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Amparo Estévez Saviza

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Considero que un espacio interactivo debe servir para comunicar, compartir y pasar momentos agradables que nos ayuden a pensar la vida como bella y en este caso específico a conocer a los escritores y poetas que en todo momento transbordan vidas diversas arte y sueños a nuestro corazón...

sábado, 19 de octubre de 2013

Hijos Biológicos Buscamos Identidad (Argentina)


"A vos… que me llevaste 9 meses, o tal vez menos, en tu panza.
Que me gestaste y me sentiste crecer.
Que me pensaste y te asombraste con cada milagroso movimiento de mi ser.
Que me pusiste un nombre pequeñito e imaginaste cómo sería nuestra vida después…
Que te quedaste por la noche sin aliento.
Y que deseaste algo distinto porque no podía ser.
A vos… que me amparaste.
Y dejaste tu mirada en mi mirada.
Y dejaste en mis células el recuerdo dormido de tu voz.
Habrás podido despedirme?
Decirme adiós?
Me habrás besado en el aire y en secreto?
Qué muro inmenso habrá en tu corazón?
Me diste a luz y luego me entregaste…
Aún hoy no sé cómo pasó…
Pero quiero agradecerte haber sido mi casa
Y haberme permitido nacer
para saber qué es el amor.
Feliz día para vos, estés dónde estés… (en FB: Patri Holmes)"

Feliz día para todas las madres biológicas que aún nos piensan...
Feliz día también para aquellas mamás gracias a quienes pudimos conocer el amor más allá de la sangre!
Y feliz día para todas quienes estamos en la búsqueda y somos mamás. A celebrar!

Te Amo, Mama

Título: MADRE Autor: Diego López (Argentina)



Sobre los tiempos que transitan en tus miradas
moran los pretéritos bajo ayeres pernoctados
y rasguean presentes con recuerdos benévolos
y acarician el ahora con pétalos de mi inocencia.

Dentro del vientre que cobija al amor naciente
fui entraña de tu esencia que siempre abraza
fui cordón que enlaza eternas nuestras almas
dentro de la matriz de una madre y sus dádivas.

En las ristras de plegarias aún no pronunciadas
bosquejo tu nombre en mis labios agradecidos
porque hay vida en mis huellas que peregrinan
y porque hay vida en los respiros de mis sueños.

Dentro de lágrimas supurando cruentas heridas
nacen los bálsamos de tus consuelos certeros
se erigen abrazos que rompen silencios ajados.
Dentro de lágrimas que conocen de tus reparos
se calma el trémulo instante de los quebrantos.

Y suplicando a la muerte para que nunca arribe
cruzaré los mares que abrazan desérticas olas
treparé cimas de montañas besando los éteres
desandaré desiertos sobre oasis de querencias
para abrazarte hasta el último aliento de mi vida.

Madre
que me ofrendó los pétalos de sus vergeles
que me obsequió el instante de besar respiros
que me contempló con el embrujo de su mirada
que me nutrió del seno en su magnánima ofrenda
que me acarició la pena al momento de los abismos
que sostuvo los pasos en el origen de mi nuevo camino
que bosquejó “te amo” en cada acto que blande su alma.

Madre… en el grito de mis palabras calladas vocifero: GRACIAS.

Título: MADRE
Autor: Diego López (Argentina)
Imagen tomada de la red

Mirándola con otros ojos- Mercedes Reyes Arteaga - El club de los poetas muertos...


“No pretendo que me entiendas,
porque ni yo misma lo hago.
No pretendo que llores conmigo, eso sería injusto.
Me basta con que no huyas, me basta con que te quedes,
que sepas que a veces me da por ser niña y río y juego.
Y mis dedos toman vida y recorren las paredes
haciendo malabares.
Que sepas que a veces soy viejita
y achacosa y lloro o me quedo quieta, muy quieta.
Y otras veces soy joven y exploto,
grito y me quiero comer el mundo
en un mordisco y me hago grande, grande,
tanto que me pierdo.
Que todas soy yo.
Que todas soy yo, amándote a destiempo,
en frecuencias diferentes,
en momentos que pasan y no se detienen…
Basta con que te quedes.”
Mirándola con otros ojos- Mercedes Reyes Arteaga

viernes, 18 de octubre de 2013

LOS RECUERDOS NO ABRAZAN _ LUCIANO PEREYRA

LA NOCHE- Alondra VALEY




LA NOCHE

Transcurre sin motivaciones- sin sueños- sin la penumbra de todo atardecer- sin la luz de esperanza de toda noche con día siguiente-sin esperar los ríspidos motivos que expliquen la razón de morir todos los días agradeciendo uno más-sin algún tremendo ruido que despierte para entender que hay vida y hay muerte en cada almohada, en cada sábana que cubre un cuerpo que se da por ser viviente- sin una gloriosa hazaña a quien contarle- sin labios mojados que pronuncien algún nombre- sin ojos traicioneros que siempre delatan.
Ahí, precisamente ahí hay una persona abandonada que fue hija/o, madre o padre y
ahora está en un lugar como ése-un terrorífico lugar al que llaman geriátrico y que recibe visitas cortitas cuando las reciben…

SIMPLEMENTE, HERMOSISIMO: LA VIEJA ATORRANTA - "Encuentros" de Gabriel Rolón)





