericana; historias de héroes populares, soldados, gauchos, detectives y figuras históricas, mezclando la realidad con la fantasía y los hechos con la ficción.118
Con un manejo inusual de las palabras, la obra borgiana impulsó una renovación del lenguaje narrativo, resaltando la índole ficticia del texto y amalgamando fuentes y culturas de índole diversa (europeas y orientales, vanguardistas y clásicas) a través de la parodia y la ironía. Sus textos surgen de otros textos previos, y suponen una estrecha familiaridad con ellos. Las tramas se superponen a otras tramas, cada párrafo es la variación de otra escritura o lectura previas. Es difícil no descubrir algunas de sus claves; es casi imposible descifrarlas todas. Su escritura rescata ideas y preguntas que atraviesan el pensamiento occidental desde sus remotos orígenes y las reformula, legándolas a la posteridad. No intenta seriamente solucionar las contradicciones; prefiere resaltarlas, reordenándolas en paradojas, a las que envuelve una y otra vez con diferente ropaje.118
En sus páginas más características, propone un contexto lúdico y desafía al lector a resolver un enigma. Como en un buen laberinto policial, exhibe todas las pistas necesarias para deducir las respuestas; entre esas pistas se destaca su propia biblioteca clasificada y comentada. Hay una solución obvia que satisface al detective chapucero, pero la verdadera clave está reservada para el héroe. Cuál es el enigma y quién es en realidad ese héroe son también parte del misterio. Abunda en referencias inexistentes disimuladas entre un fárrago de citas eruditas. Hay frases copiadas traviesamente de obras ajenas, guiños al iniciado, a sus amistades y a sí mismo. Sus mejores cuentos acumulan múltiples significados, ordenados en capas que se tornan alternativamente transparentes u opacas según el punto de vista. El lector vislumbra un reflejo aquí y otro allá, de acuerdo a su experiencia y a sus circunstancias; la comprensión completa, sin embargo, nos está vedada. El único privilegiado es el tramoyista, el que visualiza el universo cifrado, el que urdió la trama, ubicado en el centro del laberinto, reflejado y multiplicado en sus propias palabras: el mismísimo Jorge Luis Borges.119
Como afirmó Octavio Paz, Borges ofreció dádivas sacrificiales a dos deidades normalmente contrapuestas: la sencillez y lo extraordinario. En muchos textos Borges logró un maravilloso equilibrio entre ambas: lo natural que nos resulta raro y lo extraño que nos es familiar. Tal proeza determinó el lugar excepcional de Borges en la literatura.120 En ese mismo sentido, Fritz Rufolf Fries sostuvo que Borges consiguió formar su propia identidad en el espejo de los autores que él interrogaba, mostrándonos lo insólito de lo ya conocido.121
Traducciones[editar]
A la edad de 11 años, tradujo a Oscar Wilde.122 Borges creía que la traducción podía superar al original y que la alternativa y potencialmente contradictoria revisión del original podía ser igualmente válida, más aún, que el original o la traducción literal no tenía porqué ser fiel a la traducción. A lo largo de su vida, tradujo, modificando sutilmente, el trabajo de, entre otros, Edgar Allan Poe, Franz Kafka, James Joyce, Hermann Hesse, Rudyard Kipling, Herman Melville, André Gide, William Faulkner, Walt Whitman, Virginia Woolf, Henri Michaux, Jack London, Gustav Meyrink, Novalis, Marcel Schwob, George Bernard Shaw, May Sinclair, Jonathan Swift, H. G. Wells y G. K. Chesterton.13CONTINÚA
WIKIPEDIA

JORGE LUIS BORGES - (4)


Borges y la política[editar]
Yo descreo de la política no de la ética. Nunca la política intervino en mi obra literaria, aunque no dudo que este tipo de creencias puedan engrandecer una obra. Vean, si no, a Whitman, que creyó en la democracia y así pudo escribir Leaves of Grass, o a Neruda, a quien el comunismo convirtió en un gran poeta épico… Yo nunca he pertenecido a ningún partido, ni soy el representante de ningún gobierno… Yo creo en el Individuo, descreo del Estado. Quizás yo no sea más que un pacífico y silencioso anarquista que sueña con la desaparición de los gobiernos. La idea de un máximo de Individuo y de un mínimo de Estado es lo que desearía hoy…56
El anarquismo filosófico de raíz liberal spenceriana, aprendido del padre y alimentado en las conversaciones con Macedonio Fernández marcaría a Borges fundamentalmente para un rechazo de toda tiranía de carácter personalista. Durante su juventud tuvo una activa militancia en la Unión Cívica Radical, por influencia de su abuelo Isidoro Acevedo Laprida, amigo personal de Leandro Alem, si bien más tarde, afirmó haberse afiliado al Partido Conservador.57 En 1928 escribió sobre Hipólito Yrigoyen:
Razonar esta convicción de yrigoyenista es empresa fácil. Equivale a pensar ante los demás lo que ya ha pensado mi pecho. Yrigoyen es la continuidad argentina.
