¡¡¡GRACIAS POR ESTAR SIEMPRE!!!

¡¡¡GRACIAS POR ESTAR SIEMPRE!!!
AUTORA-AmPaRo EsTeVeZ SaViZa
Powered By Blogger

visitas del día

Vistas de página en total

Amparo Estévez Saviza

Mi foto
Considero que un espacio interactivo debe servir para comunicar, compartir y pasar momentos agradables que nos ayuden a pensar la vida como bella y en este caso específico a conocer a los escritores y poetas que en todo momento transbordan vidas diversas arte y sueños a nuestro corazón...

martes, 3 de diciembre de 2013

CARTAS INOLVIDABLES (Del 2008) Alondra VALEY




Año 2008


QUERIDO PAPÁ:

Hoy he sentido la necesidad de escribirte. Al morir el abuelo pensé en muchas cosas. Tú te encuentras tan lejos, en ese país que ya detesto por detenerte allí. Motivos de trabajo te separaron de nosotros. Pelito solo tiene ocho años y no se da cuenta. Yo con doce sé que nunca vas a volver. Sabes, a mi no me importa que vengas a visitarnos una vez por año. Es más, desearía que nunca volvieras, porque cada vez que te vas y te noto deseoso de ver a los otros hijos que tienes allá, me dan ganas de pegarte o patearte. Sabes, cuando uno de los hijos , allí te pregunte cosas de la vida…me gustaría que te dieras cuenta que mamá sola no puede cumplir tu papel. Apenas puede con ella, sus trabajos, los asedios de hombres que no la quieren bien. No importa, todavía no llegó el adecuado, pero cuando eso pase, yo le voy a decir "papá" Trataré de mirarlo con buenos ojos si noto que mamá está enamorada de él. Si ese momento nunca llega, quiero que sepas papá, que será la última vez que te llame así. Para mí ya eres un desconocido porque las preguntas que tendría que hacerte hoy, ya serán respuestas tardías e inútiles mañana. Sabes: el abuelo le dijo a mamá " Perdóname hija por abandonarte, me tengo que ir, ese hijo que tienes me reemplazará" Mira que responsabilidad. Sabes, por suerte no seré como tú, seré como el abuelo.
FEDERICO
AUTOR: ANÓNIMO

JOSÉ MARMOL - POESIA DOMINICANA José Mármol POEMAS de José Mármol




José Mármol Nació en Santo Domingo, República Dominicana, en 1960. Estudió filosofía y linguística aplicada. Profesor y coordinador de la cátedra de filosofía en prestigiosas universidades dominicanas. Fundador y director de la Colección Egro de Poesía Dominicana Contemporánea. Ha publicado los siguientes poemarios:

El ojo del arúspice (1984),
Encuentro con las mismas otredades I (1985),
La invención del día (Premio Nacional de Poesía 1987),
Encuentro con las mismas otredades II (1989),
Poema 24 al Ozama: acuarela (plaquette con grabados de Rufino de Mingo, Madrid, 1990),
Lengua de paraíso (Premio Pedro Henríquez Ureña 1992),
Deus ex machina (Premio de Poesía Casa de Teatro 1994 y Accésit al Premio Internacional de Poesía "Eliseo Diego", Excelsior, México, en ese mismo año),
Lengua de paraíso y otros poemas (1997) y
Criatura del aire (1999).
En prosa ha publicado Monografía sobre Rufino de Mingo (en colaboración con José David Miranda, Madrid, 1991), Etica del poeta, escritos sobre literatura y arte (1997) y Premisas para morir, aforismos y fragmentos (1999).



poema 24 al ozama: acuarela

superficie de luces agotadas donde apenas el sonido de la sombra suena. yo te nombro ciudad irreal hundida en la penumbra de un recuerdo invernal. el ozama que fluye por cada objeto a la deriva es una historia. el ozama que sube del fondo de la noche hacia mi palabra. un pez flota suspenso entre la imaginación y un escarceo brillante de hojas secas. el ozama refugio del miedo de la noche y de toda la pobreza de unos hombres. largo testimonio de secretas temporadas de amor y de todo excremento vertedero. yo te nombro ciudad irreal hundida en la penumbra de un recuerdo invernal. cuando en la orgía de las horas oscuras no queda diferencia y el amanecer estalla en su maravilla cotidiana. cuando el silencio penetra el aire ancho y el murmullo de los troncos y las piedras. el río que hay en el ozama empieza a sudar leche de luna y baba. empieza a mostrar sus ahogados. sus ángeles suicidas. sus dioses imperfectos. sus luases orinados. sus vírgenes violadas por murciélagos y sapos. los lanchones de hueso dejan la superficie cantando su retorno hacia lo profundo. todo mi cuerpo. toda mi memoria contenidos por el río que corre en el ozama. todo mi ser desgonzado y transido. superficie de luces diluidas donde ya no se oyen las rancias velloneras. yo te nombro ciudad irreal hundida en la penumbra de un recuerdo fatal. bañarse de símbolos a la playa de las aves. de los peces distantes. de las olas vidriosas y el color de la sal. a la playa de los seres. de los niños. de los perros realengos yo no voy. me quedo en esta playa innombrable del lenguaje. en esta que inmóvil me baña de sonidos. en esta que compone. en esta que ha engendrado razones de color. en la playa de los símbolos me solazo y desgonzo. en la playa que se expande por tu boca cuando me hablas.

INFORMACIÓN:
Río Ozama
El Ozama es un río que nace en la Loma Siete Cabezas, en la Sierra de Yamasá, República Dominicana. Debido a su profundidad es considerado el cuarto río más importante del país. Abarca 2.686 kilómetros cuadrados y recorre 148 kilómetros. Wikipedia
Longitud: 148 km
Cuenca hidrográfica: 2.685 km²
Boca: Mar Caribe
País: República Dominicana

O BIEN FORTALEZA OZAMA, también en el CARIBE

Las obras de JOSÉ MÁRMOL - AMALIA



RESÚMEN DE "AMALIA"

Amalia

El poeta argentino José Mármol, famoso por sus versos contra el tirano Rosas, es el autor de esta popular novela romántica americana. Sin ser propiamente una novela histórica, pues describe un ambiente contemporáneo del autor (la ciudad de Buenos Aires durante el terror de 1840), se la considera tal porque el autor mezcló en la acción narrativa una abundante, y quizá excesiva, crónica de los sucesos políticos y militares contemporáneos, y también por la gran sugestión que ejerce sobre el lector todo cuanto concierne a la época de Rosas, eminentemente histórica por su dramatismo.

Amalia es así un idilio acabado trágicamente y a la vez un cuadro político-social de la larga dictadura de veinte años derribada en 1852. Empezó a publicarse en folletín del periódico "La Semana" en 1851, en Montevideo, ciudad en donde vivió expatriado el autor; la edición completa, con supresiones y muchos agregados de carácter documental, apareció en Buenos Aires en 1855.

La acción novelesca comienza la noche del 4 de mayo de 1840. Cinco hombres intentan huir de Buenos Aires, para incorporarse al ejército libertador que se está formando en la Banda Oriental. Una ballenera debe esperarlos; pero, engañados y delatados por el guía, son asaltados por una partida de jinetes de la policía de Rosas. De los cinco, cuatro caen muertos en la lucha; uno, Eduardo Belgrano, alejándose del grupo, se defiende valientemente con la espada y cuando, malherido, está a punto de ser degollado, lo salva la providencial llegada de un nuevo personaje, Daniel Bello.


José Mármol

Éste lleva al herido a casa de Amalia, prima de Daniel. Amalia, natural de Tucumán, vive en una quinta apartada de la ciudad, cerca de la barranca donde se produjo la tragedia. Tiene poco más de veinte años, es viuda, rica, hermosa, inteligente y lee a Lamartine. Belgrano, sobrino del ilustre general de la Independencia, es joven, apuesto, culto, y traduce versos ingleses. Daniel Bello, también apuesto y elegante e hijo de un amigo de Rosas, está relacionado con todas las personas allegadas al tirano, a quien aborrece, pero del que se finge, para sus fines, adicto fervoroso. Espíritu travieso y alma generosa, es el "deus ex-machina" de la intriga, el que mueve todos los hilos y resuelve todas las dificultades, con astucia y valor extraordinarios, sacrificando escrúpulos.