SIMPLEMENTE, HERMOSISIMO: LA VIEJA ATORRANTA Hace muchos años, cuando era un psicólogo muy joven, trabajé en algunos geriátricos. (...) Muchos de ustedes trabajarán o habrán trabajado en alguna institución, y sabrán que lo que tiene que hacer todo el que trabaja en un establecimiento al ingresar es ir a la cocina, porque la cocinera es la que está al tanto de todo lo que pasa.Más que los médicos incluso. Llegué, entonces, una mañana, me dirigí a la cocina y, como era habitual, le pregunté a la cocinera.-¿Y, Betty, alguna novedad? -Sí, doctor- me llamó así aunque soy licenciado-. ¿Ya vio a la vieja atorranta? -No - le dije asombrado-. ¿Entró una abuela nueva? -Sí, una viejita picarona. Me quedé tomando unos mates con ella y no volví a tocar el tema hasta que entró la enfermera y me dijo:-Gaby, ¿ya viste a la atorranta?-No -le respondí.-Tenés que verla. Se llama Ana. Lo primero que me llamó la atención fue que utilizara, para referirse a ella, el mismo término que había usado la cocinera: atorranta. Pero lo cierto es que habían conseguido despertar mi interés por conocerla. De modo que hice mi recorrida habitual por el geriátrico y dejé para el final la visita a la habitación en la que estaba Ana. En esa hora yo me había estado preguntando de dónde vendría el mote de vieja atorranta. Supuse que, seguramente, debía ser una mujer que cuando joven habría trabajado en un cabaret, o que tendría alguna historia picaresca. Pero no era así. Cuando entré en su habitación me encontré con una abuela que estaba muy deprimida y que casi no podía hablar a causa de la tristeza. Su imagen no podía estar más lejos de la de una vieja atorranta. Me acerqué a ella, me presenté y le pregunté: -Abuela, ¿qué le pasa? Pero ella no quiso hablar demasiado; apenas si me respondió algunas preguntas por una cuestión de educación. Pero un analista sabe que esto puede ser así, que a veces es necesario tiempo para establecer el vínculo que el paciente necesita para poder hablar. Y me dispuse a darle ese tiempo. De modo que la visitaba cada vez que iba y me quedaba en silencio a su lado. A veces le canturreaba algún tango. Y, allá como a la séptima u octava de mis visitas la abuela habló: -Doctor, yo le voy a contar mi historia. Y me contó que ella se había casado, como se acostumbraba en su época, siendo muy jovencita, a los 16 años con un hombre que le llevaba cinco. Yo la escuchaba con profunda atención. -¿Sabe? -me miró como avisándome que iba a hacerme una confesión-, yo me casé con el único hombre que quise en mi vida, con el único hombre que deseé en mi vida, con el único hombre que me tocó en mi vida y es el hombre al que amo y con el que quiero estar. Me contó que su esposo estaba vivo, que ella tenía ochenta y seis años y él noventa y uno y que, como estaban muy grandes, a la familia le pareció que era un riesgo que estuvieran solos y entonces decidieron internarlos en un geriátrico. Pero como no encontraron cupo en un hogar mixto, la internaron a ella en el que yo trabajaba, y a él en otro. Ella en provincia y él en Capital. Es decir que, después de setenta años de estar juntos los habían separado. Lo que no habían podido hacer ni los celos, ni la infidelidad, ni la violencia, lo había hecho la familia. Y ese viejito, con sus noventa y un años, todos los días se hacía llevar por un pariente, un amigo o un remise en el horario de visita, para ver a su mujer. Yo los veía agarraditos de la mano, en la sala de estar o en el jardín, mientras él le acariciaba la cabeza y la miraba. Y cuando se tenían que separar, la escena era desgarradora. ¿Y de dónde venía el apodo de vieja atorranta? Venía del hecho de que, como el esposo iba todos los días a verla, ella le había pedido autorización a las autoridades del geriátrico para ver si, al menos una o dos veces por semana, los dejaban dormir la siesta juntos. Y entonces, ellos dijeron: -Ah, bueno... mirá vos la vieja atorranta. Cuando la abuela me contó esto, estaba muy angustiada y un poco avergonzada. Pero lo que más me conmovió fue cuando me dijo, agachando la cabeza:-Doctor, ¿qué vamos a hacer de malo a esta edad? Yo lo único que quiero es volver a poner la cabeza en el hombro de mi viejito y que me acaricie el pelo y la espalda, como hizo siempre. ¿Qué miedo tienen? Si ya no podemos hacer nada de malo. Conteniendo la emoción, le apreté la mano y le pedí que me mirara. Y entonces le dije:-Ana, lo que usted quiere es hacer el amor con su esposo. Y no me venga con eso de que ¿qué van a hacer de malo? Porque es maravilloso que usted, setenta años después, siga teniendo las mismas ganas de besar a ese hombre, de tocarlo, de acostarse con él y que él también la desee a usted de esa manera. Y esas caricias, y su cara sobre la piel de sus hombros, es el modo que encontraron de seguir haciéndolo a esta edad. Pero déjeme decirle algo, Ana: ése es su derecho, hágalo valer. Pida, insista, moleste hasta conseguirlo. Y la abuela molestó. Recuerdo que el director del geriátrico me llamó a su oficina para preguntarme: -¿Qué le dijiste a la vieja?-Nada- le dije haciéndome el desentendido- ¿Por qué? La cuestión fue que con la asistente social del hogar en el que estaba su esposo, nos propusimos encontrar un geriátrico mixto para que estuvieran juntos. Corríamos contra reloj y lo sabíamos. Tardamos cuatro meses en encontrar uno. Sé que, dicho así, parece poco tiempo. Pero cuatro meses cuando alguien tiene más de noventa años, podía ser la diferencia entre la vida y la muerte. Además ella estaba cada vez más deprimida y yo tenía mucho miedo de que no llegara. Pero llegó. Y el día en el que se iba de nuestro geriátrico fui muy temprano para saludarla, y en cuanto llegué, la cocinera me salió al cruce y me dijo: -No sabés. Desde las seis de la mañana que la vieja está con la valija lista al lado de la puerta. -Yo me reí. Entonces fui a verla y le dije: -Anita, se me va. Y ella me miró emocionada y me respondió: -Sí doctor... Me vuelvo a vivir con mi viejito. -Y se echó en mis brazos llorando.-Ana- le dije- Nunca me voy a olvidar de usted. Y como habrán visto, no le mentí. Jamás me olvidé de ella, porque aprendí a quererla y respetarla por su lucha, por la valentía con la que defendió su deseo y porque gracias a esa vieja atorranta, pude comprobar que todo lo que había estudiado y en lo que creía, era cierto: que es verdad que la sexualidad nos acompaña hasta el último día y que se puede pelear por lo que se quiere aunque se deje la vida en el intento. Y además, porque la abuela me dejó la sensación de que, a pesar de todas las dificultades, cuando alguien quiere sanamente y sus sentimientos son nobles, puede ser que enamorarse sea realmente algo maravilloso y que el amor y el deseo puedan caminar juntos para siempre. Dejemos el prejuicio y la crítica...seamos tolerantes ( del libro "Encuentros" de Gabriel Rolón)

jueves, 17 de octubre de 2013

Cartas amarillas - Nino Bravo

ESPACIO DEDICADO A LAS CARTAS A VIVA VOZ - de OSCAR WILDE a LORD ALFRED DOUGLAS




Carta de Oscar Wilde a Lord Alfred Douglas

Querido muchacho mío:

Tu soneto es completamente adorable y es una maravilla que esos labios de pétalo de rosa roja que tienes hayan sido creados no tanto para el canto musical como para la locura de besarse. Tu dorada y delgada alma deambula entre la pasión y la poesía. Yo se que Hyacinthus, a quien Apolo amó tan locamente, has sido tú en aquellos griegos días. Por qué estás solo en Londres, y cuándo vas a Salisbury? Vé allí y refresca tus manos en la grisácea luz de las cosas góticas, y ven aqui cuando así lo quieras. Este es un lugar adorable; sólo faltas tú, pero vé a Salisbury primero.
Con imperecedero amor,
siempre tuyo
Oscar

ESPACIO DEDICADO A LAS CARTAS A VIVA VOZ - de ALICIA URRUTIA a PABLO NERUDA




Carta de Alicia Urrutia a Pablo Neruda



"Pablo amor" -dice textual la misiva- quisiera que esta carta llegue el dia 12 de julio de tu cumpleaños. Pablo amor que seas feliz. Todas las horas del día y de la noche estes donde estes y con quien sea sea sé feliz, te recordare, pensare en ti alma mia. Mi corazon esta tivio de amarte tanto y pensar en ti. Amor amado amor te beso y te acaricio todo tu cuerpo amado. Amor amado amor amor amor mío amor. Tu Alicia que te Ama" (sic).



Transcripto del diario La Tercera de Santiago 16-07-2004. Alicia era sobrina de Matilde Urrutia, última pareja hasta su muerte (ver foto), y que yace junto a él en Isla Negra. Las faltas de ortografía pertenecen al original. En La Tercera online se accede a un interesante artículo sobre las cartas de Pablo a Albertina (la musa de “20 poemas de amor...”)

ESPACIO DEDICADO A LAS CARTAS A VIVA VOZ - de KAHLIL GIBRÁN a MARY HASKELL




Carta de Kahlil Gibrán a Mary Haskell

Creo que es un error tuyo negarte a tener un contacto más íntimo, Mary. Un hombre en su pasión se guía por tres cosas: la lógica, el corazón y el sexo.
Cada una de estas cosas lo gobiernan durante un determinado período; la lógica y el corazón me gobernaron durante muchos años. Pero, ahora, aparece el deseo sexual.
Me dijiste: “Querido Kahlil, vamos a dejar el mañana para mañana”. Y en ese momento me sentí pequeño e ingenuo. A las cosas importantes las has venido tratando como si no fueran nada.
Yo te amo. Mi deseo es mayor que tu deseo hacia mí. Cada vez que te encuentro tu presencia llena todo el espacio que me rodea.
Yo te amo y sé que el contacto físico tiene su momento. Después, este momento desaparece.
No quiero que nada de lo que sea muy importante entre nosotros termine por desaparecer, porque no sabemos qué puede suceder después de eso. Nuestra relación ya es suficientemente fuerte, pero no sé a dónde pueden llevar los límites que se le imponen al amor.
A pesar de todo, me entrego en tus manos. Un hombre solamente puede entregarse en las manos de alguien cuando el amor es tan grande que el resultado de esta entrega es libertad total.
Yo te amo con todo lo que existe en mí. La punta de mis cabellos, el borde de mis uñas, todo está repleto de este amor que te tengo, Mary.

20 de Junio de 1914

CUÁL ES TU HIJO PREFERIDO...



CUÁL ES TU HIJO PREFERIDO: Cierta vez preguntaron a una madre cuál era su hijo preferido, aquel que ella mas amaba. Ella, dejando entrever una sonrisa, respondió:”Nada es más voluble que un corazón de madre, y, como madre, le respondo: el hijo dilecto, aquel a quien me dedico en cuerpo y alma: Es mi hijo enfermo, hasta que sane. El que partió, hasta que vuelva. El que está cansado, hasta que descanse. El que está con hambre, hasta que se alimente. El que está con sed, hasta que beba. El que está estudiando, hasta que aprenda. El que está desnudo, hasta que se vista. El que no trabaja, hasta que se emplée. El que se enamora, hasta que se case. El que se casa, hasta que conviva. El que es padre, hasta que los críe. El que prometió, hasta que cumpla. El que debe, hasta que pague. El que llora, hasta que calle. Y ya con el semblante bien distante de aquella sonrisa, completó: El que ya me dejó… hasta que lo reencuentre…” Una madre siempre ve en su hijo la esperanza dormida que un día despertará. Su fe siempre la sostiene. Madre es madre, aunque el hijo se olvide de ella. Así es y así será por siempre .... —

Completando mi historia. Demostremos que somos muchos en la búsqueda, animáte!



Niños (hoy adultos) que buscan su flia. biológica (Argentina)
"Si estás ahí, si estás leyendo... Quiero decirte que yo tampoco sé cómo se hace. Que es como caminar a oscuras, que no ha sido ni es para mí nada fácil. Quiero que sepas que yo también tengo mis dudas. Que no es mi idea complicarte, ni que sufras. Que busco nada más saber de dónde vengo, qué sueños me gestaron. Si fue una pesadilla. Si me dejaste por amor... No hay en este continuo peregrinar reproches ni reclamos. No busco incomodarte. Quiero ser en tu vida un soplo de aire fresco, que te permita respirar, hacer liviano tu equipaje. Quiero que vos seas eso para mí. Brisa de paz. Y deseo con el corazón, cada vez más, que Dios te haya dado buena vida. Amor de quienes te rodearon. Hijos. Una familia. Que hayas podido ser feliz... como yo lo fui en incontables momentos de mi historia. Deseo que estés bien. Deseo conocerte. Porque tal vez nunca me olvidaste. Porque yo nunca te olvidé... y tengo un gracias infinito por dejarme nacer que aún te pertenece". Patri Holmes. Fuimos niños. Hoy somos adultos que buscan a su familia biológica para conocer su origen. En este día de la madre dale compartir por el niño que fuimos, para que encontremos la verdad! Gracias de corazón!!! (Si estás en la búsqueda y querés agregar tu foto de niño/a enviala a completandomihistoria@gmail.com indicando nombre (puede ser sin apellido), fecha de nac. y mail. También podes subirla en el muro de la página Completando mi historia. Demostremos que somos muchos en la búsqueda, animáte!
De: Completando mi Historia

Título: DESGARRANDO INOCENCIAS - Autor: Diego López (Argentina)



Diego Lopez
Y acechaban coyotes en la penumbra de los olvidos
ávidos cazadores de almas desprovistas de valentías.
Y vigilaban chacales con miradas sedientas de vidas
deseosos de devorar las heridas de tiempos eternos.