Es el caballero porteño que supo de las vehemencias del alsinismo y de la patriada grande del Parque y que persiste en una casita (lugar que tiene clima de patria, hasta para los que no somos de él), pero es el que mejor se acuerda con profética y esperanzada memoria de nuestro porvenir. Es el caudillo que con autoridad de caudillo ha decretado la muerte inapelable de todo caudillismo; es el presente que, sin desmemoriarse del pasado y honrándose con él se hace porvenir. (...)
Yrigoyen, nobilísimo conspirador del Bien, no ha precisado ofrecernos otro espectáculo que le de su apasionado vivir, dedicado con fidelidad celosa a la Patria.
Carta de Borges a Raúl González Tuñon hacia marzo de 192858
Se opuso tajantemente al golpe de estado encabezado por José Felix Uriburu que derrocó a Yrigoyen en septiembre de 1930. Tuvo un cruce al respecto con el reconocido escritor anarquista Roberto Arlt, que apoyaba el golpe. Según cuenta el propio Borges:
-Fíjese que Arlt, en ese entonces, era partidario de Uriburu; bueno, un poco después. Pero cuando se produjo la revolución, él apoyó a Uriburu y yo era radical. Sin embargo, ahora se lo muestra a Arlt como todo lo contrario...59
Si bien siempre priorizó su desarrollo literario por sobre la política, mantuvo una militancia relativamente activa dentro de la resistencia radical. Tras el fracaso de la revolución radical de 1933 en Paso de los Libres, Arturo Jauretche se vio obligado a exiliarse en Montevideo. Allí conoció a Borges, que había viajado al Uruguay a visitar familiares maternos. Jauretche le mostró su poema El Paso de los Libres, donde reivindicaba el levantamiento radical. A Borges le agradó a tal punto que aceptó escribir el prólogo para la primera publicación.60 61
Durante toda su vida él trataría de rescatar, destacar y fomentar la individualidad por sobre los movimientos de masas. En particular en aquellos movimientos que, amparados en la figura de un líder carismático, se multiplicaban en las décadas de los treinta y cuarenta en la Argentina y el mundo. Borges, lejos de estar fuera de los acontecimientos de su época, interpretaba y criticaba muchos de ellos en el mismo momento en que sucedían. Así, en mayo de 1937, escribió en el número 32 de la revista Sur contra el racismo de los libros de texto de las escuelas alemanas:
No sé si el mundo puede prescindir de la civilización alemana. Es bochornoso que la estén corrompiendo con enseñanzas de odio62
En la misma revista, en 1939, escribió en su Ensayo de imparcialidad: «Es posible que una derrota alemana sea la ruina de Alemania; es indiscutible que su victoria sería la ruina y el envilecimiento del orbe. No me refiero al imaginario peligro de una aventura colonial sudamericana; pienso en los imitadores autóctonos, en los Uebermenschen caseros que el inexorable azar nos depararía. […] Espero que los años nos traerán la venturosa aniquilación de Adolf Hitler, hijo atroz de Versalles».63