Entre Amalia y Eduardo Belgrano, refugiado en la quinta, nace durante la convalecencia un amor apasionado y puro. Descubierto el paradero de Eduardo por la sagacidad de la cuñada de Rosas, María Josefa (mujer perversa que recibe las delaciones de la servidumbre de la ciudad), empiezan las zozobras de los dos amantes, a través de gran variedad de episodios en que el ingenio de Bello consigue desviar momentáneamente las sospechas que se ciernen sobre Belgrano y Amalia.

Los sucesos imaginarios se mezclan con acontecimientos reales, los personajes inventados con los históricos. Aparecen así el tirano y su círculo familiar, el ministro Arana, de Relaciones Exteriores, la ya nombrada María Josefa Ezcurra, el ministro inglés Mandeville, el sabio y abnegado médico Diego Alcorta, el sanguinario comandante Cuitiño (fusilado después de la caída del tirano), o Nicolás Mariño, gacetillero de Rosas y siniestro jefe del cuerpo de serenos, a quien el novelista finge poseído de una torpe pasión por Amalia. Y otros personajes como Salomón (bárbaro presidente de la Sociedad Popular Restauradora, más conocida por la Mazorca), el jefe de policía Victorica, y otros figuras de Buenos Aires y de Montevideo cuyo nombre está vinculado a aquella época.

Especial indulgencia muestra el autor por la bella hermana de Rosas, Agustina, joven esposa del general Mansilla, y muy particularmente por la hija del tirano, Manuelita. Ha sido el novelista uno de los que más han contribuido a rodearla de la legendaria fama de bondad, sacrificada a los caprichos del padre, de que ella goza todavía. Entre los personajes inventados, los principales son Florencia, novia de Bello, y dos figuras de abultados rasgos cómicos: doña Marcelina, una tercera, y don Cándido, viejo maestro de primeras letras, enfático y miedoso.



El autor hizo entrar en la ficción, disfrazados también, recuerdos de las vicisitudes personales pasadas antes de su destierro. El desenlace es trágico. En el mes de octubre, el terror se desencadena más violento que nunca sobre la ciudad, amenazando todos los hogares. Belgrano, después de encontrar cordial asilo en el consulado norteamericano, decide casarse con Amalia y fugarse la misma noche a Montevideo, donde se le reunirá su esposa.

Pero, celebrado secretamente el casamiento en la quinta, cuando está por partir, irrumpe en la casa una partida de mazorqueros; se entabla terrible lucha; muere el fiel y viejo criado de Amalia y muere Belgrano. En ese instante un anciano aparece gritando: "¡Alto, alto, en nombre del Restaurador!" Es el padre de Daniel. Su intervención suspende la lucha, pero Amalia ha doblado exánime la frente, quedando tendida junto al ensangrentado cadáver de su esposo, y Daniel ha caído también sin voz y sin fuerza en los brazos de su padre. El breve epílogo permite suponer que ni Amalia ni Daniel murieron esa noche.

La idealización romántica, exagerada, según las fórmulas de la escuela, en las prolijas descripciones y en los coloquios entre los dos amantes, se entrelaza con la crónica de costumbres; la escena trágica con el diálogo vivaz y con el apunte cómico y aun caricaturesco. Por su inspiración, Amalia deriva de las novelas folletinescas francesas entonces en boga; para los argentinos sigue siendo un documento, aunque parcial y polémico, sobre la tiranía de Rosas. A pesar de sus defectos de construcción, de estilo y de verdad psicológica en algunas situaciones, es un libro lleno de color, amenidad, interés, patetismo y emoción patriótica. Ha pasado con éxito al teatro y al cinematógrafo argentinos.

http://www.biografiasyvidas.com/obra/amalia.htm

JOSÉ MARMOL - Biografía









Biografía

José Mármol nació en la ciudad de Buenos Aires en 1818. Aunque hizo estudios de derecho en esta ciudad, no los terminó; llevado, sin duda, por el entusiasmo con que se dedicó a la política y los azares a que ésta sometió su vida. En 1839, cuando apenas comenzaba a actuar en la vida pública, aunque ya había logrado notoriedad' * fué detenido durante seis días con incomunicación y engrillado. Un año y medio más tarde, no hallando segura su vida, Mármol se expatriaba a bordo de una goleta francesa que lo llevó a Montevideo. Allí trabó íntima relación con todos los proscriptos, apenas llegado. Juan Bautista Alberdi, Florencio Varela, Esteban Echeverría, Juan María Gutiérrez, Miguel Cané, lo acogieron con simpatía. Tres años duró aquel período José Mármol de su vida en el Uruguay. Se vio obligado a interrumpirlo, huyendo del peligro que para él significaba el sitio de Montevideo por tropas de Oribe, amigo de Rosas. Dirigióse a Río de Janeiro. Residió en la capital carioca hasta febrero de 1843, fecha en que salió a bordo de la Rumania, rumbo a Chile. Pero no pudo llegar a su destino por impedírselo las tempestades, que casi hacen zozobrar la embarcación. Después de dos meses de luchar con las olas, arribó de nuevo a Río de Janeiro. En esa ciudad estuvo hasta 1845, en que regresó a Montevideo, de donde volvió a Buenos Aires a la caída de Rosas. Durante trece años había vivido fuera de la patria. Ésta lo eligió, primero, senador en la provincia de Buenos Aires, y luego diputado nacional. El cargo de ministro plenipotenciario, que no pudo desempeñar en Chile por la ruptura de Urquiza, que lo había nombrado, con Buenos Aires, lo desempeñó más tarde en el Brasil. Fue, a partir de 1868, director de la Biblioteca Nacional, hasta que, afectado de un grave mal a la vista, se retiró de toda actividad. Murió en 1871. Una vida tan accidentada como la de Mármol no pudo menos de influir en la obra literaria que realizó, sobre todo dado su temperamento y género de inspiración, que lo alistaban entre los románticos. Descolló sobre los poetas de su tendencia, significándose como el de más fuerza expresiva y cuerda más variada. Su misma vida le dió los temas y vivió tan intensamente, que sus obras desbordan apasionamiento. Donde éste alcanza expresiones más violentas es en los trabajos periodísticos, que realizó activamente durante todo el tiempo de la expatriación; fundó en Montevideo tres periódicos; el más importante, La Semana- y colaboró en muchos otros. Alcanzó en todos brillante notoriedad, no tanto por la norma, siempre descuidada, ni por la variedad de las ideas, repetidas con monotonía, sino por la virulencia y la constancia con que atacó a Rosas y sus amigos, de cuya política se convirtió más tarde en acusador máximo. Al lado de su labor de publicista político está la de poeta lírico, dramático y novelista, realizada también durante su ausencia de la patria. En Montevideo publicó (1847) seis cantos del poema El Peregrino, que debió tener doce, compuestos al compás de sus andanzas y, aunque inspirados por el Childe Harold, de Byron, completamente autobiográficos y llenos de episodios auténticos, como el de la tormenta en alta mar, que Mármol sufrió a bordo de la Rumania. Explayó en este poema sus condiciones de pintor y sus sentimientos amorosos. Hállanse, sin embargo, estrofas llenas de colorido y pasajes amatorios plenos de delicadeza al lado de pasajes desordenados e irregulares, carentes de belleza, e imprecaciones políticas nunca ausentes en la obra de Mármol, cualquiera sea su género. Las composiciones líricas, íntimas, producto de su reacción ante la naturaleza y los sentimientos humanos, agrupándolas en Armonías (1851), también publicadas en la capital uruguaya. Ellas lo señalan como poeta nato por su musicalidad y facilidad. En 1844 había dado a las prensas la primera parte de Amalia cuya segunda parte apareció años después en Buenos Aires, novela de costumbres, de la cual se habla en otro lugar, y autobiográfica, que ha hecho popularísimo junto con sus alejandrinos de la famosa maldición "A Rosas, el 25 de Mayo de 1843"- el nombre de Mármol. Publica, además, en 1851 El Cruzado, drama que en unión de El Poeta, estrenado en 1847, constituye su producción del género, y con la que contribuyó a dar continuidad al teatro argentino. Ni su citada novela ni estas dos obras se apartan de la desigualdad que es característica en Mármol. Junto a excelentes páginas se encuentran otras insignificantes. Las influencias que se descubren en Mármol son, además de Byron, ya citado, Chateaubriand, Espronceda y Zorrilla. El primero, al explayarse en magníficas descripciones de la naturaleza americana, señaló a los poetas de este lado del Atlántico un inexplorado camino que muchos emprendieron, Mármol entre ellos. Los dos vates españoles, por su verbalismo, frondosidad e imaginación, tenían identidad de condiciones con el autor de El Peregrino, y como soles mayores necesariamente debían atraerlo.