Y aleteaban jilgueros en jaulas de los pensamientos
con alas entumecidas por lágrimas que no relegan.
Y trinaban zorzales sobre los silencios pernoctados
con anhelos de firmamentos besando los albedríos.

Había lobos en mis adentros devorando esperanzas
había jilgueros en mi interior silbando mis dolencias.

Había recentales en mis adentros berreando ayeres
había águilas en mi interior planeando mis libertades.

Comulga la fiera herida con remansos de lo apacible
y la serpiente despliega alas en el vuelo de ponzoñas.
Y el delfín despliega alas en el planeo de sus oleajes
bestia es el tormento… que desgarra mis inocencias.

Título: DESGARRANDO INOCENCIAS
Autor: Diego López (Argentina)
Imagen tomada de la red

Salvador Dalí- PABLO NERUDA



Salvador Dalí


Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día
Posted by Jorge Benlloch

Antonio Fernández- ¡MAMÁ!




Antonio Fernández
¡Esta llegando tu día Mamá, sé que desde tu lugar junto a Dios, estarás cuidándome como lo hacías siempre, hay tantas cosas que necesito decirte, hay tantas caricias que tengo para darte, miles de GRACIAS por esta vida que tu me supiste inculcar...pero no estas, grito tu nombre y me duele el pecho, quisiera que estés aquí para poder llorar en tus brazos, para pedirte un consejo: tengo miedo y me siento muy solo, a pesar de todos los que están y me quieren y respetan, pero tú no estas, y tengo miedo, miedo de andar por este camino de sombras que sin tu luz, me hace sentir cada vez mas perdido...Mamá, he llorado demasiado y he aprendido a valorar tus enseñanzas, siempre te llevo en mí, porque eres el ANGEL que me dio alas para volar y hoy, gracias a ese vuelo, entrego al mundo mi palabra, sabiendo que tú, sonríes con cada aplauso...Te amo MAMÁ!
Tu hijo del corazon

miércoles, 16 de octubre de 2013

Luna - Zoé Ft. Lo Blondo Letra de canción

Alondra VALEY LUNA…LUNITA



Alondra VALEY
LUNA…LUNITA

Hoy he salido a mi patio
Y he visto soles de luna
¡Amarilla como ninguna!
Plena de sueños, mi luna

Al igual que una postal
me faltaba el agua-luna
extendiendo el reflejo
de las horas, a la una…

Que me trajera del norte
el beso de labios tiernos
Un esbozo transparente
del mar que no quiere ríos

De estrellas que tienen frío
de mares que no son ríos
Pero que yo espero en tanto
abriguen abrazos míos.
Alondra VALEY

José Ángel Buesa-De Recuerdos y Olvidos. ELEGÍA LAMENTABLE





De Recuerdos y Olvidos.
ELEGÍA LAMENTABLE
I

Desde este mismo instante seremos dos extraños
por estos pocos días, quién sabe cuántos años...
Yo seré en tu recuerdo como un libro prohibido,
uno de esos que nadie confiesa haber leído.
Y así mañana, al vernos en la calle, al ocaso,
tu bajarás los ojos y apretarás el paso,
y yo, discretamente, me cambiaré de acera,
o encenderé un cigarro, como si no te viera...

II

Seremos dos extraños desde este mismo instante
y pasarán los meses, y tendrás otro amante:
Y como eres bonita, sentimental y fiel,
quizás, andando el tiempo, te casarás con él.
Y ya, más que un esposo será como un amigo,
aunque nunca le cuentes que has soñado conmigo,
y aunque, tras tu sonrisa, de mujer satisfecha,
se te empañen los ojos, al llegar una fecha.

III

Acaso, cuando llueva, recordarás un día
en que estuvimos juntos y en que también llovía.
Y quizás no te pongas nunca más aquel traje
de terciopelo verde, con adornos de encaje.
O harás un gesto mío, tal vez sin darte cuenta,
cuando dobles la almohada con mano soñolienta.
Y domingo a domingo, cuando vayas a Misa,
de tu casa a la Iglesia, perderás tu sonrisa.

IV

¿Qué más puedo decirte? Serás la esposa honesta
que abanica al marido cuando ronca su siesta:
Tras fregar los platos y de tender las camas,
te pasarás las noches sacando crucigramas...
Y así, años y años, hasta que, finalmente,
te morirás un día, como toda la gente.
Y voces que aún no existen sollozarán tu nombre,
y cerrarán tus ojos los hijos de otro hombre.

V

Y no me importa quién pase después por un sendero,
si me queda el orgullo de haber sido el primero.
Y el vaso que embriagara mi ilusión y mi hastío,
aunque esté en otra mano seguirá siendo mío.
Por eso puedes irte mi pobre soñadora,
pues si el reloj se para no detiene la hora,
y tú serás la misma de las noches aquellas
aunque cierres los ojos por no ver las estrellas.


José Ángel Buesa

Mary Estévez Yuste - LA MUJER...





La Mujer...
La mujer quiere una mirada profunda y también en una caricia.
Ella no quiere compañía pasajera, quiere presencia.
La mujer quiere, lo que es más sencillo de otorgar: afecto, dulzura y Amor.
La mujer no busca una mano, busca tacto.
No busca momentos efímeros, espera acontecimientos duraderos.
La mujer no busca tu risa, espera tu alegría. Ofrece lo que siempre has podido dar...

PALABRAS DE: "EL PELLIZCO" - Juan Tonelli



El Pellizco
Los problemas de los seres humanos son pocos y siempre los mismos
POR JUAN TONELLI

"Como si su corazón al llenarse de amor por alguien que sufría, empujara afuera su propio dolor. Y tal vez ese fuera el camino de la felicidad. Encontrarse con el prójimo. Recibirlo como era, acompañar su dolor en silencio, darse. Dejar de ser el centro del universo, ofrecer el propio corazón para escuchar, percibir, latir en sintonía. ¿Ese no era el paraíso?"


“-Dejar a quien fue nuestro amor, es terriblemente doloroso. No poder consolarlo, sentir que lo frustramos, lo decepcionamos”.


"Justo había tenido que frustrar y decepcionar a la persona que más había amado en su vida. No había podido evitarlo"


¿Acaso era más fácil dejar que ser dejado?