Se debe destacar el carácter profético de la preocupación de Borges por la multiplicación de Übermenschen nativos. Para Borges, tal profecía se vería realizada en la figura de Perón y su ascensión al poder. Cuando, en 1946, Perón toma efectivamente el poder, Borges, que trabajaba en una biblioteca pública, fue «ascendido» a inspector de gallinas y conejos en los mercados. Borges fue a la municipalidad para preguntar a qué se debía ese nombramiento. Él mismo cuenta la anécdota en su autobiografía:
«Mire —dije al empleado—, me parece un poco raro que de toda la gente que trabaja en la biblioteca me hayan elegido a mí para desempeñar ese cargo». Bueno —contestó el empleado— usted fue partidario de los aliados durante la guerra. Entonces, ¿qué pretende? Esa afirmación era irrefutable, y al día siguiente presenté mi renuncia. Los amigos me apoyaron y organizaron una cena de desagravio. Preparé un discurso para la ocasión» (Borges, 1999, p. 112)
El discurso, dada la timidez de Borges, fue leído por su amigo Pedro Henríquez Ureña el día 8 de agosto de 1946 y publicado en el número 142 de la revista Sur. En él, Borges afirmaba que «las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad; más abominable es el hecho de que fomenten la idiotez». Agregaba que combatir esas tristes monotonías «es uno de los muchos deberes del escritor».64
«Yo nunca negué ser antiperonista. Además de razones generales, tengo razones particulares: mi madre estuvo presa. Sí, al principio participó en una manifestación que hubo para que no se modificara el Himno Nacional. Y entonces tomaron presas a algunas personas. A mi madre le dieron, como prisión, esta casa. (...) Y luego mi hermana estuvo presa, en el Buen Pastor. Era una cárcel para prostitutas. Y a un grupo de señoras las destinaron allí, bueno, para insultarlas deliberadamente. Y cumplieron sus 30 días. Salvo que ellas no sabían que iban a ser 30 días, de modo que para ellas fue indefinido aquello. (...) Los domingos íbamos a verlas. Y me parecía tan raro ver la cara de mi hermana detrás de la ventanilla con rejas. Y le llevábamos… bueno, lo que se lleva a los presos: dulce de membrillo, dulce de leche…»
Relato de Borges en una entrevista durante la década de los 8065
Borges es frecuentemente cuestionado por ciertos sectores progresistas que lo acusan de haber avalado los gobiernos militares que imperaron en América Latina durante la década de los '70.66 Esta acusación resulta, sin embargo, inexacta. Si bien Borges apoyó los levantamientos militares contra el peronismo (tanto en 1955 como en 1976), su apoyo a estos respondía al deseo de que se emprendiese una normalización democrática que excluyera al peronismo, mas no un gobierno dictatorial. Prueba de esto son sus posteriores críticas a la Revolución Libertadora y al Proceso de Reorganización Nacional.
-¿Qué opinión le merecerá a Borges, entonces, la que dio en llamarse Revolución Libertadora?
-Estábamos todos engañados, creímos que todo iba a cambiar, que era como una suerte de aurora. Estábamos muy entusiasmados todos por la Revolución Libertadora. (...) Después hubo gobiernos mediocres, y algunos cómplices, como el de Frondizi.
-¿Qué recuerdo habrá dejado en el escritor el gobierno de Arturo Illia? -Creo que fue el mejor. Al menos el menos malo, sí, seguro. Porque los gobiernos militares realmente son un mal de toda esta América del sur.