http://www.oni.escuelas.edu.ar/olimpi97/literatura-argentina/autores/M%C3%A1rmol/modelo.htm

FEDERICO EN BUENOS AIRES - Federico García Lorca- (.elhistoriador.com.ar)





FEDERICO GARCÍA LORCA



Federico, poeta en Buenos Aires
Autor: Felipe Pigna
En medio de debates en su país de origen sobre la conveniencia de la exhumación de su cadáver enterrado por sus asesinos franquistas en una fosa común, la magnitud de su obra no se somete a polémicas sobre exhumaciones, porque está entre nosotros, viva. La vitalidad de Federico, su sana rebeldía estalla en cada verso, en cada diálogo de sus obras que pintan mundiales aldeas de mujeres sometidas y de las otras, de Bernardas Albas y Marianas Pinedas. Los temas de Federico, uno de los mejores exponentes de la generación del 27, eran los de su pueblo andaluz: el amor y la muerte, materia prima de la su “Romancero Gitano” y de sus obras de teatro que quiso llevar con su grupo “La Barraca” por todas las plazas de España para que las vea el pueblo. Le tocó vivir años interesantes, apasionantes. Vivió en aquella residencia universitaria de Madrid junto a Picasso, Dalí y Buñuel, leyó toda la poesía que pudo y a la otra, la del pueblo la escuchó en las calles y en los tablaos, la “conversó” con su gente del “jondo”. Quiso ser intensamente libre y amar como el quería que era como prohibía la doble moral tradicional que lo condenaba y lo llamaba Federico García “Loca”. Estuvo en Nueva York en aquellos meses de 1929 que preanunciaban la crisis y que le hicieron escribir: “El mascarón, ¡mirad el mascarón! Cómo viene del África a Nueva York! El mascarón bailará entre columnas de sangre y números, entre huracanes de oro y gemidos de obreros parados (desocupados) que aullarán, noche oscura, por tu tiempo sin luces, ¡Oh salvaje Norteamérica! ¡Oh impúdica! Que ya las cobras silbarán por los últimos pisos, que ya las ortigas estremecerán patios y terrazas, que ya la Bolsa será una pirámide de musgo, que ya vendrán lianas después de los fusiles y muy pronto, muy pronto ¡Ay, Wall Street!”. Muy cerca de la mítica calle de la pared, desde el último piso del hasta entonce edificio más alto del mundo, Federico lanzó su desgarrador “Grito a Roma” dirigido al Papa: “Porque ya no hay quien reparta el pan ni el vino, ni quien cultive hierbas en la boca del muerto, ni quien abra los linos del reposo, ni quien llore por las heridas de los elefantes. No hay más que un millón de herreros forjando cadenas para los niños que han de venir. No hay más que un millón de carpinteros que hacen ataúdes sin cruz. No hay más que un gentío de lamentos que se abren las ropas en espera de la bala. El hombre que desprecia la paloma debía hablar, debía gritar desnudo entre las columnas, y ponerse una inyección para adquirir la lepra y llorar un llanto tan terrible que disolviera sus anillos y sus teléfonos de diamante. Pero el hombre vestido de blanco ignora el misterio de la espiga, ignora el gemido de la parturienta, ignora que Cristo puede dar agua todavía, ignora que la moneda quema el beso de prodigio y da la sangre del cordero al pico idiota del faisán.”
Cuatro años más tarde, el 13 de octubre de 1933, Federico llegaba a Buenos Aires desde Barcelona a bordo del barco “Conte Grande”. Según uno de sus más destacados biógrafos, Ian Gibson, aquí fue feliz y conoció por primera vez el éxito y el reconocimiento unánime de la crítica y el público que llenó durante meses la sala del Teatro Avenida para disfrutar de “La zapatera prodigiosa”. La había estrenado en 1930 con la notable compañía de Margarita Xirgu, en el Teatro Español de Madrid, pero diría Lorca: “En realidad su verdadero estreno es en Buenos Aires y bailada por la gracia extraordinaria de Lola Membrives con el apoyo de su compañía.” El éxito de la “Zapatera” se sumó al de “Bodas de sangre que motivó esta carta a sus padres: "....ya se celebró el estreno de Bodas, que constituyó por la prensa que os mando por barco un verdadero escandalazo. Yo no he visto en mi vida una cosa igual de entusiasmo y cariño. El gran teatro Avenida es como diez veces el teatro Español de Madrid y estaba totalmente ocupado por una muchedumbre...".
Federico brindó varias conferencias en Buenos Aires, la primera, a poco de llegar en “Amigos del Arte” sobre “Juego y teoría del duende” en la que le regaló al público argentino estas palabras: “El dirigir la palabra esta noche al público no tiene más objeto que dar las gracias bajo al arco de la escena por el calor y la cordialidad y la simpatía con que me ha recibido este hermoso país, que abre sus praderas y sus ríos a todas las razas de la tierra. A los rusos con sus estrellas de nieve, a los gallegos que llegan sonando con ese cuerno de blando metal que es su idioma, a los franceses en su ansia de hogar limpio, al italiano de con su acordeón lleno de cintas, al japonés con su tristeza definitiva. Pero a pesar de esto, cuando subía por las ondas rojizas y ásperas de cómo la melena de un león que tiene el Río de la Plata, no soñaba esperar, por no merecer, esta paloma blanca temblorosa de confianza que la enorme ciudad me ha puesto en las manos; y más que el aplauso, agradece el poeta la sonrisa de viejo amigo que me ofrece el aire luminoso de la Avenida de Mayo. En los comienzos de mi vida de autor dramático yo considero como fuerte espaldarazo esta ayuda atenta de Buenos Aires que correspondo buscando su perfil más agudo entre sus barcos, sus bandoneones, sus finos caballos tendidos al viento, la música dormida de su castellano suave y los hogares lindos del pueblo donde el tango abre en el crepúsculo sus mejores abanicos de lágrimas.”
Aquí Lorca vibró con el tango y se fascinó con el sonido único del bandoneón en aquellas interminables noches en la Peña del Tortoni, donde se reunía los artistas y poetas de la Bohemia porteña como Raúl González Tuñón . Por aquellos días conoció y escuchó cantar a Gardel, al que le dijo “en la ciudad del tango tengo la fama de un torero”. También compartió largas charlas con el cónsul chileno en Buenos Aires: Pablo Neruda y organizó con él un homenaje al enorme nicaragüense Rubén Darío que se convierte en un libro con dibujos de Lorca. Federico se enamoraba de aquellos aires buenos, de los bolichitos donde prefería el vodka ruso, en uno de ellos les leyó a sus amigos “La casa de Bernarda Alba”, que llevaba el subtítulo de “drama de mujeres en los pueblos de España” y pensaba estrenar en Madrid. En su habitación 704 del Hotel Castelar siguió escribiendo “Yerma” que le tenía prometida a Lola Membrives.
Lorca habló por teléfono a España desde los estudios de Radio Splendid en aquel emocionado saludo, uno de los pocos registros de su voz, puede escucharse: "Nadie sabe, ni se imagina, la emoción simple y profunda que rodea mi corazón como una corona de flores invisibles al saber que en estos instantes mi voz se está oyendo en América y que, sobre todo, está vibrando en Buenos Aires enredada en el gran altavoz del bar o disminuida en la pequeña radio que tienen en su cuarto de estudiante o la muchachita que hace escalas en su piano. ¡Salud, amigos!"
Federico dejó Buenos Aires el 27 de marzo de 1934 extrañándola: “Y es que Buenos Aires –decía- tiene algo vivo y personal; algo lleno de dramático latido, algo inconfundible y original en medio de sus mil razas que atrae al viajero y lo fascina. (…) Me voy con gran tristeza, tanta, que ya tengo ganas de volver.” Le escribía a su padre: "Buenos Aires es una ciudad maravillosa. Es como me gustaría que fuera España: cosmopolita, llena de amigos, desprejuiciada, tumultuosa, desbordante de vida y de cultura. Mientras en Madrid silban y patalean cuando no entienden una obra, en Buenos Aires te agradecen la dificultad, les gusta exigirse. Son un público maravilloso. De Londres, de París y de Nueva York me fui casi disfrutando de la partida, pero sufriré mucho al dejar Buenos Aires. Ahora pienso en los días de nostalgia que voy a pasar en Madrid recordando el barro fresco, olor de búcaro andaluz, que tienen las orillas del río, y el deslumbramiento de la tremenda llanura donde se anega la ciudad, en una melancólica música de hierbas y balidos».
Dos años después la Inquisición española había encontrado en un oscuro oficial de “colonias”, Francisco Franco, el instrumento para volver a incendiar la poesía y a condenar la vida, al grito de “Viva la muerte”. EL “generalísimo” y toda la derecha española se sublevó la noche del 17 de julio de 1936 contra aquella República a la que Federico apoyaba con toda su alma y su poesía. Un mes después fue detenido por los falangistas en su querida Granada. En el expediente levantado por los que vivaban la muerte y mataban la vida, podían leerse que Federico era “un escritor subversivo y un homosexual” . Todo esto lo condenó y bastó para que aquel 18 de agosto de 1936 fuera fusilado junto a un maestro y dos toreros anarquistas. Aquel régimen asesino que llegaba para quedarse por 40 años no soportaba tanto arte, tanto duende, les resultaba completamente inaceptable el lugar que Federico había elegido para ver la vida, el entender como pocos que para llegar a la poesía había que llegar a la dignidad, como le había dicho en un reportaje al periodista argentino Pablo Suero: “Mientras haya desequilibrio económico, el mundo no piensa. Yo lo tengo visto. Van dos hombres por la orilla de un río. Uno es rico, otro es pobre. Uno lleva la barriga llena y el otro pone sucio el aire con sus bostezos. Y el rico le dice: “¡Oh, que barca más linda se ve por el agua! Mire, mire usted, el lirio que florece en la orilla” Y el pobre reza: “Tego hambre, no veo nada. Tengo hambre, mucha hambre”. Natural, el día que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás conoció la Humanidad.”