VER TODO EL ARTÍCULO EN:ESPACIO DE HORBEB II_AmPaRo EsTeVeZ SaViZa


Rene Garcia Beltrame - LA MIRADA



Rene Garcia Beltrame
Recuerdo que una profesora del colegio solía decir que los ojos son el espejo del alma. Mi abuela me repetía: “Mírame, quiero saber si dices la verdad” Algunas parejas se dicen: “Dímelo mirándome a los ojos” Y es que podremos ensayar un buen diálogo para tratar de convencer a quién queramos, pero si no somos honestos nuestra mirada nos delatará.

En la relación de pareja una mirada vale más que mil palabras. Puede convertirse en un cuchillo capaz de cortar tu respiración o ablandarte el corazón si atraviesa la barrera de tu piel.

Hay miradas dulces, penetrantes, frías, apasionadas que arrancan expresiones como: “me quería comer con los ojos” o “por poco me mata con la mirada”

Cuando se empieza a flirtear la mirada se convierte en nuestras manos. Acarician el rostro, los labios, el cuerpo y todo lo que aún no se puede tocar de la persona que te gusta. A veces puedes sentir un placer anticipado cuando descubres que alguien te mira intensamente a los labios. Y es la magia y el poder de los ojos lo que hace que se te erice la piel.

Cuando le gustas a alguien su mirada será larga y profunda, querrá inconscientemente que sepas su secreto, y si correspondes a su deseo lo mirarás de igual manera entrando en una conexión emocional que dará lugar a un acercamiento.

En esta fase entra a tallar el lenguaje corporal. Cuando se gustan no se quitarán la mirada de encima. Y si él o ella inclina el cuerpo hacia ti, es que está súper interesado en lo que dices. Pero cuidado… porque esta fase de la conquista es muy delicada. Puedes decir o hacer algo que a la otra parte no le gusta y entonces querrá deshacerte de ti. Y nuevamente la mirada lo delatará. Desviará su atención hacia cualquier otro lugar, o no le quitará la vista al celular esperando una llamada que lo libre de ti.

Entonces será el momento de levantarte con dignidad inventando una excusa y tratarás de analizar qué fue lo que frustró el acercamiento.

Pero para aquellos que sigan adelante irán descubriendo a lo largo de la relación que una mirada podrá calmar tu angustia, podrá encolerizarte o podrá llenarte de la más completa felicidad porque aún sin palabras, podrás descubrir en la mirada de tu pareja el amor que siente por ti....

Opinen...............................me interesa.

martes, 15 de octubre de 2013

Alfredo Martinez - YO FUI...


Alfredo Martinez
Mexico City, Distrito Federal, Mexico
Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin una maleta llena de ropa,
una bolsa con zapatos,
una lámpara, una aspirina;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
contemplaría más amaneceres,
y jugaría màs a las cartas, que al basquetbol,
si tuviera otra vez vida por delante.
la vida es un embudo, cada vez es màs apretada y màs
rápida.
aunque cada dìa puede estar tan cerca el final...

AUSENCIA - Alondra VALEY



AUSENCIA

Encierra la certeza de no ser.
El triste llamado de los sinsabores que recrudecen, aún olvidados.
La pena cautiva entre los albores remotos y los amaneceres presentes.
La duda que carcome el corazón y hace temblar la piel.
Los gritos internos detrás de un “casi no lo recuerdo”
Los miedos de perderlo todo, así, sin explicación alguna.
La felicidad inventada, construida de mentiras, sin anhelos, sin amor,
sin caricias de contacto gozoso, sin besos húmedos de tiempo y espacio, sin respeto por los días brindados a una efímera relación sin sentido…
Ausencia es olvido y el olvido trae caminos desérticos de recuerdos memorables.
Nadie viene ni nadie se va. Es como la misma pesadumbre del fatigado que se recuesta en el árbol a morir porque sus piernas no le responden y sabe que lo único bueno que tendrá será sombra…
Alondra VALEY

David Bisbal - Dígale

Mariposas en la noche-¡ÁMAME!



Ámame
Amame, para tranquilizar las olas……..
Mi corazón turbulento huye entre abismo y rocas,
Le falta la ternura de tus palabras,
El susurro de tus melodías.
Ámame con pasión avasallante,
Cubre la vegetación de la selva,
Con la humedad de tu bosque.
Se ancla en mi barca,
Sol iluminando amaneceres,
Oasis en donde saciar la sed.
Ámame, en esas noches charoladas
En donde los sueños se encienden en llamaradas.
Nuestra piel se vuelve brasas
Reptando entre las sabanas,
Olfateando, buscando el olor a almizcle.
Amame, no quiero explicación ni tardanzas,
Solo permite que el instinto empiece
A danzar en nuestros cuerpos.
Duérmete sobre mi vientre.
Deja que las gotas de cristal inunden mis entrañas.
Ámame en silencio.