-Claro que a nadie se le escapa que Borges estuvo esperanzado con el golpe militar de 1976…
-Sí, es verdad. Yo estaba en California con un amigo y recuerdo que cuando supimos lo que había ocurrido nos abrazamos. La gente que pasaba, con toda razón, pensaba que estábamos locos. Pero luego fuimos gradualmente desengañándonos. Los militares subieron con el apoyo del país, sin excluir a los peronistas. A todo el mundo le pareció bien que sacaran a Isabel Perón y a López Rega. Luego hemos tenido estos 6 o 7 años desastrosos.
Fragmento de una entrevista realizada en 198365
En 1980 había firmado una Solicitada por los desaparecidos en el diario Clarín. Borges dijo al respecto:
Una tarde vinieron a casa las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo a contarme lo que pasaba. Algunas serían histriónicas, pero yo sentí que muchas venían llorando sinceramente porque uno siente la veracidad. Pobres mujeres tan desdichadas. Esto no quiere decir que sus hijos fueran invariablemente inocentes pero no importa. Todo acusado tiene derecho, al menos, a un fiscal para no hablar de un abogado defensor. Todo acusado tiene derecho a ser juzgado. Cuando me enteré de todo este asunto de los desaparecidos me sentí terriblemente mal. Me dijeron que un general había comentado que si entre cien personas secuestradas, cinco eran culpables, estaba justificada la matanza de las noventa y cinco restantes. ¡Debió ofrecerse él para ser secuestrado, torturado y muerto para probar esa teoría, para dar validez a su argumento!
En otra entrevista realizada en 1983, se refirió más en detalle respecto a la dictadura militar y su relación con ella:
-¿Cómo y por dónde supone usted que debe comenzar la difícil tarea de volver a poner el país en marcha?
Tenemos un camino muy arduo que recorrer todavía. Hay que desandar muchos años del gobierno militar. Lo primero es la situación económica, luego, durante tantos años la deshonra, la corrupción, la coima. Todos estamos un poco manchados tal vez. Es muy difícil modificarlo en forma rápida. No sé si la gente espera un milagro de la noche a la mañana. Si nuestra esperanza es impaciente, creo que es un grave error. Ahora mismo, el peso argentino, traspuestas las fronteras, se evapora. Cuando me brindan dinero argentino, es lo mismo que me ofrecieran hojas secas... Tantos años que yo me dejé engañar con los militares, con los militares que subieron al poder...
-Pero no sólo usted. Mucha gente pensó lo mismo...
-Gran parte del pueblo argentino. Es que se esperaba no que fuera un gobierno eficaz, sino honesto, que se diferenciara del peronismo. Pero despojaron el país, lo expoliaron, lo destrozaron. Han cometido todos los errores y todos los crímenes posibles. Hasta se habla de 30.000 desaparecidos... Desaparecidos es un eufemismo, pero es decir 30.000 personas, acaso secuestradas, torturadas y tal vez asesinadas. Hasta inventaron una guerra.67
El día que Borges asistió a la sala donde se juzgaban a las Juntas Militares argentinas escribió una crónica para la agencia española EFE. Se tituló Lunes, 22 de julio de 1985.68
La Guerra de las Malvinas fue un conflicto armado entre Argentina y el Reino Unido ocurrido en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982 por la soberanía sobre estos archipiélagos australes tomados por la fuerza en 1833 y dominados desde entonces por el Reino Unido. El saldo final de la guerra fue la re ocupación de los tres archipiélagos por parte del Reino Unido y la muerte de 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños. En Argentina, la derrota en el conflicto precipitó la caída de la junta militar que gobernaba el país y que había sucedido a otras juntas militares instauradas tras el golpe de Estado de 1976 y la restauración de la democracia como forma de gobierno. Por otro lado se sostiene que la victoria en el enfrentamiento permitió al gobierno conservador de Margaret Thatcher lograr la reelección en las elecciones del año 1983. En 1982 Borges condenó la invasión argentina de las Islas Malvinas, y valoró en forma positiva las consecuencias de la derrota:
...si se hubiesen reconquistado las Malvinas, posiblemente los militares se hubiesen perpetuado en el poder y tendríamos un régimen de aniversarios, de estatuas ecuestres, de falta de libertad total. Además, yo creo que la guerra se hizo para eso, ¿no?