lunes, 2 de diciembre de 2013

Jose Mármol y José D. Liza recitan con guitarra (21/10/2011)

UASD distingue al poeta José Mármol

domingo, 1 de diciembre de 2013

Diego López - POR LOS SILENCIOS...





Diego Lopez
Por los silencios que aún nos reencuentran
Por las miradas que traspasan las distancias
Por lo imposible que anhela tornarse certero
Por la beldad morando en las esencias eternas
Por la esperanza manando del río en tus ojos
Por las palabras que pronuncian los sentires
Por los instantes que se comparten genuinos
Por tu abrazo a través del tiempo peregrino
GRACIAS

Diego López

sábado, 30 de noviembre de 2013

EL CUENTO EN EPISODIOS -EL CUENTO EN EPISODIOS - El cuento contemporáneo -Jairo Echeverri García para Cuento Colectivo - FINAL




Tras buscarlo unos minutos, lo encontró en una de las habitaciones, sentado en el escritorio, escribiendo en el computador. Melissa se ubicó justo detrás de él. “Hola Jay”. Jay dio media vuelta en su silla de rueditas, sólo para encontrar a “Melissa” apuntándole al corazón. “Hazlo” dijo Jay “quiero que lo hagas Melissa. O debería decirte mejor «Angie», «Viviane» «Gloria»… ¿Cuál de todos tus nombres?”.

Melissa no lo podía creer. “Así como tú haces tu tarea, yo también hago la mía. Puedes dispararme, en el corazón además, como es tu sello, pero estarías disparándote a ti misma. Tú lo sabes y yo lo se”. En ese momento Jay se levantó de su silla y echó para un lado la pistola de Melissa. “La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella”, le dijo al oído. Tras un beso, la pistola de “Melissa” caería al suelo, sin que ella se diera cuenta.
- See more at: http://culturacolectiva.com/los-juegos-de-la-atraccion/#sthash.GF55eEBS.dpuf

EL CUENTO EN EPISODIOS -EL CUENTO EN EPISODIOS - El cuento contemporáneo -Jairo Echeverri García para Cuento Colectivo - (Cuarta parte)




Jay llegó a la conclusión de que una buena forma de llamar la atención de una estudiante de arte, sofisticada pero a la vez bohemia como ella, era a través de su propio arte. Y fue así… por medio de señuelos presentes en sus piezas audiovisuales, hechas con mucha dedicación, sólo para ella, que un día Jay leyó el mensaje en su computadora “Jay Equinox, el aclamado productor/director/guionista/artista… ¿Obsesionado por una universitaria? Hay que respetar tu perseverancia. Al final de este mensaje encontrarás mi número”.

“¡Sí!”, celebró Jay apenas leyó el mensaje “con que la niña hace su tarea de investigar a las personas por internet… no se si me agrada o me aterra, a decir verdad, pero por lo menos ya ascendí de pseudo intelectual a intelectual”. Lo cierto era que cada vez las ganas de conocer a Melissa en persona aumentaban con cualquier interacción con ella, por banal que fuera.

Cuando llegó el día del encuentro, todo fluyó de maravilla. “Melissa” de hecho, además de ser una asesina profesional, también era una fanática del arte, la literatura y el buen vivir. Todas esas costumbres le habían sido forjadas desde hace muchos años en su entrenamiento. Melissa se daría cuenta con el tiempo de que para simpatizar con Jay, no necesitaba en realidad hacer mucho esfuerzo, con él era diferente que con sus otras víctimas, no tenía que actuar todo el tiempo.

La misión siguió por varias semanas y en todo ese tiempo Melissa recabó mucha información sobre su objetivo. Sin embargo, entre más recababa, más ponía en duda si ella estaba jugando para el equipo que era. Un día, mientras Melissa asistía a la inauguración de un teatro en la ciudad con Jay e interactuaba con sus amigos, pensó, sólo por un momento, cómo sería si en realidad viviera esa vida. Pensó en todas las razones por las cuales había terminado en ese negocio. Venganza, odios, traumas… ¿Podría dejar todo en el pasado? De verdad, quería hacerlo, sin embargo, eso era imposible.

Apenas Melissa se percató de sus pensamientos de forma consciente, los corrigió. “Tengo que pensar con cabeza fría” se dijo. Esa misma noche, mientras Jay dormía, Melissa hizo una llamada: “Hola… ¿Gregory?… es Melissa Massi. Creo que ya tenemos suficiente información sobre el sujeto. Este domingo me ha invitado a una cena, los dos en su yate. Allí pondré fin al asunto. Correcto… es correcto” y colgó.

Ese domingo el cielo estaba nublado y había un leve rocío. Melissa, en su apartamento, se arreglaba para la ocasión. Encima de su deslumbrante atuendo se colocó un gabán. El puerto naval estaba a sólo un par de cuadras. Se iría caminando, con su pistola con silenciador en el bolsillo interior izquierdo del gabán. Mientras caminaba por el puerto, casi llegando al yate de Jay, Melissa estuvo a punto de tener otro de sus pensamientos inusuales, pero, de nuevo, como una máquina, censuró esos pensamientos. Casi a la entrada del yate, los guardaespaldas de Jay saludaron a “Melissa” con una sonrisa “señorita Massi… siga adelante”, dijeron.