Mariposas en la noche

ESPACIO DEDICADO A LAS CARTAS A VIVA VOZ - Carta número dos



CARTA NÚMERO DOS
Carta final a Carlota, de Las desventuras del joven Werther


Han pasado por tus manos; tú misma les has quitado el polvo, tú las has tocado..., y yo las beso ahora una y mil veces.
¡Angel del cielo, tú favoreces mi resolución! Tú, Carlota, eres quien me presentas este arma destructora, así recibiré la muerte de quien yo quería recibirla. ¡Qué bien me he enterado por el criado de los menores detalles! Temblabas al entregarle estas armas...; pero ni un adiós me envías. ¡Ay de mí!, ni un adiós. ¿Acaso el odio me ha cerrado tu corazón por aquel instante de embriaguez que me ha unido a ti para siempre? ¡Ah, Carlota!, el transcurso de los siglos no borrará aquella impresión; y tú, estoy seguro de ello, no podrás aborrecer nunca a quien tanto te idolatra.
Guillermo: por última vez he visto los campos, el cielo y los bosques. También a ti te doy el último adiós. Tú, madre mía, perdóname. Consuélala, Guillermo. Dios os colme de bendiciones. Todos mis asuntos quedan arreglados. Adiós, volveremos a vernos..., y entonces seremos más felices.
Todo duerme en torno mío, y mi alma está tranquila. Te doy gracias, ¡oh Dios!, por haberme concedido en momento tan supremo resignación tan grande. Me asomo a la ventana, amada mía, y distingo a través de las tempestuosas nubes algunos luceros esparcidos en la inmensidad del cielo. ¡Vosotros no desapareceréis, astros inmortales! El Eterno os lleva, lo mismo que a mí. Veo las estrellas de la Osa, que es mi constelación favorita, porque, de noche, cuando salía de su casa, la tenía siempre delante. ¡Con qué delicia la he contemplado muchas veces! ¡Cuántas he levantado mis manos hacia ella para tomarla por testigo de la felicidad de que entonces disfrutaba! ¡Oh Carlota!, ¿qué hay en el mundo que no traiga a mi memoria tu recuerdo? ¿No estás en cuanto me rodea? ¿No te he robado codicioso como un niño, mil objetos insignificantes que habías santificado con sólo tocarlos?
Tu retrato, este retrato querido, te lo doy suplicándote que lo conserves. He estampado en él mil millones de besos, y lo he saludado mil veces al entrar en mi habitación y al salir de ella. Dejo una carta escrita para tu padre, rogándole que proteja mi cadáver. Al final del cementerio, en la parte que da al campo, hay dos tilos, a cuya sombra deseo reposar. Esto puede hacer tu padre por su amigo, y tengo la seguridad de que lo hará. Pídeselo tú también. Carlota. No pretendo que los piadosos cristianos dejen depositar el cuerpo de un desgraciado cerca de sus cuerpos. Deseo que mi sepultura esté a orillas de un camino o en un valle solitario, para que, cuando el sacerdote o el levita pasen junto a ella, eleven sus brazos al cielo, bendiciéndome, y para que el samaritano la riegue con sus lágrimas. Carlota, no tiemblo al tomar el cáliz terrible y frío que me dará la embriaguez de la muerte. Tú me lo has presentado, y no vacilo. Así van a cumplirse todas las esperanzas y todos los deseos de mi vida, todos, sí, todos.
Sereno y tranquilo voy a llamar a la puerta de bronce del sepulcro. ¡Ah, si me hubiese cabido en suerte morir sacrificándome por ti! Con alegría con entusiasmo hubiera abandonado este mundo, seguro de que mi muerte afianzaba tu reposo y la felicidad de toda tu vida. Pero, ¡ay!, sólo algunos seres privilegiados logran dar su sangre por los que aman y ofrecerse en holocausto Para centuplicar los goces de sus preciosas existencias. Carlota, deseo que me entierren con el traje que tengo puesto, porque tú lo has bendecido al tocarlo. La misma petición hago a tu padre. Prohibo que me registren los bolsillos. Llevo en uno aquel lazo de cinta color de rosa que tenías en el pecho el primer da que te vi rodeada de tus niños... ¡Oh! Abrázalos mil veces y cuéntales el infortunio de su desdichado amigo. ¡Cuánto los quiero! Aún los veo agruparse en torno mío. ¡Ay, cuánto te he amado desde el momento en que te vi! Desde ese momento comprendí que llenarías toda mi vida... Haz que entierren el lazo conmigo... Me lo diste el día de mi cumpleaños, y lo he conservado como sagrada reliquia. ¡Ah!, nunca sospeché que aquel principio tan agradable me condujese a este fin. Ten calma, te lo ruego; no te desesperes... Están cargadas... Oigo las doce... ¡Sea lo que ha de ser! Carlota..., Carlota... ¡Adiós, adiós!

ESPACIO DEDICADO A LAS CARTAS A VIVA VOZ- Carta número uno




Carta final a Carlota, de Las desventuras del joven Werthe-CARTA NÚMERO UNO


Es cosa resuelta, Carlota: quiero morir y te lo participo sin ninguna exaltación romántica, con la cabeza tranquila, el mismo día en que te veré por última vez.
Cuando leas estas líneas, mi adorada Carlota yacerán en la tumba los despojos del desgraciado que en los últimos instantes de su vida no encuentra placer más dulce que el placer de pensar en ti. He pasado una noche terrible: con todo, ha sido benéfica, porque ha fijado mi resolución. ¡Quiero morir!
Al separarme ayer de tu lado, un frío inexplicable se apoderó de todo mi ser; refluía mi sangre al corazón, y respirando con angustiosa dificultad pensaba en mi vida, que se consume cerca de ti, sin alegría, sin esperanza. ¡Ah!, estaba helado de espanto.
Apenas pude llegar a mi alcoba, donde caí de rodillas, completamente loco. ¡Oh Dios mío!, tú me concediste por última vez el consuelo de llorar. Pero ¡qué lágrimas tan amargas! Mil ideas, mil proyectos agitaron tumultuosamente mi espíritu, fundiéndose al fin todos en uno solo, pero firme, inquebrantable: ¡morir! Con esta resolución me acosté, con esta resolución, inquebrantable y firme como ayer, he despertado: ¡quiero morir! No es desesperación, es convencimiento: mi carrera está concluida, y me sacrifico por ti. Sí, Carlota, ¿por qué te lo he de ocultar? Es preciso que uno de los tres muera, y quiero ser yo. ¡Oh vida de mi vida! Más de una vez en mi alma desgarrada ha penetrado un horrible pensamiento: matar a tu marido..., a ti..., a mí. Sea yo, yo solo; así será.
Cuando al anochecer de algún hermoso día de verano subas a la montaña, piensa en mí y acuérdate de que he recorrido muchas veces el valle; mira luego hacia el cementerio, y a los últimos rayos del sol poniente vean tus ojos cómo el viento azota la hierba de mi sepultura. Estaba tranquilo al comenzar esta carta, y ahora lloro como un niño. ¡Tanto martirizan estas ideas mi pobre corazón!
Tú no me esperas; tú crees que voy a obedecerte y a no volver a tu casa hasta la víspera de la Navidad... ¡Oh Carlota!..., hoy o nunca. El día de la Nochebuena tendrás este papel en tus manos trémulas y lo humedecerás con tus preciosas lágrimas. Lo quiero..., es preciso. ¡Oh, qué contento estoy de mi resolución.
¡Oh! ¡Perdóname, perdóname! Ayer... aquél debió ser el último momento de mi vida. ¡Oh ángel! Fue la primera vez, si, la primera vez que una alegría pura y sin límites llenó todo mi ser.
Me ama, me ama... Aún quema mis labios el fuego sagrado que brotaba de los suyos; todavía inundan mi corazón estas delicias abrasadoras. ¡Perdóname, perdóname! Sabía que me amabas; lo sabía desde tus primeras miradas aquellas miradas llenas de tu alma; lo sabía desde la primera vez que estrechaste mi mano. Y, sin embargo, cuando me separaba de ti o veía a Alberto a tu lado, me asaltaban por doquiera rencorosas dudas.
¿Te acuerdas de las flores que me enviaste el día de aquella enojosa reunión en que ni pudiste darme la mano ni decirme una sola palabra? Pasé la mitad de la noche arrodillado ante las flores, porque eran para mí el sello de tu amor; pero, ¡ay!, estas impresiones se borraron como se borra poco a poco en el corazón del creyente el sentimiento de la gracia que Dios le prodiga por medio de símbolos visibles. Todo perece, todo; pero ni la misma eternidad puede destruir la candente vida que ayer recogí en tus labios y que siento dentro de mí. ¡Me ama! Mis brazos la han estrechado, mi boca ha temblado, ha balbuceado palabras de amor sobre su boca. ¡Es mía! ¡Eres mía! Sí, Carlota, mía para siempre. ¿Qué importa que Alberto sea tu esposo? ¡Tu esposo! No lo es más que para el mundo, para ese mundo que dice que amarte y querer arrancarte de los brazos de tu marido para recibirte en los míos es un pecado. ¡Pecado!, sea. Si lo es, ya lo expío. Ya he saboreado ese pecado en sus delicias, en sus infinitos éxtasis. He aspirado el bálsamo de la vida y con él he fortalecido mi alma. Desde ese momento eres mía, ¡eres mía, oh Carlota! Voy delante de ti; voy a reunirme con mi padre, que también lo es tuyo, Carlota; me quejaré y me consolará hasta que tú llegues. Entonces volaré a tu encuentro, te cogeré en mis brazos y nos uniremos en presencia del Eterno; nos uniremos con un abrazo que nunca tendrá fin. No sueño ni deliro. Al borde del sepulcro brilla para mí la verdadera luz. ¡Volveremos a vernos! ¡Veremos a tu madre y le contaré todas las cuitas de mi corazón! ¡Tu madre! ¡Tu perfecta imagen!
CONTINUARÁ LA SEGUNDA CARTA...