Al respecto, dijo Julian Barnes: «Durante la guerra de Malvinas, (Borges) nos recordó que la obligación del escritor es decir la verdad más allá de la popularidad. Es lo que hizo con su comentario, brillante y sagaz, de que la guerra no era más que "dos pelados peleándose por un peine"».69
Aparte de ese comentario, Borges logró sintetizar lo absurdo de los nacionalismos y de las guerras en su poema Juan López y John Ward.70
Les tocó en suerte una época extraña.
El planeta había sido parcelado en distintos países,
cada uno provisto de lealtades,
de queridas memorias,
de un pasado sin duda heroico,
de derechos,
de agravios,
de una mitología peculiar,
de próceres de bronce,
de aniversarios,
de demagogos y de símbolos.
Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil;
Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown.
Había estudiado castellano para leer el Quijote.
El otro profesaba el amor de Conrad,
que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte.
Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara,
en unas islas demasiado famosas,
y cada uno de los dos fue Caín,
y cada uno, Abel.
Los enterraron juntos.
La nieve y la corrupción los conocen.
El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.70
Borges y la filosofía[editar]
Borges mantuvo una relación sumamente original con la filosofía. Prueba de ello son las incontables menciones filosóficas presentes en su obra ensayística y literaria, así como también su influencia sobre importantes filósofos y pensadores contemporáneos, como Michel Foucault, Ilya Prigogine, Richard Rorty, Umberto Eco y Fernando Savater. Sin ser propiamente filósofo Borges era, no obstante, un ávido lector de filosofía. Uno de los elementos originales de su abordaje es que en sus textos las ideas filosóficas aparecen de forma tal que producen en los lectores su vivencia antes que su conceptualización. Borges rescata ciertas ideas y las representa en clave literaria, destacando lo que éstas tienen de vívido y de maravilloso, apelando a la intuición del lector antes que a su captación conceptual o argumentativa. Las ideas así presentadas son comprendidas en toda su fuerza expresiva. Para generar este efecto, uno de sus procedimientos consiste en asumir las premisas propias de un determinado sistema filosófico y recrear el universo tal como sus partidarios lo perciben. Por ejemplo, en su cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius,71 Borges ilustra el idealismo filosófico al presentarnos un mundo —Tlön— cuyos habitantes conciben lo real como un producto de la mente. Según Nicolás Zavadivker,72 Borges no nos habla en esa historia sobre el idealismo, sino que nos presenta directamente un mundo construido según las premisas idealistas. De esta forma genera una comprensión de estas ideas desde dentro del propio sistema, desde sus posibilidades y sus límites. Desliza, por ejemplo, que no existen los sustantivos en las lenguas de Tlön, por la sencilla razón de que sus habitantes no creen que haya cosas a las que éstos puedan referirse, como afirma el idealismo. Borges ilustra magistralmente los alcances de esta ausencia traduciendo la frase «surgió la luna sobre el río» por la tlöniana «hacia arriba detrás duradero-fluir luneció».
Este rescate de Borges de las consecuencias más maravillosas de las perspectivas filosóficas que trata se vincula a su explícita opción por la belleza antes que por la verdad. Así, Borges afirma encontrar en su obra una tendencia consistente en «estimar las ideas religiosas o filosóficas por su valor estético y aún por lo que encierran de singular y de maravilloso».73 Su esteticismo posiblemente sea una de las claves de la aparente adscripción de Borges hacia filosofías contradictorias, lo que generó discusiones en torno de su propia posición filosófica. También en varias ocasiones destacó su escepticismo con respecto a las posibilidades de la filosofía: «No hay ejercicio intelectual que no sea finalmente inútil. Una doctrina filosófica es al principio una descripción verosímil del universo; giran los años y es un mero capítulo —cuando no un párrafo o un nombre— de la historia de la filosofía».74 Según Zavadivker, su esteticismo y su descreimiento en las posibilidades de la filosofía para explicar el mundo lo llevó a asumir y hasta festejar la pluralidad de perspectivas con que los hombres han interpretado el mundo, sin necesidad de definirse por alguna de ellas.