Ya estaba dentro del lujoso yate, pero Jay no estaba por ningún lado.

viernes, 29 de noviembre de 2013

LA NOCHE - AmPaRoEsTeVeZ SaViZa ( Alondra Valey)


DE NOCHE
En la penumbra de refugios sollozados,
abrazos perdidos ciñen empapados,
orando infinitos verbos olvidados
palabras mustias y poses encorvadas
No duermen los fantasmas, ni los huesos
Se preparan a soñar y no se apartan

No dirimen controversias los acentos
No se ansían la paz ni las palabras
Se proclaman con las voces y en gestos,
los recuerdos de caricias inventadas
Y el placer de llorar sin los testigos
Que arrostran los oídos a los versos

Y se llega la mañana sin los besos
Con amarga saliva que trastorna
esperando que la ducha en caudales,
de regreso, traiga vida a las improntas
Sin las huellas de amores de la magia
Yacen en lívido rostro, las zozobras…
AmPaRo EsTeVeZ SaViZa
30/11/2013

ESPACIO PARA LAS CARTAS A VIVA VOZ - Pedro Salinas, Carta a Katherine Whitmore



-FOTO: Mis flores


Pedro Salinas, Carta a Katherine Whitmore

Madrid, 1 de agosto de 1932 (Manuscrita)

Desgarramiento. Una mujer, una Katherine, se queda allí, metida en aquel cajón de madera, entre seres desconocidos, frente a una noche triste e incógnita. Allí hay que dejarla. Fatalmente. Y la otra mujer, la otra Katherine, permanece invisible y presente a mi lado, se viene conmigo, alegremente colgada de mi brazo, mirándome en la mirada noble, pura y honda de siempre. No, en la estación, en la despedida no hay una separación simple de ser con ser, no, cada uno de nosotros nos separamos no de la otra criatura querida sino también de aquella parte nuestra que ella quiere y que se va con ella. ¿Verdad que anoche tú no te has separado de mí, ni yo de ti? Más bien yo me he separado de mí mismo, eso siento, y tú de ti misma. Y tengo, anoche, hoy, la sensación de andar entre fantasmas y sombras, con alguien al lado, a quien no puedo estrechar, pero que vive en torno mío, y se me escapa cada vez que quiero cogerlo. Sensación angustiosa y dulce a la vez, caricia desgarradora. Además, qué pena anoche, aquellos momentos últimos, atropellados por la estupidez y el desorden. ¡Qué ira sentí contra toda aquella gentuza innoble, qué ganas de látigo, de echarlos a todos, de hacerte sitio, un gran sitio, un tren sólo para ti! Al salir todos mis sentidos se complacían, ¿sabes en qué? En sentir en el bolsillo, junto al pecho, el bulto de tu carta. ¡Qué mentira eso de que el papel no pesa! Anoche el papel de tu carta me pesaba como la más hermosa y grave de las realidades. Lo sentía allí, en el bolsillo, como una prueba material de que eras, de que habías existido. Porque, ¿sabes?, empecé a dudar. A dudar de todo, de tu realidad, de la mía, del mundo, de los días recientes… Sólo el peso de tu carta en el bolsillo me servía de prenda, de prueba. Vivía yo en ese rectángulo de papel. Era el lugar más cierto del mundo. Y antes de poder abrirla, así, cerrada y en el bolsillo, tu carta era el puente con la vida, el sí que me daba la vida a la pregunta atormentada: «¿Soy? ¿Es? ¿Somos?». Sí, sí, sí. Todo, sí. Todo, sí, oye, todo sí. Y luego en mi cuarto la leí. La he leído. La leeré. ¡Cuántas delicias! Primero la delicia de ir aprendiendo tu escritura, tu letra, de tropezar en una palabra y descifrarla, por fin. ¡Tu escritura, un modo más de ti, una manera más de vivir tú! Primera carta tuya, en inglés. Júbilo, júbilo, alegría. ¡Sensación festival, inaugural, de promesa, de fiesta! No importa que toda tu carta esté teñida de una sombra de melancolía, tierna y suave. Así debía ser, así. Pero por encima de esa melancolía, hay algo que me da un gozo sin límite. Esto. «You have taken away the cynicism which was growing upon me.» ¿Es posible? ¿Tendré yo la suerte de ser elegido para en un momento difícil de tu vida salvarte de algo? ¡Qué gran justificación, ya, de mi papel a tu lado, de mi compañía! Ya no es por egoísmo, por lo que debo seguirte a lo lejos en la vida, es por bien tuyo. Soy capaz de serte espiritualmente útil. Y me preparo, ¿sabes?, ante esta espléndida tarea: ayudarte a vivir, arrancarte de las fuerzas negras, de los poderes sombríos que te amenazaban. Y eso por ti, no por mí, ¿sabes? ¡Oh, si tú me hicieras ese favor, dejarme que te sirva! Qué cosa más justa, que tú, que no imaginas tal entusiasmo por la vida, recojas, devuelto a través de mí, ese entusiasmo que es tuyo. No, no, tú no has nacido ni para el escepticismo cínico, ni para la frivolidad desengañada, no. No te rindas nunca a eso. No te puedo imaginar paseando tu spleen, por terrazas de grandes hoteles, con cualquier ser insignificante. Nunca. Cree en ti, cree en tu valor único, en tu distinción suprema, en la nobleza de tu alma. Y vive de ella. Yo de lejos, de cerca, te ayudaré. Hasta que no me necesites más. Y mira, no tengas temor, oye, de quitar a nadie nada, queriéndome, no. ¡Me lo dices tan delicadamente en tu carta! No, yo no soy ni seré peor para nadie por ti, no. Lo que tú me pides, lo que yo te doy en nada atenta a lo que debo a los demás. Tú en mí no serás nunca nada malo, nada que robe algo a alguien, no. No tengas miedo. Seré cada día mejor. Tú me has alumbrado una nueva riqueza y por eso lo que a ti te doy a nadie se lo quito. ¿Comprendes? Nunca sufras por eso. Eres pura, leal, clara. De ti sólo puede venir luz alta, luz de paraíso.

(Sin firma)

En los márgenes:

Adiós. Perdona esta carta tan larga y esta letra tan mala. ¿Sabrás leerla? Pero aún me parece que te he escrito muy poco. Quiero más, más, más. Gracias, gracias, siempre. Viviré dándote gracias. Hasta mañana, ¿sabes?, hasta ahora, te escribiré.

Las cartas de Pedro Salinas a Katherine Whitmore fueron editadas por Tusquets en el 2002.

EL CUENTO EN EPISODIOS - El cuento contemporáneo -Jairo Echeverri García para Cuento Colectivo - (Tercera parte)





Ella le contestó: “Esta bella, inteligente, sabia mujer… todo eso y muchas cosas más, se llama Melissa Massi y tiene que irse ya. Gracias por el libro”.

“Espera”, dijo Jay “¿Cómo te puedo contactar? Podríamos hablar de muchas cosas, entre ellas, el libro que tienes en las manos”. Melissa se rió y dijo “no acostumbro dar mis datos personales al primer pseudo intelectual que se me aparezca. Vámonos de aquí señor”, le indicó al taxista, después de haber humillado a Jay Equinox una vez más. Antes de perderla de vista del todo, Equinox pudo ver cómo Melissa, con una sonrisa, le guiñó el ojo. “Melissa Massi…” se dijo a sí mismo Jay “… es todo lo que necesito”. Caminó de vuelta al bar mientras se reía solo y repetía “no le doy mis datos al primer cliché pseudo intelectual que se aparezca. ¡Es un genio esa chica!”.

Apenas tuvo la oportunidad, Jay buscó por internet a “Melissa Massi” y dio con su perfil en la red social más popular de su país. Tras navegar por el perfil de Melissa por unos minutos, Jay pudo comprobar que de hecho él y ella tenían muchas cosas en común, sin embargo, el espectro de intereses de Melissa también era bastante amplio. “Me estoy armando muchas historias en la cabeza y ni he conocido a esta mujer. ¿Qué me está sucediendo?” pensaba Jay.

La verdad era que se desconocía. Por lo general, las relaciones de pareja que había tenido se habían dado por golpes de suerte, o porque era demasiado evidente la atracción de la otra persona hacia él. Esta era la primera vez que Jay iba a seguir lo que le decía su instinto, a pesar de haber sido humillado no una, sino dos veces por la mujer de sus intenciones.