LA CARTA SIN DESTINATARIO...Alfredo Martinez




Alfredo Martinez


siempre es bueno escribir, escribir y escribir todo lo que piensas y sientes en momentos aùn no tan especiales, luego, arrugar el papel y hacer como que lo tiras a la basura para después recuperarlo, extenderlo y guardarlo... es una buena terapia contra las penas, la ansiedad y la tristeza. hace que recuerdes con agrado que la soledad a veces es tan buena o mejor que una compañía...

JUAN JOSE MARTIN SAN MARTIN- LA VOZ DE UN POETA





LA VOZ DE UN POETA
4 de mayo de 2012
A menudo a mis ojos empañados
sin querer llegan recuerdos
de dolor y tristeza,una aflicción,
que entre palabras viejas
se derrumba y tartamudea
gritando al viento
desde el corazón.

Palabras nuevas
impregnadas del recuerdo
de tus dulces besos,
tus ojos hermosos
y tu melena suelta...
de tu mirada picara
y tu hermosa silueta
que se pierde en el eco de mi voz
en un cielo impregnado de ideas...
que duermen en el lecho,
de este cansado poeta
que al amanecer despierta;
entre versos de colores...
antología y letra.

JUAN JOSE MARTIN SAN MARTIN
//Reservados los Derechos de Autor//
(LEON) - (ESPAÑA)

BUSCÁNDOME EN TU LUZ (México)-Fernando Navarro (El Poeta Inculto)




BUSCÁNDOME EN TU LUZ (México)
26/Jun/2013

Noches de oscuridad y vacíos
anhelos que yacen desgarrados
por vanas promesas que darían
nueva vida a un corazón destrozado.

Apareces tú, ruiseñor de esperanza
con un canto de amor desconocido
acaricias con tus alas mis quimeras
haces tuyos mis sueños doloridos.

Buscándome en tu luz encuentro magia
purificas mi alma con cálida ambrosía
volando entre tus brazos, encuentro calma
tu aroma de estrellas ¡me llena de armonía!

Iluminado estoy en la nueva senda
del amor sublime que me lleva al infinito:
tomas mis tristezas y las arrojas de mi vida
un deseo sublime ¡quedarme siempre contigo!

Todos los Derechos Reserv@dos México 2013
Fernando Navarro (El Poeta Inculto)

Título: PRECEPTOS Autor: Diego López (Argentina)




Diego Lopez
Vive… porque no hay mejor mandato que peregrinar la vida.
Sonríe… porque es bienestar pétreo que delinean las almas.
Llora… porque la lágrima sana heridas en su torrente eterno.
Sueña… porque es premisa del que anhela un camino nuevo.

Transita… porque no hay pasos estancos en la senda elegida.
Yerra… porque es aprendizaje lo que lega el error conferido.
Perdona… porque es redención de internos librando hieles.
Grita… porque es silencio hendido en la palabra que se oye.

Siente… porque es esencia del que peregrina vivo los ahoras.
Sufre… porque nadie se levanta sin haber caído a los abismos.
Escucha… porque la voz que arriba en otros labios es consejo.
Vuela… porque las alas de la esperanza agitarán tus aleteos.

Título: PRECEPTOS
Autor: Diego López (Argentina)
Imagen tomada de la red

lunes, 14 de octubre de 2013

LOS SUEÑOS... Alondra VALAY




Cuando la noche llega en la penumbra delicada que no acepta el menor ruido ni la más mínima interrupción, trae criaturas diversas que se trepan a los sueños y nos hablan un idioma que parece hubiésemos utilizado siempre…Palabras impronunciables si se las dijéramos al destinatario...

Nos conecta con seres únicos, apasionados, a los que amamos con increíble realidad; los besamos con labios de pétalos dorados indelebles, los acariciamos con suaves cosquillas que emulan a las de nuestra madre en la infancia,producimos la simbiosis de efectos perfectos, abrazamos con tanta fuerza que de pronto nos despertamos y lamentablemente la magia desaparece y nos queda un gusto amargo en la boca y cierta satisfacción al demostrarnos lo libres que somos en los sueños.
Nos queda la absoluta definición de libertad no resuelta, porque por lo general lo que soñamos responde a aquellos imposibles que ya no se pueden ni contar…

Hay crisis de amores lejanos. Hay despedidas que ordena la incomunicación. Hay desolación en el abandono de la palabra. Hay tristeza en las certezas y hay sueños disparatados que jamás se cumplirán...