Mauthner: Filosofía y lenguaje[editar]
Fritz Mauthner, filósofo del lenguaje y autor del Diccionario de Filosofía (Wörterbuch der Philosophie), ejerció gran influencia sobre Borges. Así lo reconoció éste en numerosas ocasiones a lo largo de su vida.75 Según afirmó en 1940 en la revista “Sur”, la obra mencionada fue uno de los cinco libros más anotados y releídos por él. Citó por primera vez a Mauthner en 1928 en El idioma de los argentinos para justificar la imposibilidad de ordenar las ideas por afinidad (clasificación psicológica). Posteriormente, se refirió a él en diversas revistas y escritos suyos como uno de sus autores predilectos. En 1962 volvió a mencionarle para alabar su erudición y su fino sentido del humor.76
El Diccionario de Filosofía suministró a Borges un repertorio de temas filosóficos (el alma, la conciencia, el mundo, el espíritu, etc...) sobre los que explorar sus posibilidades literarias. Cada tema incluía una parte histórica donde exponía las aportaciones de filósofos como Plotino, Schopenhauer, Hume, Spinoza, Berkeley, Russell y otros. Para Mauthner la primera y más fundamental preocupación filosófica fue el lenguaje: “la realidad de la filosofía es esencialmente lingüística”.
Borges abordó el tema del lenguaje en varias de sus obras, desde diversos ángulos. La influencia directa de Mauthner se revela en ocho relatos, como lo señala Silvia G. Dapía.77
Así, en Pierre Menard, autor del Quijote, encontramos la interpretación temporal del lenguaje. Tlön, Uqbar, Orbis Tertius aborda la discrepancia entre lenguaje y realidad. Emma Zunz y Tema del traidor y del héroe tratan de la superstición de la palabra, es decir, de la creencia que respaldaría la existencia de una palabra por la existencia de un objeto. En Tigres azules esta presente la tesis mauthneriana de la insuficiencia lógica del lenguaje. El otro vindica la naturaleza metafórica de todo lenguaje. El inmortal plantea el poder de los arquetipos sobre los procesos mentales individuales. Por último, en El congreso, el relato más ambicioso de Borges, se probaría la arbitrariedad de los sistemas de clasificación lingüística.
Borges y la religión[editar]
Durante toda su vida, Borges no profesó religión alguna y se declaró algunas veces agnóstico y otras ateo.78 Sin embargo, por expreso pedido de su madre -católica devota- Borges rezaba un Padre Nuestro y un Ave María antes de irse a dormir,79 y en su lecho de muerte recibió la asistencia de un sacerdote católico.80 En 1978, en una entrevista del periodista peruano César Hildebrandt, Borges afirma tener la certeza de que Dios no existe.81
Borges, ciencia e Internet[editar]
Con el pasar del tiempo se ha ido haciendo cada vez más difícil ser un lector de Borges «en el sentido ingenuo de la palabra».n. 6 Todos creen encontrar en cada frase, y aún en cada palabra de sus cuentos, los más sofisticados e intrincados mensajes y sub-mensajes, los que son objeto de novedosas interpretaciones y contra-interpertaciones. Es interesante observar que entre las ideas que sirven de fundamento para las fantasías de Borges, junto a las doctrinas filosóficas, o pseudo-filosóficas, se encuentran también alusiones a ciertas ideas científicas. Estas últimas han entusiasmado enormemente a algunos críticos que han querido encontrar en ellas significativas antelaciones científicas y le atribuyen así a Borges un profundo entendimiento en la materia. Este entusiasmo ha sido avivado por muchas referencias en textos de popularización científica para los cuales los cuentos de Borges ofrecen buenas y asequibles ilustraciones de ideas que de otra manera pueden parecer extremadamente abstractas e incomprensibles para el público no especializado.82 83 84