Jay intentó escribirle un par de veces a Melissa, pero ella siempre parecía estar ocupada, o simplemente ignoraba sus mensajes. “Me guiña el ojo antes de irse y ahora me ignora. ¡Me va a volver loco!”. Después de varios intentos, Jay llegó a la conclusión de que una buena forma de llamar la atención de una estudiante de arte, sofisticada pero a la vez bohemia como ella, era a través de su propio arte

EL CUENTO EN EPISODIOS - El cuento contemporáneo -Jairo Echeverri García para Cuento Colectivo - (Segunda parte)





La fuente acertó, porque Jay Equinox llegó, como de costumbre, al café a eso de las 7 p.m. Mientras Jay charlaba con sus viejos compañeros del bachillerato, no pudo dejar de notar a la hermosa mujer de cabello marrón oscuro que tomaba café y leía un libro en la mesa justo en frente de él. ¿Qué estaría leyendo? Equinox se apresuró a llamar a uno de los meseros y le dijo que cuando la señorita del libro se fuera, le dijera que su cuenta había sido pagada por él. Unos minutos después, cuando la misteriosa mujer del cabello marrón oscuro pidió su cuenta, el mesero hizo lo que Jay había ordenado.

A lo lejos Equinox observaba cómo el mesero hablaba con la joven mujer, y después éste comenzó a caminar hacia donde él estaba. “Señor Equinox. Eh, me da algo de vergüenza esto, pero le daré el mensaje de la dama tal como me lo dio. La señorita de la mesa «Bretón» dice que algo que detesta es a las personas cliché y machistas. Que ella misma se ocuparía de su cuenta, pero que gracias de todos modos”.

Los amigos de Jay no pudieron controlar sus carcajadas. “Fuera de tu alcance Jay. Como te encantan”, dijo Dave, uno de sus amigos, en tono de burla. Jay sonrió de forma leve. En otra ocasión, se hubiera dado por vencido tras fracasar en el primer intento, así de tímido y orgulloso era, a pesar de su fama. Sin embargo, había algo especial acerca de esta mujer. Cuando ella se levantó de su silla, Jay la siguió con la mirada. Después, por casualidad, miró hacia la mesa donde había estado sentada y notó que había dejado su libro.

Equinox, movido por un impulso que jamás había sentido, se levantó de su silla, caminó rápidamente a la mesa donde estaba el libro, lo tomó y corrió hasta la salida. Antes de salir, alcanzó a ver el título del mismo “El retrato de Dorian Grey” por Oscar Wilde, uno de sus autores favoritos. Era indiscutible, esta era la mujer de sus sueños.

Cuando Equinox abrió la puerta del bar, vio que la mujer estaba a punto de tomar un taxi. Corrió hasta donde estaba y la agarró de un codo. “Oye, se te quedó esto” dijo “perdón por la escena cliché, estoy totalmente de acuerdo contigo, debí saber que las estrategias que uso con las chicas comunes no funcionarían con alguien, no sólo que lee, si no que lee a Oscar Wilde”.

“Muchas gracias por el libro” contestó ella “y estuvo mucho mejor tu segundo intento. Es además algo halagador que alguien que se cohíbe con más de dos segundos de contacto visual con una mujer a la que se nota a leguas que le atrae, haya tenido el coraje de seguir a la misma hasta acá. Te felicito”. Jay estaba impresionado. “Además de bella, rebelde, inteligente y elocuente, al parecer me conoces más de lo que me conozco yo mismo. ¿Me podrías decir tu nombre?” dijo Jay

EL CUENTO EN EPISODIOS - El cuento contemporáneo -Jairo Echeverri García para Cuento Colectivo (Primera parte)



Cuento escrito por Jairo Echeverri García para Cuento Colectivo.
Fotografía por Melody Meyer
https://www.pinterest.com/jairoecheverrig/

Dicen, en el mundo de los criminales, que una buena apariencia física es, sin duda, una ventaja para evadir las trabas que la legalidad y sus defensores imponen. La anterior, junto con la excelencia en el arte de matar, eran ventajas que la mejor asesina del mundo tenía cubiertas. “Angie”, “Carol”, “Nia”, eran algunos de sus alias preferidos y para su última misión, había escogido el alias “Melissa Massi”.

Melissa Massi era, según los estudios hechos por la misma asesina en mención –cuyo verdadero nombre nadie sabía-, el prototipo de mujer ideal para Jay Equinox, su objetivo. Equinox era un famoso personaje involucrado en el mundo del cine y el arte, cuyos últimos filmes de talante político, habían levantado sospechas del gobierno de derecha de turno.

Ya Equinox, por pura suerte, había sobrevivido a dos atentados y a una fuerte campaña con diferentes frentes de ataque, que tenía el único objetivo de hacer que éste colapsara y desistiera de su labor. Ninguna de esas estrategias fue del todo efectiva, por el contrario, hicieron que Equinox intensificara su labor y consiguiera, siendo él muy adinerado, un cuerpo de seguridad con los mejores del país.

En esta ocasión, algún político corrupto estaba enfurecido y quería no sólo la cabeza de Jay Equinox, si no información acerca de cada uno de sus movimientos. Para eso necesitaba la ayuda de profesionales; por lo tanto, sus oscuras fuerzas lo guiaron hasta una agencia de asesinos, aquella para la cual trabajaba nuestra mortal protagonista.

Después de meses de investigar y seguir al objetivo, esta seductora, inteligente y creativa asesina se inventó a “Melissa Massi”, un alter- ego más. De acuerdo a una comparación de perfiles de todas las ex novias de Equinox, era casi un hecho que a él le gustaban las mujeres fuera de su alcance, algo irónico porque él en el fondo era tímido. Además, su mujer perfecta debía poder sostener una conversación de igual a igual con él… debía compartir muchos de sus gustos, sin embargo, también era necesario que fuera independiente y tuviera gustos propios. Con respecto al fenotipo, no había un común denominador claro.

Fue después de haber recolectado toda esa información que nació “Melissa Massi”, la talentosa y sofisticada estudiante de arte. Ya “Melissa” lo tenía todo planeado. Su primer encuentro sería en un café llamado “Surreal” al cual Equinox asistía con frecuencia. De acuerdo a sus fuentes, allí estaría el jueves por la noche.

Atardeció sin tí

jueves, 28 de noviembre de 2013

EL VIOLÍN MÁS TRISTE - Búscame... ¡libérame! (Poema)

José Ángel Buesa AMOR TARDÍO





José Ángel Buesa


AMOR TARDÍO




Tardíamente, en el jardín sombrío,
tardíamente entró una mariposa,
transfigurando en alba milagrosa
el deprimente anochecer de estío.

Y, sedienta de miel y de rocío,
tardíamente en el rosal se posa,
pues ya se deshojó la última rosa
con la primera ráfaga de frío.

Y yo, que voy andando hacia el poniente,
siento llegar maravillosamente,
como esa mariposa, una ilusión;

pero en mi otoño de melancolía,
mariposa de amor, al fin del día,
qué tarde llegas a mi corazón...








Poemas de José Ángel Buesa


Lee todo en: AMOR TARDÍO - Poemas de José Ángel Buesa http://www.poemas-del-alma.com/jose-angel-buesa-amor-tardio.htm#ixzz2lyI37njv

José Ángel Buesa: Poema del renunciamiento

"EL PRIMER BESO". AMADO NERVO. POEMA RECITADO.

Literatura Contemporanea.mp4

Fernando Navarro (El Poeta Inculto) ENTRE ESPINAS Y POEMAS




Fernando Navarro (El Poeta Inculto)
16 de noviembre
ENTRE ESPINAS Y POEMAS
10/Nov/2013


Cuántas tristezas navegan en mi alma
gotas de dolor y efímeras quimeras
¿acaso hay un mísero descanso
cuando el corazón se retuerce en penas?

Espinas que laceran las llagas amorosas
de pasiones construidas en frágiles estrellas.
Embriagándome en poemas de ira y de tristeza
bebiendo tu recuerdo... la luna me contempla.

Mirando al vacío, la locura me grita
¡no pierdas tiempo! ve en busca de ella.
¡Calla imprudente! me digo a mí mismo
ella al abandonarme, me tiró al abismo.