Alondra VALAY

ESPACIO DEDICADO A LAS CARTAS A VIVA VOZ...(de BIOY CASARES A ELENA GARRO)


Una carta de las que se cruzaron Adolfo Bioy Casares y Elena Garro. Profundiza sobre el tema, y lee en la misma nota curiosidades sobre el arte de comunicarse por escrito.

Mi querida -escribió Bioy-, aquí estoy recorriendo desorientado las tristes galerías del barco y no volví a Víctor Hugo. Sin embargo, te quiero más que a nadie... Desconsolado canto, fuera de tono, Juan Charrasqueado (pensando que no merezco esa letra, que no soy buen gallo, ni siquiera parrandero y jugador) y visito de vez en vez tu fotografía y tu firma en el pasaporte. Extraño las tardes de Víctor Hugo, el té de las seis y con adoración a Helena. Has poblado tanto mi vida en estos tiempos que si cierro los ojos y no pienso en nada aparecen tu imagen y tu voz. Ayer, cuando me dormía, así te vi y te oí de pronto: desperté sobresaltado y quedé muy acongojado, pensando en ti con mucha ternura y también en mí y en cómo vamos perdiendo todo. Te digo esto y en seguida me asusto: en los últimos días estuviste no solamente muy tierna conmigo sino también benévola e indulgente, pero no debo irritarte con melancolía; de todos modos cuando abra el sobre de tu carta (espero, por favor que me escribas) temblaré un poco. Ojalá que no me escribas diciéndome que todo se acabó y que es inútil seguir la correspondencia... Tú sabes que hay muchas cosas que no hicimos y que nos gustaría hacer juntos. Además, recuerda lo bien que nos entendemos cuando estamos juntos... recuerda cómo nos hemos divertido, cómo nos queremos. Y si a veces me pongo un poco sentimental, no te enojes demasiado... Me gustaría ser más inteligente o más certero, escribirte cartas maravillosas. Debo resignarme a conjugar el verbo amar, a repetir por milésima vez que nunca quise a nadie como te quiero a ti, que te admiro, que te respeto, que me gustas, que me diviertes, que me emocionas, que te adoro. Que el mundo sin ti, que ahora me toca, me deprime y que sería muy desdichado de no encontrarnos en el futuro. Te beso, mi amor, te pido perdón por mis necedades.

ESPACIO DEDICADO A LAS CARTAS A VIVA VOZ...Carta de NAPOLEÓN A JOSEPHINE




No le amo, en absoluto; por el contrario, le detesto, usted es una sin importancia, desgarbada, tonta Cenicienta. Usted nunca me escribe; usted no ama a su propio marido; usted sabe qué placeres sus las letras le dan, pero ¡aún así usted no le ha escrito seis líneas, informales, a las corridas!

¿Qué usted hace todo el dia, señora? ¿Cuál es el asunto tan importante que no le deja tiempo para escribir a su amante devoto? ¿Qué afecto sofoca y pone a un lado el amor, el amor tierno y constante amor que usted le prometió? ¿De qué clase maravillosa puede ser, que nuevo amante reina sobre sus días, y evita darle cualquier atención a su marido? ¡Josephine, tenga cuidado! Una placentera noche, las puertas se abrirán de par en par y allí estaré.

De hecho, estoy muy preocupado, mi amor, por no recibir ninguna noticia de usted; escríbame rápidamente sus páginas, paginas llenas de cosas agradables que llenarán mi corazón de las sensaciones más placenteras.

Espero dentro de poco tiempo estrujarla entre mis brazos y cubrirla con un millón de besos debajo del ecuador.

Napoleón Bonaparte

ESPACIO DEDICADO A LAS CARTAS A VIVA VOZ - Carta de BOLÍVAR a su amada


La Magdalena, julio de 1826


Mi adorada:

¿Conque tú no me contestas claramente sobre tu terrible viaje a Londres???!!! ¿Es posible, mi amiga? ¡Vamos! No te vengas con enigmas misteriosos. Diga Vd. La verdad, y no vaya Vd. a ninguna parte: yo la quiero resueltamente.

Responde a lo que te escribí el otro día de un modo que yo pueda saber con certeza tu determinación.

Tú quieres verme, siempre con los ojos. Yo también quiero verte y reverte y tocarte y sentirte y saborearte y unirte a mí por todos los contactos. ¿A que tú no lo quieres tanto como yo? Pues bien, ésta es la más pura y más cordial verdad. Aprende a amar y no te vayas ni aun con Dios mismo.

A la mujer ÚNICA como tú me llamas a mí.

Tuyo,Bolivar

Mario Benedetti - Te Espero

Te Extraño (Andreas Bocelli)

Antonio Fernández ¡Te extrañe tanto!




¡Te extrañé tanto! Que mientras te esperaba,
Cerré mis ojos y te vi en la lejanía,
Solo pude decir tu nombre...
Luego el silencio se apodero de mí,
Y en la penumbra, estuviste conmigo.

¡Te extrañé tanto!, que las horas no alcanzaban
Para pedir por tu ausencia,
Temía no verte, temía perderte,
Solamente alimentaban mis deseos más sinceros,
Los recuerdos que llevo guardados muy dentro.

¡Te extrañé tanto! Que mis manos cansadas de pedir al cielo,
Se cerraron sobre mi pecho para sentir el latido de tu corazón
Que desde siempre habita conmigo,
Más no pude resistir esta soledad y llore hasta la locura,
Sin saber que mis lagrimas ya no tenían sentido.

Entonces ya no solo te extrañe, si no que quise morir al no tenerte,
Mordí mis labios de bronca e impotencia,
Implore al Señor para no sufrir mas, quise arrancar todos los recuerdos,
Pero la realidad me decía que aun estabas dentro de mí,
Eras parte de toda mi vida, y sufrías conmigo.

¡Te extrañé tanto! Que para no verte sufrir aun estando tan lejos,
Me resigne a perderte, saqué fuerzas de lo más profundo de mi pecho,
Sequé el manantial de lágrimas para no poder llorar,
Cubrí mis sueños de cielos celestiales, y rogué por ti, por tu amor
Que sigue siendo mío, a pesar de la distancia, a pesar de tu olvido.

Antonio Fernández.
14/10/02
Hecho el depósito que marca la ley 11.723

MORFEO-LA LUNA DORADA