En numerosos textos científicos y de divulgación científica se citan cuentos de Borges.85 Así, se menciona a La biblioteca de Babel86 para ilustrar las paradojas de los conjuntos infinitos87 y la geometría fractal,88 referencias a la taxonomía fantástica del doctor Franz Kuhn, en El idioma analítico de John Wilkins (un favorito de neurocientíficos y lingüistas),89 invocaciones a Funes el memorioso para representar sistemas de numeración,90 y hasta una cita de El libro de arena en un artículo sobre la segregación de mezclas granulares.91 En todos estos casos, las citas a cuentos de Borges no son más que ejemplos metafóricos que dan brillo a la prosa opaca de las explicaciones técnicas. Sin embargo, una notable excepción la constituye El Jardín de senderos que se bifurcan, donde Borges propone sin saberlo (no podría haberlo sabido) una solución a un problema de la física cuántica todavía no resuelto. El jardín, publicado en 1941, se anticipa de manera prácticamente literal a la tesis doctoral de Hugh Everett III publicada en 1957 con el título Relative State Formulation of Quantum Mechanics,92 y que Bryce DeWitt habría de popularizar como La interpretación de los muchos mundos de la mecánica cuántica.93 El físico Alberto Rojo ha analizado esa sorprendente correspondencia y ha concluido que el parecido entre los textos de Borges y de Everett III muestra de qué manera extraordinaria la mente de Borges estaba inmersa en el entramado cultural del Siglo XX, en esa complejísima red cuyos secretos componentes se ramifican más allá de los límites clasificatorios de cada disciplina. La estructura de ficción razonada de los cuentos de Borges, que a veces parecen teoremas con hipótesis fantásticas, es capaz de destilar ideas en proceso de gestación que antes de convertirse en teorías hacen escala en la literatura. Y así como las ideas de Everett y DeWitt pueden leerse como ciencia ficción; en El Jardín de los senderos que se bifurcan, la ficción puede leerse como ciencia.85
Por otro lado, un número creciente de comentaristas contemporáneos —ya se trate de profesores de literatura o de críticos culturales como Umberto Eco— concluye que, por más extraordinario e insólito que parezca, Borges prefiguró la World Wide Web. En un libro reciente, Borges 2.0: From Text to Virtual Worlds (Borges 2.0: del texto a los mundos virtuales), Perla Sassón-Henry explora las relaciones entre la Internet descentralizada de YouTube, los blogs y Wikipedia y los cuentos de Borges, que «hacen del lector un participante activo».94 95 Un grupo de relatos de Borges —entre ellos Funes, el memorioso, La biblioteca de Babel y Tlön, Uqbar, Orbis Tertius— se publicó en los Estados Unidos bajo el título de Labyrinths a principios de la década de 1960. Con sus bibliotecas infinitas y hombres que no olvidan, enciclopedias y mundos virtuales que se conjuran desde la página impresa, así como portales que abarcan todo el planeta, estos relatos (junto con algunos otros como El Aleph) pasaron a constituir según muchos críticos las claves de la intersección entre la nueva tecnología y la literatura. Un ejemplo es la idea de una «biblioteca total» que aparece en 1941 y que anunciaría la capacidad de Internet. Sassón-Henry, profesora asociada del Departamento de Estudios del Lenguaje de la Academia Naval de los Estados Unidos, describe a Borges como alguien «del Viejo Mundo pero con una visión futurista». New Directions, la editorial que publicó Labyrinths, reeditó la antología en mayo de 2008 por primera vez en más de cuarenta años. En un indicio de cómo cambian los tiempos, la primera edición de Laberynth estaba prologada por André Maurois, de la Academia Francesa de la Lengua; la edición actual, en cambio, comprende una introducción de William Gibson, el escritor ciberpunk.