Fumando, bebiendo, y muchos consumiendo
esa droga llamada amor, ¡vamos muriendo!
Drogado de pasión, y bañado de temor
le grito al cielo ¡no soporto este dolor!

Despertando caído de una noche de locura
un solo pecado de amor, con múltiples condenas
definirá el rumbo de una vida solitaria:
mi destino está escrito ¡entre espinas y poemas!

Todos los Derechos Reserv@dos México 2013
©Fernando Navarro (El Poeta Inculto)
#SafeCreative


Diego Lopez - Título: MARIPOSA





Diego Lopez
Hace aproximadamente una hora cerca de Córdoba ·
Muchas veces en el peregrino camino que emprendemos por la vida… nos toca llevar a cuestas diversas cruces. Algunas nos corresponden y otras no nos pertenecen por incumbir a mandatos prefijados, porque las tallamos a lo largo de los años, porque nos condenan nuestros actos tanto como la sociedad que habitamos. Tantas veces nos crucificamos como nos crucifican.

Muchas veces cargamos con el peso del nombre que detestamos, hasta que en algún momento nos congraciamos con él. Otras tantas soportamos el peso de nuestro cuerpo y la disconformidad de alguna parte… hasta que entendemos que debemos aceptarnos tal cual somos. Tantas veces llevamos en andas la dura carga de los temores que nos han sido infundados, hasta que comprendemos que valiente es el que puede desterrarlos. En muchas ocasiones erramos porque no conocimos la experiencia adecuada de la sapiencia mortal como divina. Tantas cruces como huellas nos permite la senda que recorremos… la vida.

Y de tantas crucifixiones, hoy una en particular me viene a la memoria… y el hecho de que a pesar del tiempo transcurrido la esté recordando, implica ha tenido su importancia e impronta en mi existir. Los recuerdos me llevan a la niñez cuasi adolescencia, donde los niños a veces somos más crueles que los adultos. Por un largo periodo fui depositario del mote de “mariposa” o “mariposon” esto con la finalidad de herir o molestar. Se apodaba de esa manera bajo la significancia de arisco, maricon, y demás… un golpe a la autoestima y dignidad de cualquier infante.

Y el recorrido de la vida a veces se torna duro con las cruces que reproducen su peso y crueldad. Solo que a veces, la misma vida nos devuelve la otra cara de la moneda, la que elegimos, aceptamos, creemos, dignificamos y sobre todo la sentimos orgullosamente… MARIPOSA. La que antes fue oruga envuelta en su capullo, encerrada en sus propios abismos. La que a lo largo del tiempo ha mutado para extender sus alas y descubrir sus firmamentos. La que comprende a mayor fuerza de los aleteos, más vigorosas serán las alas. En definitiva… el inmenso poder del cambio, de los que se atreven, de los que se animan.

Quien desee permanecer en oruga toda su vida… no sabrá nunca de esfuerzos.
Quien logre mutar de oruga a mariposa… habrá desplegado sus alas para siempre.

Diego López

El Buscón Literatura - Poema 172. Alejamiento. Enrique Tamayo Borrás




El Buscón Literatura
Poema 172. Alejamiento.

Abrí estigmas de infame solitario
al admitir propósitos en tu ausencia
sin definir la sabia validez de tu virtud
sentirse huésped y pupilo de carencia
al ser tú... garante de mi existencia.

Me colé en los resquicios de tu ser
desde la soledad más alejada al deseo
y así distanciar vergüenzas del silencio
sin reparar rescoldos de odios ajenos
extravié el sosiego en rédito eterno.

Me encubrí en escarnios de frenesí
en el rastro de una herida que supuró
cuando la distancia me alejó del destino
en afecto y defecto del amor mendigo
y sin el retorno de amores cautivos.

En ámbitos silentes... oí mi arteria
¡Gritó! Entre un latir estéril e infinito
¡Y no fue agua! Lo que fluyó mi entraña
fue como el hilo amante de una araña
que tejió las redes de frágil idolatría.

Es terreno agónico lo que envuelve
la inútil sangre que ni late ni disuelve
como agua del aljibe en sequía del exilio
me acoge el credo de angosto recuerdo
una estéril cosecha que me aleja de ti.

*
Enrique Tamayo Borrás
a 28/11/2013.

Título: SOLO DESPOJO - Autor: Diego López (Argentina)




Diego Lopez
Te ofrendaron el veneno de los tiempos perpetuos
y la vejez jamás pudo besar tus labios adormecidos.
Te entregaron la llave de la mocedad que no perece
y olvidaron entregarte las cerraduras del pretérito.

Te vapulearon los silencios que resguardan ayeres
y vejaron los ahoras carcomiendo el destino yerto.
Te injuriaron las palabras desprovistas de verdad
y cimentaron las falsías… del grito que no ausculta.

Te sedujeron con los atavíos de las quimeras idas
y desnudaron la esperanza para hurtarle el alma.
Te redujeron a cenizas muertas sobre mausoleos
y cuando despertaste eras solo despojo… sueño.


Título: SOLO DESPOJO
Autor: Diego López (Argentina)
Imagen tomada de la red

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Antonio Jurado Rivera - NO DECAIGAS







No decaigas, ten esperanza,
a menudo la cuesta es muy empinada,
a veces los escalones son muy altos,
incluso más altos que nuestro ánimo
para subirlos y llegar a la salida.

Pero aún así, llega un momento,
en que un soplo de fe viene a ayudarnos
y renace el instinto de supervivencia
donde el afán y el esfuerzo se unen
y nos empujan para llegar a la meta.

Ese hecho nos da tanta moral
que se diría que la pena se disipa,
que huyen las viejas heridas
y el horizonte aparece tan cercano
que se podría tocar con la mano.

Tras la desesperación que había
y ya a partir de ese instante,
se cambió seriedad por alegría,
la cuesta se convierte en ilusión
y es un camino llano y deslumbrante.

Era muy negro el camino,
pero con mucho tesón,
se ha convertido de nuevo
nuestra vida en un lugar
lleno de luz e ilusión,
que podría ser el comienzo
para un futuro mejor.

Antonio Jurado - España
© Derechos reservados

Este poema está publicado en la página 133 de mi 2º libro titulado Quizás era una ilusión. De Editorial Palibrio.

martes, 26 de noviembre de 2013

Diego Lopez - Un abrazo...




Diego Lopez
Un abrazo por el tiempo que no transita
Un beso por los instantes que perpetúan
Un silencio por las palabras que valoran
Una palabra por los silencios que callan
Un tiempo por el reencuentro de almas
Un instante por el amor que salvaguarda
Una caricia por la distancia que lastima
Una distancia por las huellas peregrinas

Una primavera por tantos otoños vividos
Un invierno por los estíos que sofocan
Un amor… por un amor comulgándose

Diego López

lunes, 25 de noviembre de 2013

Poemas De Un Angel Sin Alas - Era un hombre...





Era un hombre sereno, humilde y puro
bondad en persona, amor en el alma
nunca tuvo más que un par de sandalias
su ropa roída y un cayado rudo
Lo dejaron solo por incomprendido
de un lugar a otro como un vagabundo
transmitía el mensaje de que el nuevo mundo
esperaba al pueblo pobre y oprimido
Recibió castigos, rechazos e insultos
de los poderosos y sus zafios guardias
sus propios vecinos lanzaron infamias
y lo marginaron a barrios oscuros
Su voz era fuerte su mensaje claro
allí cuando hablaba reunía un buen grupo
cada vez más grande, cada vez más junto
cada vez más fuerte y más fascinado
Alentó a los pobres hacia un mundo justo
enseñó al perdido a hallar el camino
exhortó a elevarse a los abatidos
recobró al sumiso de nuevo su orgullo
Junto a él marcharon milicias de mansos
hacia el horizonte de un feliz futuro
la cabeza alta y más alto el puño
marchando adelante apretando el paso
En la negra noche llegó su calvario
entre sus adeptos un traidor verdugo
clavó la puntilla que tiñó de luto
la esperanza ciega de sus partidarios
Fue un hombre sereno humilde y puro
reza la tabla cruzada sobre su losa
se llevó sus sandalias, su pobre ropa
Pero dejó una esperanza en cada uno.