Del mundo creado por Borges en su cuento sobre Tlön, Uqbar, Orbis Tertius a la configuración de la Wikipedia y su funcionamiento en el medio digital hay solo un paso lleno de referencias cruzadas. La lectura del relato de Borges desde esta perspectiva nos hace también replantearnos el estatus de realidad de la imagen del mundo que crea la Wikipedia como trabajo anónimo colaborativo, que es lo que se plantea Borges.
Respecto a A First Encyclopedia of Tlön, donde se describe el planeta Tlön, escribe Borges:
Ahora tenía en las manos un vasto fragmento metódico de la historia total de un planeta desconocido, con sus arquitecturas y sus barajas, con el pavor de sus mitologías y el rumor de sus lenguas, con sus emperadores y sus mares, con sus minerales y sus pájaros y sus peces, con su álgebra y su fuego, con su controversia teológica y metafísica. Todo ello articulado, coherente, sin visible propósito doctrinal o tono paródico.
Borges (1974, p. 434)
Wikipedia, un proyecto nacido en el año 2001, cuyo lema es «La enciclopedia libre que todos podemos editar», y, según palabras de su cofundador Jimmy Wales, el proyecto constituye «un esfuerzo para crear y distribuir una enciclopedia libre, de la más alta calidad posible, a cada persona del planeta, en su idioma», para lograr «un mundo en el que cada persona del planeta tenga acceso libre a la suma de todo el saber de la humanidad».96 Con respecto a la autoría, las semejanzas también son notables:
En los hábitos literarios también es todopoderosa la idea de un sujeto único. Es raro que los libros estén firmados. No existe el concepto de plagio: se ha establecido que todas las obras son obra de un solo autor, que es intemporal y es anónimo.
Borges (1974, p. 439)
Wikipedia, por su parte, es esencialmente un wiki —un sitio web el cual permite la autoría pública general y edición de cualquier página—. De hecho, una política esencial de Wikipedia es que es de contenido abierto:
El texto y material de contenido abierto se encuentra licenciado por el dueño del copyright, al público general, permitiendo a todos la redistribución y alteración del texto sin ningún cargo y garantizando que nadie puede restringir el acceso a versiones modificadas del contenido.
Un autor múltiple y anónimo tanto en la enciclopedia de Tlön como en Wikipedia, en realidad construye el conocimiento del mundo, sea éste una invención o no: en Tlön, siguiendo unas directrices filosóficas idealistas; en Wikipedia, siguiendo unas normas de universalidad del conocimiento y respeto democrático a las ideas, y prohibida la aportación original, se exige describir conocimientos y teorías respaldadas y popularmente aceptadas.97
Ahora muchos piensan que «el contacto y el hábito de Tlön han desintegrado este mundo»98 y quizás es tan cierto como que ha construido otro, rizomático y laberíntico: Tlön significa mapa en islandés, y Tlön es verdaderamente mapa enciclopédico de un laberinto originado en Uqbar (que significa desviándose del camino), laberinto que crece y se bifurca constantemente, cuyos objetos ideales o hrönir (que significa en islandés pilas de materia que cambian por la acción externa) varían y se suceden en la tecnología wiki (en hawaiano, con rapidez), formando un Tlön informático, depósito dinámico de la memoria colectiva humana mediante el consenso de unos wikipedistas. Como al Borges del relato, «si nuestras previsiones no erran, de aquí a cien años alguien descubrirá los cien tomos de la Segunda Enciclopedia de Tlón.»98 Claro está que, debido a su soporte informático, esa espera es innecesaria. Wikipedia se está reescribiendo ya, en este instante, constantemente.97
Igualmente enigmática y profética es la referencia a Orbis Tertius (Mundo 3º, en latín), término (World 3 o Mundo 3) que muchos años después sería usado por el filósofo de la ciencia Karl Popper para designar a los mundos construidos por la mente humana.99WIKIPEDIA