26-11-2013

domingo, 24 de noviembre de 2013

PESCADOR DE ESTRELLAS (Poesía de Lili Molet a la Obra de Jorge Murillo)




PESCADOR DE ESTRELLAS
(Poesía de Lili Molet a la Obra de Jorge Murillo)

Perseguimos nuestros sueños,
soñamos alcanzar la Luna
tener la dicha y fortuna
de encontrar al gran Amor
que de plenitud a nuestra Vida
y que la haga más bella,
entonces nos convertimos
en pescadores de Estrellas.

Océanos de pasión
corren por nuestras venas
cuando con gran ilusión
late fuerte el corazón
al compás de esta emoción
sin barreras ni fronteras.


Y así, como tantos otros;
un suspiro me elevó al Cielo...
allí donde nuestras Almas
un día se conocieron
e hicieron el juramento
de lo Sagrado y Eterno.

Al ver tu brillo y tu luz,
sin dudarlo ni un instante,
fui a tu encuentro anhelado
con un ramo de arcoíris
como todo enamorado
que agasaja a su amante.

Titilaste con dulzura,
te acercaste con picardía
para que yo me creyera
héroe de aquella osadía.

Y así como tantos otros
que encuentran su gran Amor
emprendimos el aterrizaje
en un plateado rayo de Luna
contemplando el paisaje.

Aquí estamos al fin los dos,
reafirmando nuestro juramento...
Cuerpo y Alma,
Alma y Cuerpo,
seremos Uno los dos.
Tú por siempre serás mi Estrella
y Yo por siempre... tu Pescador

*Pescador de Estrellas*

MILTON VITERI-POEMAS LATINOS



Poemas : Que se te eriza la piel

Y no tienes que contármelo para saberlo,
es que además tus ojos se tornan mustios,
tu cuello describe nuevos ángulos acogedores
y casi alucinando veo como se despegan tus labios
entreabriendo su frugal interior a la cópula
insaciable de todos los besos expectantes…

Que tu piel se eriza, es una delicia saberlo
porque hemos roto lo instintivo, por más…
por ese espacio que se quiebra en sensaciones,
en más fantasías y en el disfrute pleno, único,
de la entrega reeditada con toda la magia,
los nuevos detalles y muchos otros amaneceres.

Y cuando esto ocurre, tu contacto eriza la mía…
Y entonces nuestros espasmos se confunden
y se acoplan y se complementan como todo…
Piel con piel nuestras noches se incendian
en caricias, que tienen más que manos y labios,
muchos tramos de piel, trepidando satisfechos…

Ojalá que tu piel se te erice, ahora mismo
mientras me lees y recuerdas y comparas
y sientes que llega suavemente como brisa
ese manto delicioso frío, que acaricia el alma
que te brinda la certeza de nuestros mundos
acoplándose en un nuevo e indescriptible eclipse…


Lea más: http://www.latino-poemas.net/modules/publisher/article.php?storyid=15395#ixzz2lbnJXAjo
Under Creative Commons License: Attribution Non-Commercial No Derivatives

CLARO DE LUNA (Moonlight Sonata) - BEETHOVEN

Alondra Valey - ANOCHE



FOTO: La red


Alondra Valey
ANOCHE
No tuve necesidad
de llorar por ti

Te apareces por ahí
escondido,
sonriéndome…

¡Ahora también!
Con un ramito
de flores y un sí

¡y te beso!
entre las nubes,
tú lo haces también

De repente
te adivino
¡Asomándote!

Entre el follaje
me preguntas
¿A quién amas?

Y una vez más digo
¡No sé!
¡Esperándote!

Estas en alguna parte
Y yo no te puedo ver
Pero te siento cercano,
¡Casi tocándome!

Otros brazos te mimaron
una noche como ayer
Al fin tuviste una boca
¡es la que te mandé!

Como caricia del alma
escondida, amándote…
Como caricia del alma
¡¡¡ Extrañándote!!!
Alondra VALEY
http://youtu.be/TVDREzBijRI

sábado, 23 de noviembre de 2013

MIGUEL HERNANADEZ





Salvador Dalí
Aquí estoy para vivir
mientras el alma me suene,
y aquí estoy para morir,
cuando la hora me llegue,
en los veneros del pueblo
desde ahora y desde siempre.
Varios tragos es la vida
y un solo trago es la muerte
MIGUEL HERNANADEZ

Posted by Jorge Benlloch

EL CUENTO EN EPISODIOS - "EL FANTASMA" Enrique Anderson Imbert - (Última parte)




! Su cuñada había recogido a las huérfanas. Allí se sintió otra vez en su hogar. Y pasaron los años. Y vio morir, solteras, una tras otra, a sus tres hijas. Se apagó así, para siempre, ese fuego de la carne que en otras familias más abundantes va extendiéndose como un incendio en el campo.
Pero él sabía que en lo invisible de la muerte su familia seguía triunfando, que todos, por el gusto de adivinarse juntos, habitaban la misma casa, prendidos a su cuñada como náufragos al último leño.
También murió su cuñada.
Se acercó al ataúd donde la velaban, miró su rostro, que todavía se ofrecía como un espejo al misterio, y sollozó, solo, solo ¡qué solo! Ya no había nadie en el mundo de los vivos que los atrajera a todos con la fuerza del cariño. Ya no había posibilidades de citarse en un punto del universo. Ya no había esperanzas. Allí, entre los cirios en llama, debían de estar las almas de su mujer y de sus hijas. Les dijo "¡Adiós!" sabiendo que no podían oírlo, salió al patio y voló noche arriba.

http://cuentosdelatinoamerica.blogspot.com.ar/



Diego Lopez - IMAGINA





Diego Lopez
IMAGINA

Un mundo sin beligerancias mortecinas
Un niño sonriendo tras la lágrima dormida
Un tiempo en que el hambre fue pretérito
Un instante en que los sueños despiertan
Un momento en que el abrazo reencuentra
Un lugar donde la riqueza nace en el alma
Una plegaria sanando las heridas agónicas
Una flor atesorando el anhelo de esperanza
Una mano que ofrenda sin los miramientos
Una mirada colmada de la inocencia perpetua

Un mundo con nuevos horizontes arribando

Imagina… que creer lo hace posible.

Diego López

viernes, 22 de noviembre de 2013

Mario Benedetti






Con ríos
con sangre
con lluvia
o rocío
con semen
con vino
con nieve
con llanto
los poemas
suelen
ser
papel mojado.

Mario Benedetti

LEYENDA DE LA FLOR DEL CEIBO (poesía)-de Osvaldo Sosa Cordero




LEYENDA DE LA FLOR DEL CEIBO (poesía)
Las arpas dolientes
hoy lloran arpegios
que son para ti.
Anahí.
Recuerdas, acaso,
tu inmensa bravura
reina guaraní.
Anahí.
Indiecita fea
de la voz tan dulce
como el aguaí.
Anahí.
Tu raza no ha muerto
perduran tus fueros
en la flor del rubí.
Defendiendo altiva
tu indómita tribu
fuiste prisionera.
Condenada a muerte
ya estaba tu cuerpo
envuelto en la hoguera
y cuando las llamas
lo estaban quemando
en roja corola
se fue transformando.
La noche piadosa
cubrió tu dolor
y el alba asombraba
miró su martirio
hecho ceibo en flor.

de Osvaldo Sosa Cordero

ANAHI LEYENDA FLOR CEIBO.wmv

Diego Lopez - Transitamos...







- Foto: DE LA RED
Y el tiempo transita sobre las improntas que surca indefectiblemente
Y los años arriban sobre nuestros pasos legando la certera experiencia
Y los instantes se perpetúan en los recuerdos o fenecen en los destierros
Y la vida nos peregrina acortando las postrimeras distancias de la muerte
Y las esperanzas siempre reverdecen en los estíos de nuestros adentros
Y los sueños despiertan cuando el gélido quebranto no entumece las alas
Y el amor esgrime su mejor escrito en los vacíos de las almas que anhelan
Y los abrazos ofrendan la dádiva de una lágrima profiriendo emociones

Y somos génesis de un tiempo… para ser vida en lo eterno de la existencia.

Diego López